EUROPEAN COUNCIL ON FOREIGN RELATIONS

La tela de araña del Kremlin: los motivos detrás del envenenamiento a Navalni

Da igual quien haya ordenado el envenenamiento de Alexei Navalni. El Kremlin ha creado un sistema en el que los poderosos creen que pueden matar con impunidad

Foto: Una protesta en frente de la Embajada rusa en Berlín tras el envenenamiento a Alexei Navalni. (Reuters)
Una protesta en frente de la Embajada rusa en Berlín tras el envenenamiento a Alexei Navalni. (Reuters)

En abril de 2015, el dueño de una empresa armamentística búlgara Emilian Grebrev notó algo raro en los ojos. Después siguió el malestar y empezó a vomitar. Esa misma tarde, le dio un ataque mientras estaba en un restaurante de Sofía y, después, cayó en un coma. Los doctores no pudieron identificar la sustancia usada contra Gebrev, pero una cosa estaba clara: había sido envenenado. Pese a que el veneno nunca fue identificado, supuestamente él tuvo los mismos síntomas que el antiguo agente de inteligencia Sergei Skripal y su hija en Reino Unido en 2018 y que el líder opositor Alexei Navalni hace unas semanas en Siberia.

Tal y como han publicado a través de una investigación conjunta Bellingcat y el periódico alemán Der Spiegel, el posible nexo entre estos casos es el uso de Novichok. “Recién llegado” en ruso, el Novichok se desarrolló en la Unión Soviética en la década de los setenta y ochenta como un grupo de armas químicas que actuan como inhibidores de colinesterasa. Es visto como uno de los agentes nerviosos más letales que existen.

Estos tres casos forman un patrón, aunque un patrón misterioso. En este momento, los ataques con Novichok parecen ser una especie de movimiento del Kremlin. Los envenenadores siempre intentan permanecer anónimos, pero este veneno lleva impreso el nombre de su creador. La indiscreción con la que se llevan a cabo los envenenamientos de Novichok es sorprendente. Lo más sorprendente de todo es que el Novichok, pese a todo el miedo que da, no parece que funcione muy bien. Los tres objetivos de los ataques han sobrevivido y, trágicamente, el envenenamiento de Salisbury provocó la muerte de una persona inocente.

Una mala idea

Además, los envenenamientos tuvieron grandes consecuencias para el Kremlin. El Gobierno búlgaro no hizo nada, pero el ataque a los Skripal provocó un duro enfrentamiento entre Londres y Moscú: varios países europeos apoyaron al Reino Unido con medidas como la expulsión de diplomáticos. Ahora, el envenenamiento amenaza el gasoducto Nord Stream 2 entre Rusia y Alemania y podría tener más consecuencias.

Aun así, no es muy complicado ver por qué el dedo acusador apunta inmediatamente al Kremlin. El hecho de que el Novichok es un agente nervioso del tipo militar sugiere que los envenenamientos no se llevan a cabo por amateurs. Solo los más poderosos pueden tener acceso a este arma química.

¿Podrían ser estos envenenamientos actos negligentes cometidos por el Kremlin? ¿O, por el contrario, para llamar la atención?

Los tres envenenamientos no vinieron bien a las autoridades rusas. Navalni es el mayor líder opositor en Rusia. Él es el fundador y dirigente de Rusia por el Futuro, lo que le ha valido el apodo de “El hombre que más teme Putin” por el 'Wall Street Journal'. Sergei Skripal supuestamente trabajó como agente doble para los servicios de inteligencia británicos durante la década de los 90 y principios de los 2000. En 2012, el nombre de Gebrev apareció en una lista negra de moscú enviada por el Ministro de Exteriores búlgaro. Supuestamente había exportado armas durante la guerra entre Rusia y Georgia en 2008. Bellingcat también publicó que Gebrev entregó armas a Ucrania y a las fuerzas opositoras sirias (él lo niega).

Ante esto, uno se podría preguntar: ¿podrían ser estos envenenamientos actos negligentes cometidos por el Kremlin? Muchas veces el poder crea ese tipo de impunidad. Otra teoría es que el uso de Novichok se utilice para mandar un mensaje claro. Advertir de esta manera a los enemigos de Putin podría mandar un claro mensaje dirigido a cualquiera en Occidente o en la oposición rusa que se atreva a plantar cara al Kremlin. Algunos expertos en Rusia piensan que Putin se ha desprendido del miedo y de la debilidad después de unos meses muy complicados.

También es bastante posible que Putin no ordenara esos intentos de asesinato. El sistema político ruso no es una máquina bien engranada que hace lo que quiere su presidente. Es mucho más compleja: es una red de intereses interconectados que se extiende alrededor de varios grupos rivales. Por ejemplo, las organizaciones criminales se han convertido en un instrumento usado de forma habitual por el Kremlin para un sinfín de objetivos: desde ciberataques a tráfico de personas pasando por asesinatos a sueldo. Probablemente, nunca sabremos quién ordenó los envenenamientos ni por qué. Pero el Kremlin usa estos casos de Novichok para fortalecer la narrativa de que el malvado Occidente está atacando Rusia con acusaciones falsas y perjurio. Saber los motivos específicos de los responsables no cambiará la dinámica fundamental de los ataques.

La seda que compone esta telaraña es gruesa y no solo está hecha por una araña. Pero cada hilo conduce al mismo problema: un sistema que permite a aquellos que están en el poder a matar de forma tan descarada sin enfrentarse a ninguna repercusión. El Kremlin puede que no esté directamente detrás del envenenamiento de Navalni, pero es responsable por crear un sistema que tolera e incita el crimen organizado de alto nivel.

*Análisis publicado en el European Council on Foreign Relations por Iliyana Kondareva y titulado 'A spider's web of poisoning cases'

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