El caso puede tumbar al gobierno en Malta

Pedro Sánchez no ha "pensado" en el caso que inquieta a la UE: el asesinato de Caruana

El presidente del Gobierno asegura que no ha "pensado" a fondo en la situación en Malta, donde el Ejecutivo está acorralado por el asesinato de la periodista Daphne Caruana Galizia

Foto: El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, atiende a los medios de comunicación antes del último Consejo Europeo del año en Bruselas. (EFE)
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, atiende a los medios de comunicación antes del último Consejo Europeo del año en Bruselas. (EFE)

Unas horas antes de que comenzara el Consejo Europeo de diciembre en Bruselas, un grupo de malteses protestaba ante la Representación Permanente del país, con una fotografía de la periodista Daphne Caruana Galizia en la puerta. Piden la dimisión inmediata del primer ministro maltés, el socialista Joseph Muscat, acorralado por las investigaciones que vinculan a su gabinete con el asesinato de la periodista de investigación.

En 2017, justo cuando Caruana Galizia destapaba una red de corrupción que afectaban a Muscat y su red más cercana, un coche bomba acabó con su vida. Desde entonces las investigaciones, deficientes y con importantes dificultades, han ido acorralando al primer ministro y le han obligado a dimitir en diferido: abandonará el cargo en enero.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno en funciones, a pesar de que el asunto ha estado en lo más alto de la agenda europea en los últimos días y afecta a un miembro de su grupo político, no ha tomado una postura clara a su llegada al Consejo Europeo de hoy. "No he pensado en ello para ser honesto", ha contestado a un periodista cuando se le ha preguntado si cree que la UE debería iniciar una investigación sobre el caso.

"Creo que la justicia maltesa está funcionando", ha asegurado Sánchez. El problema es que hay muchos indicadores que apuntan en sentido contrario: varias delegaciones de periodistas han certificado en los últimos años que existen deficiencias en la investigación, y la posibilidad de activar el artículo 7, una cláusula que puede acabar en sanciones contra los países que minan el Estado de derecho, ha empezado a sobrevolar la sede de la Comisión Europea.

A Sánchez le ha pillado completamente fuera de juego uno de los asuntos traumáticos para Europa en los últimos años. No solo el asesinato de Caruana Galizia, sino también el de Jan Kuciak en Eslovaquia, cuya muerte provocó la dimisión del Gobierno de Robert Fico.

El presidente en funciones Pedro Sánchez poco antes del Consejo Europeo en Bruselas. (EFE)
El presidente en funciones Pedro Sánchez poco antes del Consejo Europeo en Bruselas. (EFE)

El presidente, con toda la atención centrada en las negociaciones para formar Gobierno, ha llegado al Consejo Europeo sin llevar bien preparado un tema que se sabía que iba a estar en la agenda, y que el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, había pedido que se tratara en la mesa de los líderes. Una demostración más de que la crisis política española mantiene al país sin una posición europea fuerte respecto a los aspectos más básicos.

La UE aprieta las tuercas a Malta

Vera Jourová, nueva comisaria de Valores y Transparencia, y a cargo de monitorear el Estado de derecho en los distintos países, ha puesto el foco sobre el hecho de que Malta no haya implementado las reformas judiciales que se le requerían por parte de Bruselas. "Seguimos los desarrollos porque ya hemos recomendado que se ponga en marcha la reforma de la fiscalía para que pueda investigar de manera eficiente y juzgar los casos de corrupción. Todavía no se ha hecho", aseguró hace unos días la comisaria checa.

Ursula von der Leyen, nueva presidenta de la Comisión Europea, ha sido también dura. “Espero que haya una investigación independiente libre de ninguna interferencia política”, aseguró la semana pasada la alemana. La presidenta aseguró que “fue un ataque a la libertad de prensa, que es la fundación de nuestras sociedades democráticas” y pidió una investigación en profundidad porque, de lo contrario “la democracia tal y como la conocemos estará en riesgo”.

Muscat, al que muchos malteses piden que no retrase su dimisión, forma parte de la familia socialista, de la que también es miembro Sánchez. Por el momento, los socialdemócratas europeos no están tomando una línea dura contra el primer ministro maltés.

Europa

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios