De las Perseidas al chocolate: cuando se puso a llover cacao en Suiza en pleno 2020
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COCHES Y ASFALTO SE TIÑERON DE MARRÓN

De las Perseidas al chocolate: cuando se puso a llover cacao en Suiza en pleno 2020

Mirar al cielo y que, de repente, se ponga a llover chocolate es, posiblemente, el sueño de muchos, algo que se convirtió en realidad el pasado viernes en una pequeña ciudad suiza

placeholder Foto: De las Perseidas al chocolate: cuando se puso a llover cacao en Olten en pleno 2020. (EFE)
De las Perseidas al chocolate: cuando se puso a llover cacao en Olten en pleno 2020. (EFE)

Es viernes al mediodía. Ante la inminente llegada del fin de semana, decides salir en dirección al supermercado para llenar la nevera y evitar aglomeraciones. Por ello, te montas en tu coche para ir a comprar y, de repente, te encuentras con lo inesperado: mientras vas conduciendo, ves que parece que está cayendo nieve en pleno mes de agosto… pero de color oscuro. Sales del coche y decides coger uno de esos copos que hay en el parabrisas, cuyo tacto, olor, incluso, sabor te resultan familiares. ¿Es posible que esté lloviendo chocolate?

Aunque pueda sonar a relato de ciencia ficción o a cuento infantil, eso es lo que en realidad sucedió el pasado viernes en la ciudad suiza de Olten, situada entre Zúrich y Basilea. Efectivamente, si se junta en la misma frase 'chocolate' y 'Suiza' pronto podemos encontrar una explicación plausible a lo que en realidad pudo suceder el pasado viernes, y, si encima, se confirma que en esta localidad helvética está una de las fábricas más importantes de la conocida empresa Lindt & Spruengli, todo puede ser posible.

Foto: Lluvia de estrellas de las Perseidas fotografiada desde Grecia (REUTERS)

Fue solo hace unos días cuando los habitantes de Olten descubrieron que numerosos vehículos de la localidad, así como extensas explanadas de terreno, estaban cubiertas por pequeños copos de color oscuro. No hizo falta atar muchos cabos para entender que procedían de la famosa fábrica de chocolate suiza, aunque se desconocía el motivo y por qué estaban saliendo desde el interior de la factoría en dirección a la calle, de forma numerosa y provocando la sorpresa de los vecinos.

Pronto, Lindt descubrió que estaba sufriendo un problema en el sistema de ventilación de una de las cámaras de refrigeración de la línea de tostado de cacao de la fábrica. Ese fallo, unido a las importantes rachas de viento que existen en la zona, provocaron una combinación curiosa: dio lugar a que el polvo de cacao almacenado saliese por los conductos hacia la calle, provocando una especie de nieve de chocolate que cubrió algunos vehículos cercanos a la zona, incluso las calles adyacentes.

Tras encontrar dónde se encontraba el problema técnico, la empresa pronto se puso manos a la obra para tratar de solventar la situación y, así, evitar que una de sus principales materias primas siguiera dispersándose al exterior, con el consiguiente perjuicio que podría generar a los habitantes locales. Tras arreglarlo, Lindt comunicó que el polvo no suponía ningún riesgo para la salud de la población y se ofreció a pagar la limpieza de los vehículos manchados, así como arreglar hipotéticos desperfectos que subieran podido ocasionar.

Aunque pueda sonar extraño, no es de las cosas más raras que han llovido en los últimos años. Sin ir más lejos, en 1969 se produjo una lluvia de pelotas de golf después de un tornado que tuvo lugar en Punta Gorda (Florida, EEUU); en 2010, varias localidades norteamericanos aseguraron que había llovido carne del cielo, donde la investigación arrojó que grandes vientos provocaban que las gaviotas soltasen su comida en pleno vuelo; mucho más cerca del tiempo, este mismo año, se han producido diversas lluvias de langostas en varios países africanos; y, de manera habitual, peces y ranas suelen caer del cielo como consecuencia de la meteorología.

Como curiosidad, hasta la fecha ninguno de los propietarios afectados por las manchas de cacao han solicitado a Lindt la limpieza de sus vehículos. Tras arreglar el problema en los conductos de ventilación, la producción de la fábrica volvió a funcionar con absoluta normalidad y lo ocurrido se quedó simplemente en una mera anécdota. Eso sí, ya nadie tiene dudas de que puede ocurrir cualquier cosa en este 2020 que, casi con total seguridad, ya nada nos va a sorprender.

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