RESACA ELECTORAL

Los liberales europeos, en sentido contrario a Cs: los vetos son a la ultraderecha

Han pasado pocas horas desde que se supieran los resultados de las elecciones europeas, pero los Liberales, la familia de Ciudadanos, ya está mirando a su izquierda

Foto: Emmanuel Macron. (Reuters)
Emmanuel Macron. (Reuters)

Los cordones sanitarios en Europa ahogan a la ultraderecha, no a la izquierda moderada. Que Ciudadanos va en sentido contrario a la mayoría de sus socios europeos se ha vuelto a demostrar este domingo, tras un buen resultado en las elecciones al Parlamento Europeo de los liberales. La formación en la que está integrada Ciudadanos logró 107 escaños y sus vetos se limitaron únicamente a la derecha radical.

Cuando el partido de Albert Rivera llegó a un acuerdo con el PP para gobernar en Andalucía con el apoyo de Vox, algunos dentro de su familia política se sintieron incómodos, pero la unidad era lo primero: se aplaudió el acuerdo y se tragaron sapos.

El veto posterior de Rivera a Pedro Sánchez tampoco provocó ninguna reacción especial, pero sí cierto estupor e incomprensión en las filas de su familia europea. El presidente del Gobierno es relativamente popular en Bruselas, y sus buenos resultados en las elecciones nacionales han reforzado su imagen de líder de la socialdemocracia europea. Las elecciones de anoche fueron un nuevo respaldo: el PSOE será el principal partido en la familia socialista europea.

En la madrugada de este domingo, con los resultados todavía calientes, los Liberales europeos señalaron el camino que quieren seguir: buscar acuerdos con todo el mundo, pero especialmente con aquellos que defienden una agenda de prioridades progresistas, es decir, con los socialdemócratas europeos y los Verdes, que fueron los otros vencedores de la noche, obteniendo un muy buen resultado en Alemania, donde quedaron segundos, y en Francia, donde se situaron terceros.

No significa que no vayan a pactar con el Partido Popular Europeo (PPE), porque es difícil montar ninguna mayoría en la próxima Eurocámara sin contar al menos con una buena parte de la familia democristiana, pero están mirando mayoritariamente en otra dirección.

La cena que en la noche del lunes mantendrán el presidente del Gobierno con el francés Emmanuel Macron es un buen reflejo de cómo se están moviendo los socios europeos de la formación naranja. Cruzando líneas ideológicas, buscando acuerdos a su izquierda. El único veto claro que han establecido los Liberales es al bloque de la derecha radical dentro del Parlamento Europeo, donde se incluirá Vox cuando se constituya la próxima Eurocámara.

La inquietud relativa con la que se sigue ahora los próximos movimientos de Ciudadanos por parte de sus socios europeos está bien representada por Manuel Valls, candidato a la alcaldía de Barcelona, que ha anunciado que romperá con la formación naranja si esta pacta en Madrid con Vox.

Incluso desde dentro de Ciudadanos saben que las cosas en Europa son diferentes: el propio Luis Garicano, número uno de los naranjas a los comicios europeos, tuiteaba este lunes para felicitar a Josep Borrell y aseguraba que trabajaría “juntos con el PP y el PSOE para lograr una mayoría europeísta” en Bruselas.

Una alianza con la izquierda

Macron ya ha tendido puentes hacia el Partido Socialista portugués del primer ministro António Costa y hacia el Partido Democrático italiano. Y el hecho de que el líder francés vaya a mantener un encuentro con Sánchez muestra hasta qué punto está dispuesto a tender también lazos con los socialistas españoles. Ya en Sibiu Sánchez y Costa se reunieron con los otros dos pesos pesados de la familia liberal: los primeros ministros de Luxemburgo y Países Bajos.

Anoche Frans Timmermans, candidato socialista a la Comisión Europea, atacó al Partido Popular Europeo (PPE) cuando los conservadores pidieron una coalición de estabilidad para Europa: el holandés señaló que “estabilidad” no era la primer palabra que se le venía a la cabeza al pensar en la UE. Margrethe Vestager, una de las figuras estrella de los Liberales, pareció sumarse a ese aislamiento hacia el PPE y pidió “una coalición entre los que quieren cambiar las cosas”.

El partido naranja ha quedado además lejos de ser la primera delegación dentro de la familia liberal, lo que le habría dado un mayor peso: con ocho eurodiputados se quedan, como ya se esperaba, a mucha distancia del partido de Macron, que sumará 21 asientos, pero también lejos de los 16 que aportan los liberaldemócratas británicos, si bien estos abandonarán la cámara cuando se produzca el Brexit, y quedan empatados con los 8 escaños obtenidos por el partido liberal A2020 en Rumanía.

Con la cena de esta noche entre Macron y Sánchez se evidenciará una cruda realidad: al final los jefes tratan personalmente entre ellos. Ciudadanos ha contado con el apoyo de la formación del presidente francés durante la campaña de las elecciones europeas, pero a la hora de la verdad, cuando toca hablar de puestos y nombres, son los líderes los que hablan a puerta cerrada.

Macron, 'colega' de Sánchez

El encuentro evidencia otra cosa: Ciudadanos va en sentido contrario al de sus socios europeos. Macron, modelo para Rivera durante mucho tiempo, tiene en Sánchez un interlocutor. La figura del presidente está al alza en Europa y al líder galo le hace falta tejer alianzas.

Este domingo por la noche en Bruselas había mucha confusión, muchas posibilidades encima de la mesa, desde un acuerdo entre liberales, socialistas y populares, que pudiera incluir a los verdes, hasta propuestas por parte de Timmermans de una coalición sin los conservadores. Solo había una idea clara: nadie quiere pactar con la derecha radical, ni siquiera los populares europeos, que han descartado completamente dicha opción.

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