NOMBRAMIENTOS TRAS LAS ELECCIONES EUROPEAS

Mujeres a los mandos: liderar la UE, frenar a Trump y capear las crisis

De los 44 presidentes que han pasado por las instituciones europeas, solo dos mujeres han sido líderes (ambas en el Parlamento Europeo)

Foto: Bandera de la UE frente a la sede de la Comisión Europea. (Reuters)
Bandera de la UE frente a la sede de la Comisión Europea. (Reuters)

En la UE hay solo un par de caras conocidas y miles de ellas que se mueven en la sombra, lejos de los focos mediáticos, y que son las que hacen que todo funcione en Bruselas. Ahí, en el ‘backstage’ de la política europea, hay numerosas mujeres. Algunas empiezan a subir al escenario, otras seguirán en el rol crucial de estar en la sala de máquinas.

En las últimas horas los titulares europeos tienen nombre de mujer: desde la crisis del SPD alemán hasta algunas candidatas para suceder al presidente de la Comisión Europea. Y eso dice mucho de la política comunitaria hoy por hoy: es el momento de que las mujeres representen en cargos el peso clave que tienen en la construcción europea. Algunas de las protagonistas reclaman ya su lugar en el escenario.

Una de las protagonistas estos días es Margethe Vestager, comisaria de Competencia y una de las favoritas de la familia liberal para suceder a Jean-Claude Juncker al frente del Ejecutivo comunitario. El papel destacado de la danesa no ha llegado de forma repentina: entre 2014 y 2019 ha sido la “rock’n’roll star” de Bruselas, imponiendo multas récord a gigantes como Apple. La comisaria, dinámica y con una capacidad política fuera de cualquier duda, se perfila ahora como una de las mejores candidatas, tanto desde una perspectiva política como técnica.

Margrethe Vestager, comisaria de Competencia. (EFE)
Margrethe Vestager, comisaria de Competencia. (EFE)

Y detrás de cada gran mujer suele haber… otra gran mujer. Por eso a nadie extrañó que Ditte Juul Jorgensen, jefa de gabinete de Vestager, haya sido ahora promocionada a directora general de Energía. Juul Jorgensen ha sido clave en el trabajo y el día a día del equipo de Vestager, y todo el mundo en los pasillos de Bruselas valora el esfuerzo de una de las mujeres más influyentes y capaces de la Comisión.

Otro de los nombres destacados ha sido el de Ska Keller. La alemana es cabeza de lista de Los Verdes para ser próxima presidenta de la Comisión Europea, algo que no ocurrirá, pero ha sido protagonista en el crecimiento del partido ecologista en las últimas elecciones europeas. Logró un resultado histórico en Alemania, en donde su partido quedó en segunda posición. En Francia fueron terceros.

En el caso español una mujer lidera las listas del Partido Popular, Dolors Montserrat, y otra mujer, aunque no sea el número uno, será la que controle el trabajo diario del PSOE en el Parlamento Europeo, Iratxe García. De hecho, García apunta más alto y existen muchas posibilidades de que la española sea la jefa de toda la bancada socialista en la Eurocámara, al ser el PSOE la principal delegación en el partido.

Aunque casi todo hace pensar que Josep Borrell, actual ministro de Exteriores, será enviado a la Comisión Europea, no son pocos los que dudan al respecto y creen que la elección ideal sería la de Nadia Calviño, ahora ministra de Economía española, pero antes directora general de Presupuestos del Ejecutivo comunitario. Tenerla como comisaria de Asuntos Económicos y Financieros, encargada de revisar con lupa todos los presupuestos generales de cada Estado miembro, podría ser un movimiento estratégico para España, especialmente si la economía atraviesa por algunas turbulencias durante los próximos cinco años. Y la capacidad de Calviño está fuera de toda duda en la Comisión Europea.

Nadia Calviño, ministra de Economía española. (EFE)
Nadia Calviño, ministra de Economía española. (EFE)

Crisis políticas

Las mujeres también están ocupando un rol principal en algunas de las actuales crisis políticas europeas: tanto sufriéndolas, consecuencia natural de asumir roles importantes en los partidos, como solucionándolas. Este mismo fin de semana Andrea Nahles, hasta ahora líder de los socialdemócratas alemanes (SPD), ha dimitido por los malos resultados en las elecciones europeas. La gran coalición de la que forma parte el partido junto a la CDU de Angela Merkel entra así en una nueva crisis.

Pero la formación de la canciller tampoco se libra del turbio momento político. Merkel apostó para su sucesión por una mujer como su sucesora al frente del partido, y la CDU acabó eligiéndola. Es Annegret Kramp-Karrenbauer (AKK), que en los últimos días ha pasado a estar en el foco tras los malos resultados del centroderecha en las europeas, quedándose en el 28,9% de los votos, lejos del 40% al que AKK prometió que devolvería a la CDU. Ahora Merkel empieza a dudar de que Kramp-Karrenbauer sea la persona ideal para sucederle en el cargo de canciller.

Merkel junto a su sucesora al frente de la CDU. (Reuters)
Merkel junto a su sucesora al frente de la CDU. (Reuters)

En Austria, el mayor escándalo político nacional de lo que llevamos de siglo se ha saldado con una mujer como solución. El Gobierno en Viena cayó después de que una cámara oculta captara en 2017 al que era socio minoritario del Ejecutivo, el líder de la formación de ultraderecha FPÖ, dispuesto a ayudar con contratos públicos a un supuesto oligarca ruso a cambio de ayuda para su campaña. Sebastian Kurz, canciller del país, convocó elecciones generales y pocos días después el Parlamento lo echó del Gobierno con una moción de censura.

El presidente de la república, el verde Alexander Van der Bellen, decidió que la persona que debía dirigir el Gobierno hasta los próximos comicios debía ser la jueza Brigitte Bierlein, convirtiéndose en la primera canciller federal de la historia del país, una mujer “prudente, con visión de futuro y competente”.

Dos mujeres para frenar a Trump

Hace un año que se produjo en Bruselas uno de los nombramientos más polémicos de los últimos tiempos, cuando el jefe de gabinete del presidente, de la Comisión Europea, el alemán Martin Selmayr, dio el salto a secretario general de la institución en un movimiento en el que se tuvieron que retorcer los procedimientos y las normas. Tiene una capacidad de trabajo brutal, fuera de toda duda, pero su elección puso contra las cuerdas al equipo de Juncker.

Una española, Clara Martínez Alberola, ocupó el lugar de Selmayr al frente del gabinete de Juncker cuando el alemán ascendió en medo de un terremoto mediático en la capital comunitaria, y desde hace un año y hasta dentro de unos meses seguirá siendo la jefa de máquinas de la planta noble de la Comsión.

La otra cara de la moneda, frente al controvertido nombramiento de Selmayr, es Sabine Weyand. En Bruselas todo el mundo sabe que, aunque fuera de los pasillos comunitarios el éxito de la negociación europea del Brexit haya recaído sobre el francés Michel Barnier, ha sido la alemana la verdadera arquitecta de todo lo ocurrido.

Por eso todo el mundo ha aplaudido que Weyand haya sido ascendida de cara a la próxima Comisión Europea, y la alemana ha recibido un cargo de mucho peso e importancia: directora general de Comercio, a las órdenes políticas de otra mujer, la sueca Cecilia Malmström, comisaria del ramo.

Cecilia Malmström, comisaria de Comercio. (Reuters)
Cecilia Malmström, comisaria de Comercio. (Reuters)

Malmström, que ha sido protagonista durante el último lustro por haber cerrado el acuerdo comercial con Canadá y con Japón, no tiene por qué repetir como comisaria de Comercio, pero existen opciones de que los próximos meses sean claves en su trabajo.

La sueca ha tenido un rol fundamental por las amenazas de Trump contra Bruselas. Y Malmström ha estado en primera línea de batalla con Washington. Ahora contará durante los próximos meses con la ayuda de la todoterreno Weyand, la peor pesadilla de un Reino Unido que, de hecho, si finalmente logra encontrar la salida de la UE, volverá a vérselas con la alemana si quiere cerrar un acuerdo comercial con Bruselas.

Con Trump volviendo a las amenazas contra la Unión Europea el trabajo de Malmström y de Weyand al frente de todo el brazo comercial de la Comisión Europea será clave para la economía europea, que vive tiempo revueltos con las tensiones comerciales entre Estados Unidos y el resto del mundo. Dos mujeres para tratar de evitar, o al menos aplazar, un choque de trenes con EEUU.

Los líderes de la UE han acordado que haya un equilibrio de género en la cúpula de la institución. De los 44 presidentes que han tenido las instituciones europeas, solo ha habido dos mujeres (ambas en el Parlamento Europeo).

Estas semanas los líderes discuten quiénes dirigirán la UE durante los próximos cinco años. Hay candidatas de sobra, y no es el momento de dar otra patada hacia delante, como llevan haciendo mucho años y como hicieron, por ejemplo, a la hora de elegir un vicepresidente y un economista jefe del BCE.

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