FROST, una marioneta de Johnson

La UE dice que UK no propone “alternativas creíbles” mientras se agota el plazo del Brexit

El equipo negociador europeo señala que sus homólogos británicos no han presentado nuevas propuestas para resolver el bloqueo del Brexit

Foto: Un anuncio advirtiendo a los transportistas a la UE de nuevos requisitos a partir del 1 de noviembre. (Reuters)
Un anuncio advirtiendo a los transportistas a la UE de nuevos requisitos a partir del 1 de noviembre. (Reuters)

El tiempo se agota. Con la fecha límite del 31 de octubre en el horizonte, la UE critica que el equipo negociador británico no está buscando soluciones para resolver el bloqueo del Brexit. La situación sigue estancada en el desacuerdo entre Londres y Bruselas sobre el 'backstop', el plan de emergencia para evitar la aparición de una frontera dura en la isla de Irlanda.

Phil Hogan, actual comisario de Agricultura y futuro comisario de Comercio, señaló el martes que el equipo de Boris Johnson comenzaba a barajar la idea de que el 'backstop', que obliga a la pertenencia de la unión aduanera y a una alineación de regulaciones en ciertos campos, se limite únicamente a Irlanda del Norte y no a todo el Reino Unido. Esta era la propuesta inicial del equipo europeo, que decidió extender el plan de emergencia a toda Gran Bretaña por petición del Gobierno de Theresa May, anterior primera ministra británica.

Pero la realidad es que todavía se está lejos de ese punto. David Frost, negociador de Johnson, ha estado en la capital comunitaria debatiendo con el equipo europeo modificaciones sobre el 'backstop' y la declaración política. Sin embargo, tras las reuniones celebradas este pasado miércoles los negociadores del bloque europeo han comunicado esta mañana a los embajadores de los Estados miembros ante la UE que Frost no había puesto ninguna idea nueva sobre la mesa.

El negociador de Johnson sigue proponiendo verbalmente algunas alternativas al backstop, con la esperanza de que los europeos cedan y sustituyan el plan de emergencia para Irlanda por un conjunto de medidas de controles y ajustes arancelarios. Pero el equipo de la Comisión Europea no acepta dichas medidas. Todo el mundo coincide en que la única solución posible es devolver el 'backstop' solo a Irlanda del Norte. Pero no parece que el equipo de Johnson está todavía preparado para abordar esa opción de forma seria, a la que se niegan sus aliados norirlandesdes del DUP.

Una marioneta de Johnson

La semana pasada terminó con un cierto nivel de molestia en los pasillos de la Comisión Europea. Al equipo comunitario le cuesta lograr avances con Frost, un diplomático de carrera, que no se separa de la línea oficial marcada por Downing Street. Frost no era la peor opción para Bruselas como negociador, pero lo cierto es que se notan las diferencias con el funcionario Olly Robbins, mano derecha de May y quien contaba con mucha más manga ancha por parte de la anterior primera ministra, es decir, más capacidad de negociar por cuenta propia. Frost, en cambio, no tiene autonomía, funciona como una mera cadena de transmisión de los lineamientos del Número 10. Y eso exaspera a los negociadores europeos y hace más torpes las conversaciones.

El negociador británico David Frost. (Reuters)
El negociador británico David Frost. (Reuters)

Michel Barnier, negociador jefe de la Comisión Europea para el Brexit, se ha reunido este jueves con los líderes de la Eurocámara y les ha informado sobre la situación. Ante la falta de progreso, el Parlamento Europeo aprobará la próxima semana una resolución en la que se reafirmará la unidad del bloque europeo, se señalará que los eurodiputados no están dispuestos a aceptar un Acuerdo de Retirada sin 'backstop'.

El discurso de Barnier ante la conferencia de presidentes del Parlamento Europeo no ha sido precisamente optimista. Señala que aunque han aumentado los contactos con Frost desde el G7 de Biarritz, las diferencias siguen siendo importantes y señala que, en estos momentos, no hay “motivos para ser optimistas” en el objetivo de lograr un acuerdo del Brexit antes del Consejo Europeo del 17 y 18 de octubre.

Por otro lado, el francés ha asegurado que Frost busca modificaciones “sustanciales” en la declaración política de relaciones futuras, que establece las bases del futuro acuerdo comercial. Barnier señala que los británicos quieren que se haga referencia explícita a que el objetivo final de las negociaciones no será una unión aduanera, y por otro lado quieren acabar con la promesa hecha por Theresa May de mantener unos altos estándares, lo que desactivaba, a ojos de la UE, la amenaza de un Reino Unido buscando ser un paraíso fiscal y planteando una competencia desleal a las puertas de Europa.

No hay acuerdo sin 'backstop'

"No puede haber acuerdo sin backstop, no hay acuerdo sin backstop. Si no quieres hablar de eso, entonces es que no quieres hablar en absoluto", ha criticado David Sassoli, presidente del Parlamento Europeo, tras mantener una reunión con Barnier.

"Hasta ahora el Reino Unido no ha propuesto ninguna alternativa y nada que sea legalmente creíble", ha apuntado el presidente, calcando el mensaje que han recibido esta mañana los embajadores europeos. Preguntado por posibles progresos, Sassoli se ha mostrado pesimista: "Si fuera así no necesitaríamos esta resolución". "Querríamos que hubiera alternativas (del 'backstop') para discutir, pero no es así", ha sentenciado el presidente.

Sassoli ha aprovechado también para cargar contra la decisión de Johnson de cerrar el Westminster: "Creo que los parlamentos tienen que estar siempre abiertos".

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