ÉXITO DE LAS PRENDAS DESECHABLES

Un hospital inglés proporciona hijabs de usar y tirar a sus empleadas musulmanas

Quieren extender la práctica a los hospitales públicos de todo el país para controlar posibles infecciones en los pacientes

Foto: La idea de Farah ha sido bien recibida por su hospital, que ha implantado los hijabs desechables (Foto: Royal Derby Hospital)
La idea de Farah ha sido bien recibida por su hospital, que ha implantado los hijabs desechables (Foto: Royal Derby Hospital)

Farah Roslan es una médica en prácticas en el Hospital Royal Derby, en el centro de Inglaterra. Es musulmana, por lo que lleva cada día un hijab con el que se tapa la cabeza, tal y como le pide su religión. Sin embargo, al pasar muchas horas dentro del hospital, Farah pensó que ese pañuelo que usa a diario podría ser fuente de infecciones para sus pacientes.

Por eso, expuso a la dirección de su hospital la posibilidad de que colocaran pañuelos desechables para la cabeza, de la misma manera que ya existían otros elementos de usar y tirar como pijamas, batas, etc. Y su idea fue bien recibida, tanto que se ha convertido en el primer hospital del Reino Unido en ofrecérselo a sus trabajadores, tal y como han explicado en sus redes sociales.

En una entrevista en la BBC, Farah reconocía que esa situación le había causado algún problema en el hospital: "Había estado usando el mismo pañuelo en la cabeza todo el día, algo que, obviamente, no era limpio e ideal. No me sentía cómoda quitándomelo, por lo que, respetuosamente, me sacaron del quirófano debido al control de infecciones".

Quieren extenderlo

El Islam pide a las mujeres que, a partir de la pubertad, lleven una prenda que les cubra la cabeza y el pecho cuando se encuentren en presencia de hombres adultos que no sean de su familia inmediata. Por eso, Farah nunca renunció a llevar esa seña de identidad durante sus horas de trabajo en el hospital.

Es el primer hospital británico en proporcionar hijabs desechables, pero esperan que otros centros adopten su idea

Sin embargo, quería encontrar el punto de equilibrio entre "el código de vestimenta debido a la fe y la pasión" que siente por trabajar en un quirófano. La respuesta la encontró en Malasia, el país del que es originaria, donde probó varias telas y diferentes diseños antes de exponer su idea ante la dirección del hospital. Ahora, su proyecto puede ser adoptado por otros hospitales públicos y privados del Reino Unido.

La cirujana Gill Tierney, mentora de Farah Roslan durante su formación, está convencida del éxito de esta idea: "Sabemos que es un tema que está latente en los quirófanos de todo el país y no creo que se haya abordado formalmente. No ha costado mucho dinero y espero que el efecto sea enorme". Farah reconoce que está "muy feliz" y quiere que más hospitales adopten su proyecto.

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