Un mes de retraso

La Eurocámara da luz verde a la nueva Comisión Europea, que empieza tarde y coja

El Pleno de Estrasburgo aprueba a la nueva Comisión Europea de Ursula von der Leyen por 461 votos a favor y 157 en contra tras un discurso aburrido y plano de la nueva presidenta

Foto: La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen. (Reuters)
La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen. (Reuters)

En una Europa acosada por todos los frentes y con muchos retos por delante en el próximo lustro no hay ni un solo minuto que perder. Y la nueva Comisión Europea ha perdido ya un mes entero, entre candidatos rechazados y votaciones perdidas. Pero por fin el equipo de la presidenta electa Ursula von der Leyen ha obtenido la luz verde del Parlamento Europeo este jueves con 461 votos a favor, 157 en contra y 89 abstenciones. Comenzará su mandato de forma efectiva el próximo lunes 2 de diciembre, y lo hará sin representante del Reino Unido, pese a que Londres todavía forma parte de la Unión.

Su discurso ante el Parlamento Europeo ha sido representativo del tipo de liderazgo que muchos esperan que Von der Leyen vaya a desarrollar: aburrido, plano, sin emoción. A diferencia de su antecesor, Jean-Claude Juncker, siempre acumulando roces con las capitales y buscando avanzar en la integración europea, no se prevé que la nueva presidenta, que llegó al puesto gracias a una maniobra franco-alemana, vaya a chocar con los líderes en el Consejo Europeo.

Es el preludio de cinco años en los que Bruselas, tras Juncker (cuya Comisión Europea fue bastante autónoma y retó a los Estados miembros más inmovilistas y ha demostrado ser capaz de generar un ambiente político europeo), puede convertirse en una vuelta a la década dominada por José Manuel Durao Barroso. Una Comisión Europea centrada en no molestar demasiado a las capitales de los Estados miembro.

La era Juncker, la de la política descarada, la de los discursos afilados y directos, ha llegado a su fin.

Es lo que buscan Francia y Alemania. Una Comisión Europea que le sirva de muleta, no que le ponga zancadillas. Decisiones como la de Margrethe Vestager, comisaria de Competencia, de vetar la creación de un gigante franco-alemán de los ferrocarriles europeos para proteger a las empresas más pequeñas y que enfadó mucho a París y Berlín, serán ahora mucho más difíciles. Los discursos serán menos beligerantes. Si hay que lavar trapos sucios se hará en casa. La era Juncker, la de la política descarada, la de los discursos afilados y directos, ha llegado a su fin.

Atado y bien atado

Von der Leyen ha estado relajada porque todo estaba ya bien atado. Contaba con el apoyo oficial de las tres principales familias políticas: Partido Popular Europeo (PPE), Socialdemócratas y los liberales de Renovar Europa. Y por otro lado contará con votos sueltos de Conservadores y Reformistas, un grupo derechista en el que se incluye Vox, y algunos votos sueltos de Los Verdes.

Se ha limitado a repasar su equipo, entre los que hay algunos nombres problemáticos y que han levantado ampollas entre los eurodiputados, como Thierry Breton, el candidato francés, que será comisario de Mercado Interior a pesar de las sospechas sobre conflicto de interés.

Sobre el todavía ministro español de Exteriores, Von der Leyen ha señalado que está "feliz de contar con un diplomático tan experimentado como Josep Borrell". "Mi Comisión no tendrá miedo de hablar el lenguaje de la confianza", ha señalado la presidenta, que, sin embargo, ha cambiado y suavizado su discurso desde julio, cuando decía que la UE hablaría el “lenguaje del poder”.

Una UE "más verde"

La alemana tiene mucha tarea acumulada sobre la mesa y estas primeras semanas de mandato van a ser muy intensas. Lo primero a lo que tendrá que hacer frente Von der Leyen es a un calendario que ya va con algo de retraso, pero al que la nueva presidenta está dispuesta a coger el ritmo: a lo largo de diciembre ya comenzará a anunciar sus primeras propuestas en el marco del Pacto Verde Europeo, la principal pieza legislativa de su mandato.

En concreto, la primera propuesta será el Fondo de Transición Justa, porque, como ha apuntado durante su discurso este miércoles, la transición ecológica "debe ser justa e inclusiva o no será". Los planes, según la alemana, contarán con "diferentes instrumentos de financiación y atraerá las inversiones que necesitamos".

Von der Leyen acudirá ya como presidenta de la Comisión Europea al Consejo Europeo del próximo 12 y 13 de diciembre, en el que quedará reflejado el conflictivo y abrupto campo de batalla que se abre ante la nueva líder del Ejecutivo comunitario: una división entre los Estados miembros que les impide ponerse de acuerdo en el compromiso de lograr la neutralidad climática en 2050, o que promete retrasar y mucho el acuerdo respecto al futuro Marco Financiero Plurianual (MFP) entre 2021 y 2027.

La presidenta-electa de la Comisión Europea, en la Eurocámara antes del voto. (Reuters)
La presidenta-electa de la Comisión Europea, en la Eurocámara antes del voto. (Reuters)

Otro de los retos de la presidenta será intentar acercar posturas entre Francia y Alemania después de que las relaciones en el eje franco-alemán hayan tocado un nuevo mínimo durante las últimas semanas, con Emmanuel Macron, presidente galo, asegurando que la OTAN se encuentra en "muerte cerebral" a solo unas semanas de que se celebre la cumbre de la Alianza Atlántica en Londres.

Sobre migración, uno de los temas claves de la anterior legislatura, Von der Leyen ha comenzado a poner a prueba un equilibrio entre proteger refugiados y rechazar la inmigración ilegal. "Europa siempre dará refugio a los que necesitan protección internacional", pero "esos que se quedan están integrados en nuestra sociedad, y los que no tienen derecho de quedarse vuelven a casa".

Un mes de retraso

El Ejecutivo comunitario debería haber estado en marcha desde el pasado 1 de noviembre, pero fue imposible debido a que el Parlamento Europeo, que tiene derecho a escrutar a todos los candidatos a comisarios, rechazó los nombres propuestos por Rumanía y Hungría, al no aprobar sus declaraciones de intereses financieros la comisión de Asuntos Jurídicos, y también a la candidata francesa, rechazada tras su audiencia en una espiral de rencillas internas y venganzas, además de por contar con una investigación abierta por el uso de fondos parlamentarios.

A lo largo del último mes Von der Leyen ha ido recibiendo los nombres de los nuevos candidatos, pero una crisis política en Rumanía hacía prever que todo se retrasaría. Si finalmente el nuevo colegio de comisarios no podía votarse en esta sesión de noviembre todo apuntaba a que tampoco se celebraría la votación en diciembre y se dejaría para la sesión de enero. O lo que es lo mismo: la nueva Comisión Europea corría el riesgo de ponerse en marcha en febrero de 2020.

Sin comisario británico

Pero finalmente la situación se desbloqueó en Bucarest, algo que no esperaba el Reino Unido, cuyo Gobierno, ante la perspectiva de un bloqueo continuado, no ha nominado a ningún comisario a pesar de que Londres se había comprometido con la UE a que enviaría un nombre a cambio de obtener la prórroga del Brexit hasta el próximo 31 de enero.

La Comisión Europea considera que el Reino Unido ha roto sus obligaciones establecidas en los Tratados y ha iniciado contra Londres un procedimiento de infracción. El Gobierno británico ni siquiera ha contestado a la primera misiva del proceso, a través de la cual se podía defender de las acusaciones hechas por Bruselas.

Pero esa operación contará con riesgo, y fuentes comunitarias saben que asumen el riesgo de que cualquier decisión de la Comisión Europea durante estos meses, como el veto a una fusión o una multa de la sección de Competencia, puede ser impugnada ante la justicia europea arguyendo que la Comisión Europea no está constituida legalmente.

Europa

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios