Un pub instala una valla electrificada para que los clientes no entren en la barra
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Un pub instala una valla electrificada para que los clientes no entren en la barra

El objetivo es mantener la distancia de seguridad entre clientes y personal del establecimiento ahora que los pubs han reabierto en el Reino Unido

placeholder Foto: Un cartel anuncia la colocación de la valla electrificada cerca de la barra (Foto: Facebook)
Un cartel anuncia la colocación de la valla electrificada cerca de la barra (Foto: Facebook)

El pasado 4 de julio los pubs del Reino Unido reabrían sus puertas después de varios meses cerrados por el coronavirus. Y, tal y como podría esperarse, los fieles no faltaron a la cita con sus bares de confianza, llenando los establecimientos y dejando algunas imágenes que han llevado el temor a las autoridades por la ausencia de distancias de seguridad.

Ante esta situación, un conocido pub de la localidad de St. Just, en la región de Cornualles, ha tomado una decisión sorprendente: ha colocado una valla electrificada cerca de la barra. La intención es evitar que los clientes puedan acceder al interior del establecimiento y romper la distancia de seguridad que les tiene que separar de los empleados.

En los pocos días que han transcurrido desde que se volvieron a abrir las puertas de los pubs en el Reino Unido, los propietarios de The Star Inn se dieron cuenta de que eran muchos los clientes que hacían caso omiso de las indicaciones e ignoraban las pautas de distanciamiento social que marca la nueva normalidad. Por eso, decidieron tomar cartas en el asunto.

Una valla electrificada

Primero colocaron un aviso en el local, pidiendo que se respetara la distancia de seguridad. Pero, en vistas de que el cartel no surtía efecto, instalaron una valla eléctrica completamente cableada y preparada para dar una descarga a quien se acerque más de lo estrictamente necesario a la barra.

Los propietarios instalaron la valla electrificada cuando se dieron cuenta de que los clientes ignoraban la distancia de seguridad exigida

Johnny McFadden, propietario de The Star Inn, ha explicado a CornwallLive que habían colocado la valla como ejemplo de la distancia de seguridad que hay que guardar y para que los clientes se comportaran: "Está ahí para guardar el distanciamiento social. Antes de colocar la valla, la gente no respetaba la distancia de seguridad y hacía lo que quería, pero ahora no".

El hostelero reconoce que ha sido un éxito porque ahora los clientes "prestan atención a las indicaciones sobre el distanciamiento social", aunque haya sido por las bravas. McFadden asegura que es una decisión "para el beneficio de todos", aunque dos de sus parroquianos ya saben lo que es sufrir una descarga después de que el pasado sábado se tomaran unas cuantas pintas de más y se acercaran en exceso a la valla: se llevaron un buen calambrazo.

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