Dentro del Liverpool-Atlético, ¿el 8-M que multiplicó el coronavirus en Reino Unido?
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Autoridades de Liverpool están investigando

Dentro del Liverpool-Atlético, ¿el 8-M que multiplicó el coronavirus en Reino Unido?

El encuentro de la Champions, celebrado el 11 de marzo, puede convertirse en el particular 8-M de Johnson, que permitió su celebración y no impuso el confinamiento hasta el 23 de marzo

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Dentro del Liverpool-Atlético, ¿el 8-M que multiplicó el coronavirus en Reino Unido?

El Atlético de Madrid publicó el martes 10 de marzo un comunicado recomendando a sus aficionados que no viajaran a Liverpool para el partido de vuelta de los octavos de final de la Champions League. Por aquel entonces, los casos de covid-19 en España rondaban los 1.200 con alrededor de una treintena de fallecidos. El club aconsejaba a los hinchas rojiblancos no coger el avión en virtud de las medidas aprobadas horas antes por el Gobierno. Se comprometía incluso a devolver el importe de las entradas.

Sin embargo, para Rodrigo Sánchez ya era demasiado tarde. El joven de 25 años acaba de llegar al Reino Unido con otros seis amigos. Tan solo hubo una baja de última hora. "Uno decidió no ir porque su mujer era asmática y no quería correr riesgos", matiza, en conversación con este diario. El grupo salió desde Cuenca y al llegar al aeropuerto de Madrid no vio "nada raro". "Es cierto que el tema del coronavirus se escuchaba en las colas de espera. Pero allí nadie llevaba guantes, ni mascarillas, ni nos tomaron la temperatura. Nada", señala.

Aterrizaron en Londres el 10 de marzo y el escenario era de auténtica normalidad. "Hicimos turismo. Las calles llenas, en los metros no cabía un alfiler. Nadie hablaba absolutamente nada del coronavirus. No escuchamos ni un solo comentario", recuerda. Por la noche, cogieron un autobús que los llevó hasta Liverpool. Llegaron al día siguiente a las 8:00 de la mañana al apartamento, descansaron un poco, se pegaron una ducha y sobre las 12:00 del mediodía se reunieron en el centro de la ciudad con el resto de aficionados para "empezar la previa".

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"Todos los pubs estaban abiertos. El ambiente era completamente festivo. Allí la gente compartía minis de cerveza, bailaba, se abrazaba. Todo normal", explica. Como es habitual con las aficiones que vienen de fuera, la policía luego vino a recogerles para escoltarlas hasta el estadio de Anfield. Comenzó una procesión de alrededor de 3.000 personas que, a medida que se iban acercando al destino, comenzaban a estar "más y más apretadas". "Al llegar fue un caos porque todo el mundo quería entrar de los primeros para estar lo más abajo posible", recalca.

En total, 52.000 personas (incluyendo 3.000 representantes de la afición rojiblanca) se concentraron aquel 11 de marzo en el estadio. La noche fue "apoteósica" para los colchoneros. Victoria 2-3 tras una remontada épica con dos goles de Marcos Llorente —que además asistió a Álvaro Morata en el tercero—. La temporada fue suspendida dos días después.

El alcalde pide una investigación

La polémica respecto a si el Liverpool-Atlético debía haberse permitido o celebrado a puerta cerrada (como ocurrió con el Valencia-Atalanta, el 10 de marzo) ha estado presente en el debate público en el Reino Unido desde el principio. Y ahora, más de un mes después del encuentro, el alcalde de la localidad inglesa, Steve Rotheram, pide una investigación independiente al haber detectado "un aumento en la curva de infección de 1.200 personas". "Debemos descubrir si se debe directamente a los hinchas del Atlético", declaró a la BBC.

"En ese momento ya había ciudades muy afectadas por el coronavirus y Madrid era una de ellas. No se les permitía congregarse en su propio país, pero 3.000 hinchas vinieron al nuestro y posiblemente podrían haber propagado el coronavirus. Es una cuestión que debe analizarse y el Gobierno (británico) debe asumir cierta responsabilidad por no imponer antes el confinamiento", señala. "Si las personas han contraído el covid-19 como resultado directo de un evento deportivo que creemos que no debería haber tenido lugar, eso es escandaloso", añadió.

"El Gobierno británico debe asumir cierta responsabilidad por no imponer antes el confinamiento"

Tanto el director de salud pública de Liverpool, Matthew Ashton, como su antecesor, John Ashton, así como el propio alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, han calificado también de "error" la celebración del encuentro.

Según las últimas cifras oficiales, Liverpool ha registrado 246 muertes por covid-19 de los más de 2.000 fallecidos que acumula el noroeste de Inglaterra. Por su parte, en Londres más de 4.000 personas han perdido la vida. En todo el Reino Unido, donde esta semana se ha llegado al pico de la pandemia, son ya cerca de 19.000 víctimas mortales.

¿Un 8-M para Boris?

¿Es el Liverpool-Atlético el 8-M para el Gobierno de Boris Johnson? Ese momento crítico que se convierte en símbolo de cómo las autoridades infravaloraron la amenaza del nuevo coronavirus, pese a los estragos que estaba causado en otros países. El 12 de marzo, día después del partido, el primer ministro ofrecía una rueda de prensa en Downing Street donde seguía apostando tan solo por decir a los británicos que se lavaran con frecuencia las manos y que aquellos que tuvieran síntomas leves se quedaran en casa por siete días.

En ese momento, solo ocho personas habían muerto en el Reino Unido por covid-19 y 590 que habían dado positivo. La estrategia del Ejecutivo seguía siendo la de inmunidad colectiva. Sir Patrick Vallance, el principal asesor científico, dio una entrevista en televisión sugiriendo que el 60% de las personas necesitarían infectarse para proteger a la población.

El 7 de marzo, el propio Johnson había asistido al partido de rugby Inglaterra contra Gales en el estadio de Twickenham (suroeste de Londres) con capacidad para 82.000 personas. El primer ministro no impuso el confinamiento en el Reino Unido hasta el 23 de marzo.

Boris Johnson junto a su pareja, Carrie Symonds, en el encuentro de rugby entre Inglaterra y Gales el 7 de marzo. (EFE)
Boris Johnson junto a su pareja, Carrie Symonds, en el encuentro de rugby entre Inglaterra y Gales el 7 de marzo. (EFE)

Tras el partido de Champions, Rodrigo se quedó unos días más en Inglaterra con sus amigos y fue cuando empezaron a vivir "mundos paralelos". De Liverpool se fueron a Manchester. Era el 13 de marzo y comenzaron a recibir llamadas de familiares desde España. "Nos preguntaban si estábamos bien, nos decían que la cosa se estaba poniendo fea, pero nosotros estábamos en un país donde era todo absolutamente normal. Los pubs abiertos, la gente en la calle…", explica.

Llegaron a Madrid el 14 de marzo, el día que se imponía en España el estado de alarma. "Fue entonces cuando entendimos todo. Nos llegamos a asustar incluso. Cogimos el coche camino a Cuenca y las carreteras estaban desiertas. Ahora que veo todo desde la distancia y que tenemos más de 20.000 muertos en España, creo que si entonces hubiéramos sabido lo que iba a ocurrir nadie habría ido. Pero, en su momento, nadie nos lo prohibió", señala.

"Ahora que veo todo desde la distancia, creo que si entonces hubiéramos sabido lo que iba a ocurrir nadie habría ido"

Por su parte, Sergio López, 43 años, otro de los aficionados que salió desde Madrid hacia Liverpool, considera ahora que la celebración del partido fue una "temeridad". "Yo aquel día ya tenía mis dudas de si estaba actuando bien o no. Me llamaron bastantes familiares diciéndome que no fuera. Al llegar al aeropuerto de Barajas ya vi a muchas personas con mascarilla, no en nuestro avión, pero sí por el aeropuerto, lo que me puso un poco nervioso. En ese momento, tú sientes que no te puedes perder ese partido. Éramos gente de todos los sitios, edades y niveles culturales y fue realmente emocionante. Pero ahora comprendo que fue imprudente por parte de todos", admite.

"Los Gobiernos deben centrarse en el presente y en el futuro y utilizar los recursos para equipar a los sanitarios, no en pesquisas"

Inés Sánchez, sin embargo, asegura que lo repetiría "sin dudarlo". Ella, su marido y sus tres hijos tienen el carné de socios. El perro no, pero porque no le dejan. "Me fui con mi hijo Juan, que entonces tenía 11 años, y fue una experiencia increíble. Es cierto que los colegios de Madrid justo cerraron ese día, pero pensaba que era todo una exageración", explica. "Que ahora pidan una investigación me parece absurdo. Los Gobiernos deben centrarse en el presente y en el futuro y utilizar los recursos para equipar a los sanitarios, no en pesquisas. Y en un país donde se apostaba inicialmente por la inmunidad colectiva y no se impusieron medidas hasta mucho más tarde no pueden echarnos ahora la culpa a los hinchas del Atleti", añade.

El primer caso documentado oficialmente de transmisión de coronavirus en el Reino Unido databa, hasta el momento, del 28 de febrero. Pero las autoridades británicas contemplan ahora la posibilidad de que el covid-19 entrara en el país un mes antes de lo que muestran los registros. Concretamente, el domingo 19 de enero, el día en el que el inglés Daren Bland, consultor informático de 50 años, regresó de sus vacaciones en las pistas de la estación de Ischgl, en Austria. Se trata del mismo complejo que está siendo ahora investigado por haber ocultado supuestamente el brote de virus en Europa. El resort permaneció abierto durante una semana después de que se activara la alarma ante una posible pandemia.

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¿Cuántos británicos pudieron acudir al partido del estadio de Anfield ya infectados? Días antes, Ben Johnson regresaba de vacaciones y no se encontraba muy bien. Acudió al médico, pero como no tenía ni tos ni fiebre, al hincha del Liverpool le dijeron que siguiera su vida con normalidad. Acudió al partido, pero días después desarrolló síntomas por lo que teme que, sin darse cuenta, pudo haber contagiado a gente. "Es obvio que tendría que haberse cancelado. Parece una locura. Desearía poder retroceder en el tiempo y no haber ido. Simplemente no entiendo cómo se permitió seguir adelante", señala.

Por su parte, John Leonard, quien viajó desde Jersey hasta la ciudad inglesa, también considera que fue una "irresponsabilidad". "La verdad es que esperaba que el partido se cancelara en cualquier momento. A mi mujer no le hacía ninguna gracia que fuera. Cogimos primero un avión de Jersey a Londres y luego un tren hasta Liverpool que iba lleno de españoles. Te daba respeto porque en aquel momento ya decían que España e Italia eran los países europeos más afectados. Pero en ningún momento creo que hay que echar ahora la culpa a los hinchas del Atleti. Creo que el Gobierno británico impuso tarde las medidas, pero desde entonces lo está haciendo todo lo mejor que puede teniendo en cuenta las difíciles circunstancias", señala.

"Es obvio que tendría que haberse cancelado. Parece una locura. Desearía poder retroceder en el tiempo y no haber ido"

La UEFA no ha realizado declaraciones al respecto. Por su parte, Downing Street ha defendido una vez más su decisión de permitir que eventos de este tipo continuaran antes de imponer el confinamiento el 23 de marzo.

Con todo, el mundo del fútbol no es el único ahora en el punto de mira. También se ha pedido una investigación respecto a la celebración del Festival Cheltenham. Del 10 al 13 de marzo, un total de 251.648 personas acudieron a ver las míticas carreras de caballos.

El profesor Gabriel Scally, exdirector de salud pública en el suroeste de Inglaterra, asegura ahora que es "muy tentador" vincular el gran número de casos de covid-19 registrados en Gloucestershire con el festival. "Realmente, desde el punto de vista de la salud, creo que no tendría que haberse celebrado", matiza. Según los últimos datos, en esta localidad inglesas hay 972 casos y 147 víctimas mortales. En el código postal más cercano al hipódromo se han registrado a principios de este mes el mayor número de ingresos hospitalarios por coronavirus en Gloucestershire.

Por su parte, más de 15.000 personas también acudieron a los conciertos que la banda de rock galesa Stereophonics ofreció el pasado 14 y 15 de marzo en el Motorpoint Arena de Cardiff. El grupo ha recibido desde entonces grandes críticas por no haber cancelado la gira.

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