"Quiero 10 millones": la extraña desaparición de una millonaria que obsesiona a Noruega
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LA MUJER DE UNA DE LAS FORTUNAS DEL PAÍS

"Quiero 10 millones": la extraña desaparición de una millonaria que obsesiona a Noruega

Lo que parecía un secuestro con rescate ha tornado en una extraña desaparición sobre la que las autoridades aún no han conseguido desentrañar toda la verdad escondida

placeholder Foto: La casa de Tom Hagen, en la que sucedió el presunto secuestro. (EFE)
La casa de Tom Hagen, en la que sucedió el presunto secuestro. (EFE)

Era el 31 de octubre de 2018, a última hora de la tarde, cuando Tom Hagen acababa de llegar a casa después de un duro día de trabajo. A pesar de contar con más de 70 años a sus espaldas, a este multimillonario noruego le gustaba seguir controlando sus negocios inmobiliarios desde la oficina, por lo que cada día seguía yendo a su lugar de trabajo para monitorizar las operaciones. Lo que se encontró al llegar a casa sigue siendo uno de los grandes misterios de Noruega.

Al entrar, notó algo raro. Todo oscuro, sin ningún signo de la presencia de su esposa, sin que su perra saliera a saludarle como habitualmente... Las sospechas de que algo extraño estaba sucediendo se confirmaron cuando encontró pisadas manchadas de sangre sobre la alfombra, además de extraños trozos plásticos que pertenecían al recubrimiento de un cable. Su perra estaba encerrada en el baño y, sobre la cama del matrimonio, simplemente había una nota manuscrita.

Foto: Chen Qiushi, en uno de sus vídeos en Wuhan (YouTube)

"Quiero 10 millones de euros" era el escueto mensaje escrito que, junto con la desaparición de su esposa Anne-Elisabeth Falkevik Hagen, daban como resultado un claro caso de secuestro. Fue entonces cuando avisó a las autoridades quienes, durante dos meses, estuvieron investigando todas las pistas posibles con el objetivo de tratar de resolver el caso y encontrar el paradero de esta mujer de 68 años. Pero todos los hilos de los que tiraban les llevaban a un callejón sin salida.

Lo más extraño de todo no era solo que hubiera desaparecido sin dejar rastro, sino que no existiera una sola pista que vinculara a Anne-Elisabeth con un secuestro, más allá de aquella nota sobre la que tampoco existía ningún resultado concluyente. O, dicho de otra manera, ni una sola prueba que pudiera confirmar que había sido raptada a cambio de un rescate. Por ello, las autoridades dieron a conocer públicamente el caso en enero de 2019, algo que conmocionó a Noruega.

Hay que tener en cuenta que Noruega es uno de los páises con los índices de criminalidad más bajos del mundo, por lo que el caso pronto fue creciendo en interés dentro del país. Sobre todo cuando las autoridades anunciaron que la posibilidad del secuestro no era la única que barajaban. En primer lugar, la hipótesis de que fuera raptada pasó a ser la fundamental, pero con el paso de los meses se abrió el abanico, hasta contemplar todo tipo de escenarios.

Hagen, con una fortuna de 1.500 millones de euros y colocado entre las 200 personas más ricas del país según la revista 'Kapital', parecía tener coartada, pues los empleados de su oficina confirmaron que estuvo trabajando allí hasta última hora de la tarde. Además, aparentemente el matrimonio no sufría ningún problema y ambos llevaban una vida muy tranquila, fundamentalmente casera, por lo que nada hacía sospechar del propio Tom. Hasta abril de 2020.

placeholder Investigadores en busca de pistas en casa de Tom Hagen. (EFE)
Investigadores en busca de pistas en casa de Tom Hagen. (EFE)

Un giro sin respuestas

El 28 de abril, a primera hora de la mañana, la policía rodeaba la casa del empresario, a quien detuvieron por su presunta implicación en el caso, según indica 'BBC'. Tommy Broske, director de la investigación, aseguró que "no fue un secuestro, ni hubo negociadores reales, ni negociación real". Entonces, ¿de qué se trataba? Los investigadores sospechaban que Hagen hubiera podido intervenir de alguna manera en la desaparición de su esposa, aunque no sabían en qué grado.

Según Broske, "hay indicios de que hubo una voluntad de engañar a los investigadores" con las pistas que se encontraron en la casa... pero nada más. Después de 18 meses de investigaciones, análisis de todo tipo y más de 6.000 horas de vídeo, seguía sin haber ni una sola prueba, algo que también ocurrió tras interrogar a Hagen, quien siguió insistiendo en su absoluta inocencia. Pocas horas después, era liberado ante la falta de pruebas.

Casi dos años después, nada se sabe del paradero de Anne-Elisabeth Falkevik Hagen: ni dónde está, ni si se trató de un secuestro, ni cómo se produjo. Sin duda, un caso que mantiene en vilo a Noruega: ¿qué ocurrió con la mujer del multimillonario Tom Hagen? Las autoridades siguen buscando pistas que les sirvan para esclarecer un caso que ha conmocionado a un país donde los delitos violentos no son demasiado habituales

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