Miles de lingotes en la bóveda del banco

¿Quién manda en el oro de Venezuela? La pregunta de los mil millones de dólares

El Tribunal británico ha fallado que Guaidó es el que podrá gestionar las 31 toneladas de lingotes de oro, por valor de 1.300 millones de euros, depositadas en el Banco de Inglaterra

Foto: Foto de archivo de Nicolás Maduro con varios lingotes de oro. (Reuters)
Foto de archivo de Nicolás Maduro con varios lingotes de oro. (Reuters)

¿Quién es el presidente de Venezuela? Era la pregunta de los 1.000 millones de dólares y el juez Nigel Teare, del Tribunal Superior británico, se ha decantado por Juan Guaidó. Lo de los 1.000 millones es literal, ya que es el precio en el que está valorado el oro venezolano que protagoniza desde hace tiempo la gran disputa entre el Banco Central de Venezuela y el Banco de Inglaterra, en cuya bóveda se encuentran los lingotes. La justicia británica ha fallado este jueves que es Guiadó quien se trata de la persona legitimada para gestionarlos.

Nicolás Maduro había reclamado los lingotes para hacer frente a la pandemia del covid-19. En medio de la enorme crisis económica y humanitaria que ya afrontaba Venezuela, el oro resulta ahora una de las pocas alternativas de financiación y liquidez para su Gobierno, sobre todo después de que en febrero de 2019 Estados Unidos impusieran sanciones a la petrolera estatal PDVSA, que proporcionaba ingresos vitales al país.

Sin embargo, el Banco de Inglaterra rechazó la solicitud, argumentando que el Reino Unido reconoció el año pasado (junto a más de 50 países) como gobierno legítimo al líder opositor. La negativa llevó el pasado mes de mayo al Banco Central de Venezuela (BCV), presidido por Calixto Ortega, a querellarse ante el tribunal londinense para recuperar los lingotes. “Pocas veces un proceso judicial ha resultado tan fascinante”, llegó a decir el magistrado Teare al comenzar a escuchar el mes pasado los argumentos presentados por las partes implicadas. El juez debía decidir si era la junta del BCV designada por Maduro o la “ad hoc” nombrada por Guaidó la que estaba legitimada para gestionar las reservas depositadas en jurisdicción británica, en concreto, 31 toneladas de lingotes por valor de unos 1.300 millones de euros.

Y, para ello, Teare debía determinar primero a qué político el Ejecutivo del Reino Unido aceptaba verdaderamente como gobernante de Venezuela: a Guaidó, a quien el 4 de febrero de 2019 Downing Street “reconoció” en un comunicado como “presidente constitucional interino” hasta que haya “elecciones creíbles”, o a Maduro, con cuyo Gobierno Londres mantiene relaciones diplomáticas.

Finalmente, el tribunal se ha decantado este jueves por la primera opción, argumentando que el Gobierno británico ha reconocido “inequívocamente” a Guaidó como “presidente interino constitucional” del país latinoamericano y es, por tanto, la junta del BCV nombrada por este último la que tiene autoridad sobre las reservas. El magistrado también ha decidido que “no es justiciable” -es decir, que la Corte no puede someter a examen- la legalidad con base en el derecho venezolano de los nombramientos a la junta del BCV realizados por Guaidó, que fueron declarados nulos por el Tribunal Supremo de Caracas.

Un precedente para otras reservas

El dictamen, que sienta precedente, servirá también para resolver un pleito planteado por Deutsche Bank en 2019, sobre cuál de los dos bandos puede reclamar 120 millones de dólares derivados de la terminación de un contrato de permuta de oro.

El bufete de abogados Zaiwalla & Co, que representa a Maduro, ya ha adelantado que planea recurrir la sentencia. De ser así, el juez Teare decidirá si lo admite o no trámite, en un plazo relativamente corto de tiempo.

“Se podrá dudar de que el reconocimiento del gobierno Guaidó sea justo, ya que las Naciones Unidas confirmaron el reconocimiento de la presidencia de Maduro”, explica Jan Kleinheisterkamp, profesor de Derecho Económico en la London School of Economics, preguntado por BBC sobre si la decisión de la institución británica está respaldada por el Derecho. “Pero si la posición británica es la de reconocer a Guaidó, resulta consecuente estimar que el gobierno de Maduro no pueda disponer del oro confiado al Banco de Inglaterra”, agrega el experto.

Sede del Banco de Inglaterra (EFE)
Sede del Banco de Inglaterra (EFE)

A principios de 2019, el líder opositor ya solicitó a las autoridades del Reino Unido que no se le entregara el oro al Gobierno de Maduro, argumentando que se usaría con fines corruptos. El sucesor de Hugo Chávez fue reelegido para un segundo mandato de seis años en mayo de 2018 en unas polémicas elecciones a las que la mayoría de los partidos de oposición boicotearon.

El año pasado, más de 50 países reconocieron a Guaidó como el presidente legítimo "encargado" de Venezuela, entre ellos España. Con todo, Maduro -que cuenta con el apoyo, entre otros, de China y Rusia- defiende que él es presidente constitucional. A día de hoy, permanece en el palacio presidencial y tiene control sobre la policía y el ejército, así como sobre otras instituciones clave como el cuerpo electoral y la corte suprema. Y ahora está dispuesto a recuperar los lingotes de oro de las bóvedas de Londres.

¿De dónde sale el oro?

La pregunta es ¿cómo llegaron hasta allí? Durante décadas, Venezuela ha almacenado oro que forma parte de sus reservas del Banco Central en bancos extranjeros, tanto en Europa como en Estados Unidos, una estrategia nada extraña que siguen otras muchas naciones. Al fin y al cabo, para los bancos centrales que no tienen la capacidad de protección es un auténtico dolor de cabeza velar por las reservas. Lo mejor es poner el oro a buen resguardo y pagar por el servicio de custodia.

En este contexto, Londres se estableció como protagonista en el mercado del oro en 1732, cuando el Banco de Inglaterra construyó la primera bóveda en la ciudad. Jamás han sufrido algún robo. Una quinta parte del oro de los Ejecutivos de ambos lados del Atlántico se encuentra en la capital británica, centro mundial del comercio del metal precioso.

Unos lingotes de oro en Singapur. (Reuters)
Unos lingotes de oro en Singapur. (Reuters)

Solo en las bóvedas del Banco de Inglaterra hay más de 5.000 toneladas de oro, incluyendo las reservas del Tesoro de Reino Unido, y gran parte del volumen enorme que se negocia en la ciudad. La institución británica es la segunda mayor poseedora de oro en el mundo, con aproximadamente 400.000 lingotes. Los bancos centrales de 30 países almacenan allí sus reservas nacionales. Solo es superada por la Reserva Federal de Nueva York.

Los bancos centrales de 30 países almacenan en el Banco de Inglaterra sus reservas nacionales.

En medio de la gran crisis política-humanitaria-económica y sanitaria que atraviesa Venezuela, el oro es fuente vital para obtener liquidez. De ahí el interés de Maduro en las minas del sureste del país, una vasta zona que se extiende hasta la frontera con Guyana al este y con la de Brasil al sur. Países como Rusia y China han ampliado su presencia en empresas mixtas de extracción en esta zona con participación del Gobierno.

Venezuela ha continuado vendiendo oro a su aliado Irán, que también está bajo las sanciones de los Estados Unidos, pero aun así sus reservas internacionales cayeron a principios de este año al mínimo más pronunciado de los últimos 30 años, según cifras del propio Banco Central de Venezuela.

A pesar de la riqueza petrolera del país, la economía está en una situación insostenible debido a una combinación de mala administración y corrupción, exacerbada aún más por las sanciones internacionales. En definitiva, Maduro necesita urgentemente divisas y ve el oro almacenado en las bóvedas del Banco de Inglaterra como la solución a sus problemas. Pero, de momento, tendrá que esperar.

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