último destino: 'Esperando órdenes'

El destino 'fantasma' en el Mediterráneo del petrolero iraní liberado por Gibraltar

EEUU ha emitido una orden de incautación contra el petrolero iraní y ha advertido con "sanciones económicas" a cualquier país que le permita amarrar en sus puertos

Foto: El petrolero iraní Grace 1, tras ser renombrado como Adrian Darya 1. (Reuters)
El petrolero iraní Grace 1, tras ser renombrado como Adrian Darya 1. (Reuters)

El nombre "Adrian Darya-1" es el más buscado en las aplicaciones de monitoreo de barcos. Su rastro puede seguirse desde Gibraltar, cuando entonces se llamaba 'Grace 1' y pasó más de un mes retenido -ilegalmente, según Irán- por las autoridades británicas a petición de Estados Unidos. El navío, un petrolero cargado con 2,1 millones de barriles de crudo, fue finalmente liberado el pasado 18 de agosto pese a las presiones de EEUU sobre el gobierno gibraltareño, y desde entonces su rumbo no ha estado exento de problemas: Grecia, donde había programado amarrar, ha decidido cerrarle sus puertos.

Con similares amenazas de bloqueo en otros países ribereños europeos, Adrian Darya-1 cambió por sorpresa el rumbo a Mersin, un puerto turco, al que se calcula que llegará el 31 de agosto... El riesgo era demasiado alto, y la madrugada del domingo volvió a cambiar su estatus a un "esperando órdenes" rumbo a un puerto desconocido para, finalmente el lunes, afirmar que la carga "ha sido vendida" a un comprador desconocido. "La República Islámica de Irán ha vendido el crudo del barco y ahora el dueño y comprador del crudo decidirá el destino del petrolero", ha informado el portavoz del gobierno iraní Ali Rabiei, en declaraciones recogidas por la agencia local IRIB. Raibei no ha, sin embargo, aclarado la identidad del comprador, quien con la compra se enfrentaría a la orden de incautación de EEUU que pesa sobre el Adrian Darya 1 y su contenido.

"La información del petrolero que decía que llegaría a Kalamata (Grecia) el 26 de agosto era poco probable. Evitará aguas de la Unión Europea y no entrara en Grecia", explica a El Confidencial el cofundador de 'Tanker Trakers', Samir Madani. "Ya que si entrara en aguas europeas (en Grecia, pero también italianas, chipriotas o maltesas), podría encontrarse potencialmente con la misma situación que en Gibraltar" cuando fue detenido, añade.

El petrolero, entonces bajo el nombre de Grace 1 y bandera panameña, fue detenido a principios de julio en aguas de Gibraltar (a las que se dirigió tras acordar con un agente naviero el aprovisionamiento del barco y algunas reparaciones) en una operación dirigida por el Reino Unido a instancias de EEUU que estuvo a punto de crear un conflicto diplomático con España. El superpetrolero permaneció algo más de un mes en poder de las autoridades gibraltareñas bajo la acusación de que los 2,1 millones de barriles de crudo -con un valor de 140 millones de dólares- estaban destinados a Siria, contraviniendo las sanciones de la Unión Europea contra el régimen de Bashar Al Asad.

El líder supremo de Irán, Alí Jamenei, catalogó el movimiento británico como "piratería", y la Guardia Revolucionaria iraní respondió con la detención en el estrecho de Ormuz, entre Irán y la península arábiga, del 'Stena Imperio' -de bandera británica-, que sigue retenido.

EEUU ha dejado claro que "cualquiera que permita que el barco atraque, está en riesgo de recibir sanciones"

El Grace 1 fue finalmente liberado, pese a las presiones de EEUU, cuando Gibraltar se declaró "incapacitada para cumplir la orden de incautación" estadounidense. El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, declaró que las autoridades iraníes le habían "dado garantías escritas de que, de ser liberada, el destino del Grace 1 no sería una entidad sujeta a sanciones de la Unión Europea".

Amenazas a los puertos europeos

Sobre el petrolero pesa una orden de incautación emitida por Estados Unidos, por "fraude bancario, lavado de dinero" y otros cargos de "financiación del terrorismo" (en referencia a la Guardia Revolucionaria de Irán). EEUU ya ha amenazado a los puertos mediterráneos con consecuencias si abren sus muelles al Adrian Darya-1. "Hemos dejado en claro que cualquiera que lo toque, cualquiera que lo apoye, cualquiera que permita que un barco atraque, está en riesgo de recibir sanciones de los Estados Unidos de América", ha declarado esta semana el secretario de Estado de EEUU, Michael Pompeo, en referencia al petrolero iraní.

Grecia ha jugado al despiste. Primero, el viceministro de Asuntos Exteriores, Miltiadis Varvitsiotis afirmó que el petrolero es "demasiado grande" para atracar en ningún puerto griego, en declaraciones recogidas por el diario local Kathimerini. Más tarde, el recién elegido presidente Kyriakos Mitsotakis ha afirmado que "ni siquiera han recibido por el momento ninguna petición".

"De ningún modo Grecia quiere afectar su relación con Estados Unidos, con quien mantiene una cooperación cercana. (...) De ninguna manera facilitaremos el traspaso de crudo a Siria", aseveró Varvitsiotis.

Posición del petrolero el viernes, con Kalamata todavía como su puerto de destino declarado
Posición del petrolero el viernes, con Kalamata todavía como su puerto de destino declarado

El Adrian Darya 1, que ha tenido que cambiar de pabellón después de que Panamá lo incluyera en su lista negra de barcos que no pueden llevar su enseña, ha enfilado hacia el este, y según las páginas de monitoreo de barcos, señaló primero Kalamata como su puerto de destino. La ruta más corta a Kalamata era a través del estrecho de Mesina, entre Calabria y Sicilia, que ha evitado con una brusca reprogramación del rumbo este viernes. Otro posible puerto, Chipre, "no permitirá que el petrolero iraní ingrese a su territorio si el barco hace tal solicitud", según declaraciones de un diplomático chipriota a Bloomberg.

El sábado cambió su rumbo al puerto de Mersin, en el sureste de Turquía, uno de los puertos más cercanos a la costa Siria. Según explican desde la web especializada Marine-Executive, el puerto de Mersin no tiene la profundidad suficiente para acomodar a un superpetrolero como el Adrian Darya, de 58,4 metros de manga (máxima anchura) y que reporta un calado de 22,1 metros.

En menos de 24 horas, el petrolero cambió la madrugada del domingo nuevamente de ruta. El destino, que se introduce manualmente desde el propio barco, es todavía "esperando órdenes". Sin embargo, el navío no ha detenido su rumbo al este, con una ligera desviación al sur para evitar aguas griegas. El contraalmirante de la marina iraní Habibollah Sayyari ha advertido que la Armada iraní "está preparada" para escoltar al Adrian Darya 1 "si las autoridades (iraníes) lo requieren", en declaraciones recogidas por la agencia local ISNA.

No puede cruzar Suez

Con todos los ojos puestos sobre el superpetrolero y con 'veto' sobre las aguas europeas, el navío no tiene muchas opciones, al menos para regresar a casa. "Este superpetrolero (VLCC, por sus siglas en inglés) está demasiado cargado para poder cruzar las aguas del Canal de Suez. Su calado es ahora mismo de 22,1 metros de profundidad, por lo que necesita descargar para poder cruzar el Canal de Suez", explica Madani. El Canal de Suez, en manos de Egipto, comunica el Mediterráneo con el Mar Rojo (que a su vez se abre al mar de Arabia en el Océano Índico), es el camino más corto para regresar a Irán, pero solo permite el paso de cargueros de hasta 20 metros de calado.

Cargado con 2,1 millones de barriles, pesa demasiado para volver a Irán por Suez

La hipótesis de Tanker Trakers, compartida por otras agencias de seguimiento de rutas marítimas, es que el petrolero iraní tendrá que descargar parte de sus barriles de petróleo a otro tanquero iraní antes de poder volver a casa. Según explica, para esta operación no sería necesario atracar en ningún puerto. "En términos de capacidad en la zona, Irán cuenta con solo un petrolero bajo del tipo 'Suezmax' bandera iraní que pasó el mes pasado siendo reparado en Pendik, Turquía. Se llama 'Tour 2', y se quedó varado en la costa turca de Latakia a mediados de enero pasado por una tormenta. Podría ser una opción", cuenta Madani.

Aun así, existe la posibilidad de que sea Egipto el que decida atender a la petición de Estados Unidos e incautarse -o al menos bloquear el paso- del petrolero Adrian Darya 1. Por el momento, y a pesar de las crecientes tensiones geopolíticas no sólo entre EEUU e Irán, sino también entre Egipto e Irán, los petroleros iraníes continúan atravesando el Canal de Suez hacia el Mediterráneo, aunque a algunos se les ha prohibido el paso y mandado de vuelta antes de poder acceder al Canal.

Desaparecer del mapa

"La pregunta ahora, sin embargo, es ¿a dónde irá el crudo descargado?", especula a este diario el experto, quien señala la posibilidad de que, de hecho, se dirijan a puertos como el de Baniyas, en Siria. Es una hipótesis, sin embargo, no exenta de peligro, pues ante toda la atención recibida, podrían ser fácilmente rastreables, probando las acusaciones de EEUU y enfadando a Europa, aliado que intenta rescatar el acuerdo nuclear. "Es por eso que creemos que todo el petróleo puede regresar finalmente a Irán, pero existe una posibilidad de que el petróleo descargado 'desaparezca' del mapa".

Aunque hacer seguimiento del rumbo de los barcos es más fácil que de los aviones, las aplicaciones como MarineTraffic dependen en gran medida de transmisiones de radio a través del Sistema de Identificación Automática (AIS). Los buques de gran tamaño (como es el caso de Adrian Darya 1) deben tener a bordo obligatoriamente sus transponedores AIS cuando navegan en aguas internacionales para reportar su ubicación, registro, velocidad, curso y otros detalles.

Barcos iraníes han apagado antes sus transmisores AIS, que siguen su posición

Sin embargo, embarcaciones iraníes y chinas han sido acusadas durante años de desconectar el AIS cuando les interesa "desaparecer del mapa", presuntamente para transferir y transportar crudo a potencias extranjeras esquivando las sanciones de EEUU. Aun así, hay otras opciones de rastreo, pues aun con el AIS apagado las embarcaciones seguirían siendo visibles para los radares (de menor alcance).

"Es por eso que nosotros hacemos seguimiento también con imágenes de satélite", asevera Madani, cuyo 'watch-dog' Tankertrackers.com ha denunciado con anterioridad estas prácticas de los petroleros iraníes, especialmente tras la reanudación de las sanciones de EEUU.

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