huida de la justicia española en escocia

La JEC se resigna y Ponsatí ocupará su escaño en el Parlamento Europeo

La Eurocámara abre las puertas de la institución a Clara Ponsatí en contra de la voluntad inicial de la Junta Electoral Central (JEC) en el último capítulo del pulso entre instituciones

Foto: La exconsellera catalana Clara Ponsatí (EFE)
La exconsellera catalana Clara Ponsatí (EFE)

El nuevo pulso entre la JEC y el Parlamento Europeo ha durado más bien poco. El organismo nacional ha acabado resignándose a que Clara Ponsatí, huida de la justicia española en Escocia, asuma su escaño como eurodiputada por el efecto de la sentencia de la justicia europea, aunque recordando que no ha cumplido con los requisitos necesarios.

La política catalana se ha beneficiado del reajuste de asientos en el Parlamento Europeo, que tras la salida del Reino Unido repartirá algunos de sus asientos entre los Estados miembros infrarrepresentados en la cámara. España recibirá cinco nuevos escaños, uno de ellos para Ponsatí.

Desde que el pasado 19 de diciembre el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) declarara que la proclamación de los resultados es suficiente para que una persona sea eurodiputada, independientemente de que la ley electoral española establezca más requisitos, la tensión entre la Eurocámara y la autoridad competente española es pública y notoria.

El Parlamento Europeo no quiere jugársela, no quiere pillarse los dedos y ni mucho menos desea que se le vea como un organismo que defiende antes los intereses de un Estado miembro que el de los propios eurodiputados. El peor de los escenarios para la institución es que la justicia europea, algún día, pueda sentenciar que no protegió a los miembros de la cámara. Así que hacen todo lo posible para evitarlo.

La sentencia del TJUE da al Parlamento Europeo un poder que hasta ahora no sabía que tenía y que choca directamente con el de la JEC. Una anomalía que todavía tiene a muchos en la capital comunitaria algo desorientados. En los días previos a la decisión, y a pesar de que la opinión del abogado general había ido en esa dirección, esperaba que el alto tribunal de Luxemburgo fuera a tomar dicha decisión, que, entonces, se consideraba que sería un cambio radical en la jurisprudencia europea.

La tensión entre la JEC y el Parlamento es real, y esta semana se volvió a notar. “Esta Junta Electoral es consciente de que el Parlamento Europeo ha tomado algunas decisiones respecto a dos candidatos electos a dicha institución, los señores Puigdemont y Comín, que no han cumplido el requisito de acatamiento constitucional”, escribía la JEC el pasado martes en un comunicado en el que recriminaba que la Eurocámara hubiera tomado estas decisiones “sin haber oído” a la JEC “que es la autoridad nacional competentes”.

Era un aviso velado por Ponsatí. Pero este pasado jueves, la JEC comunicaba la proclamación como eurodiputados de los cinco nuevos miembros de la institución, incluida la política catalana. Sin embargo, señalaba que declaraba “vacante” el escaño de Ponsatí al no haberse presentado a acatar la Constitución, con una coletilla que deja la puerta de la institución abierta para la líder independentista: “Sin prejuicio de que, conforme a lo declarado en la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 19 de diciembre de 2019 en el asunto relativo al señor Junqueras, el acto de proclamación de candidatos electos pueda desplegar los efectos oportunos”. Es decir, que acatan la sentencia y entienden que los efectos permitirán a Ponsatí sentarse en el Pleno.

Ponsatí en el Pleno

La política catalana, que no debería tener ningún problema para comenzar los procedimientos administrativos de la acreditación europarlamentaria el próximo lunes, con el Brexit hecho ya una realidad, se encontrará en una situación algo extraña: sin grupo, aislados en la Eurocámara y con sus dos compañeros, Puigdemont y Comín, con el procedimiento ya abierto para retirarles la inmunidad.

La siguiente a la que se le aplicará el suplicatorio será a ella misma, aunque distintas fuentes creen que no se insertará en el dosier del expresidente de la Generalitat y el exconseller de Salud, cuya votación en el Pleno para retirarles la inmunidad europarlamentaria se espera que se pueda producir en mayo o junio si no hay demasiados retrasos.

Más allá de verse rodeados por el proceso del suplicatorio, Puigdemont y Comín han recibido un revés esta semana que afectará de forma indirecta a Ponsatí: se han visto obligados a retirar su petición de entrada en el grupo de Los Verdes después de comprobar que el partido ecologista iba a rechazarlos en una votación. Ska Keller, co-presidenta del partido en la Eurocámara, criticó que no compartían la estrategia de Puigdemont en Cataluña porque Los Verdes apuestan por “el diálogo”.

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