OTRA CRISIS QUE PUEDE TUMBAR AL GOBIERNO

La bomba de la deuda que amenaza con estallar Roma

El alto endeudamiento de la metrópoli italiana puede tener consecuencias nefastas y traer una crisis de liquidez, así como acabar con el gobierno de coalición populista

Foto: La alcaldesa de Roma, Virginia Raggi. (EFE)
La alcaldesa de Roma, Virginia Raggi. (EFE)

El 2019 está desdibujando dos estampas de la capital de Italia y ninguna es positiva. Por un lado están los múltiples problemas de gestión que Roma sigue padeciendo —servicio de basura ineficiente, transporte caótico y el problema de la suciedad sin resolver—, lo que también se suma a los escándalos judiciales que se repiten una y otra vez, rodeando a antiguos colaboradores de la alcaldesa Virginia Raggi. Por el otro, el alto endeudamiento de la metrópoli italiana puede tener consecuencias nefastas y traer una crisis de liquidez.

La alerta fue lanzada hace pocos días por la viceministra de Economía de Italia, Laura Castelli. El peligro “es que en 2022 tengamos que afrontar una crisis de liquidez que termine por sofocar a la ciudad”, dijo. En concreto, según las estimaciones divulgadas, la ciudad corre el riesgo de no tener con qué pagar 12 millones de euros de créditos en 2022, una cifra que subiría a 76 millones en 2023 y a 250 millones en 2028. “A partir de 2021 los presupuestos de Roma empezarán a tener dificultades, luego habrá un desplome”, especificó el jueves Gianni Lemmetti, el hoy brazo derecho de Raggi, al poner en evidencia la preocupación del ayuntamiento romano.

Por todo esto, el Movimiento Cinco Estrellas (M5S), el partido al que pertenece la alcaldesa Raggi, pidió al Gobierno nacional —que el M5S integra con la Liga— que intervenga y contribuya a encontrar una solución. Pero, con diversas citas electorales a las puertas (en mayo se celebrarán en Italia —junto con las elecciones europeas— las elecciones para elegir los representantes de 3.865 ayuntamientos), la Liga de Matteo Salvini respondió con un rotundo ‘niet’. Y, con ello, bloqueó toda solución definitiva al problema.

“No puedo negar que exista un fuerte debate dentro del Gobierno”, dijo el líder del M5S, Luigi di Maio, al sugerir además que el comportamiento de sus socios sería una ‘vendetta’ por las críticas de su formación contra Armando Siri, subsecretario legüista recientemente acusado de vínculos con la Mafia siciliana. “Está claro que, en la práctica, ya no hay un Gobierno de coalición”, criticó, por su parte, Nicola Zingaretti, el líder del Partido Demócrata (PD).

Deudas de los años 50

¿Cómo ha podido llegar la ciudad de Roma a esta situación? Andrea Managò, periodista de la agencia AGI que se ocupa desde hace años de información local, recuerda que es el resultado de la acumulación de deudas que se remontan a antes del año 1960, cuando, por los Juegos Olímpicos de Roma, se expropiaron terrenos que aún no han sido completamente indemnizados. A los años de excesos se sumaron más deudas, contraídas por el ayuntamiento de Roma cada vez que se impulsaba alguna reforma o se quería construir una nueva infraestructura sin poseer el dinero suficiente.

A los años de excesos se sumaron más deudas, contraídas por el ayuntamiento de Roma cada vez que se impulsaba alguna reforma

Todas estas deudas fueron pasaron a ser administradas, a partir del año 2008 y por voluntad del entonces gobierno de Silvio Berlusconi —que así quiso contentar al entonces alcalde de Roma- por un comisario que puso todos los activos tóxicos en una especie de banco malo creado ‘ad hoc’ para la gestión de la deuda romana y ha avanzado varias renegociaciones con las entidades acreedoras de los impagos.

Cada año, además, el Estado central contribuyó a sanear estas deudas con un aporte de 300 millones de euros, a los que se añadieron otros 200 millones de euros que provienen de la ciudad de Roma (gracias a aumentos del IRPF de los romanos y a nuevas tasas sobre los pasajeros que transitan en los dos aeropuertos romanos, Fiumicino y Ciampino). “No fue una operación muy transparente y añadió caos a la contabilidad romana, al separar la deudas históricas del balance ordinario del ayuntamiento”, opina Managò.

El riesgo de liquidez provoca que los expertos no sepan a dónde se dirige la capital italiana. En la actualidad, la deuda extraordinaria romana remite a una cifra estimada de 1.500 créditos impagos, por una deuda (también estimada) de 12.000 millones de euros, sobre los que además se están pagando intereses muy altos, según los datos divulgados por las autoridades.

Sin ‘bonus' por ser capital

Pero no todo son responsabilidades de Roma. “La ciudad nunca ha tenido acceso a una financiación suficiente para cumplir adecuadamente con la carga derivada de su condición de capital del país, algo que sí tienen otras urbes europeas, como Berlín y París”, afirma Managò. Tanto es así que, en la actualidad, el ayuntamiento cuenta con entradas de 4.000 millones de euros al año, un monto que apenas alcanza para pagar los sueldos de los empleados comunales y brindar los servicios básicos.

“Se trata de un atropello contra Roma que remite también a que en el Parlamento italiano históricamente ha habido una bancada de parlamentarios del norte italiano que han bloqueado toda medida favorable a la ciudad”, apunta otra fuente que pide el anonimato por temor a repercusiones laborales. “Dicho esto, los últimos escándalos romanos tampoco han contribuido a solucionar esta situación. Han generado un clima de la sospecha sobre los políticos de la capital italiana que ahora es difícil de revertir”, indica.

Los escándalos nunca han cesado de caer sobre la Ciudad Eterna. Tan solo hace dos años y medio, seis meses después de asumir como nueva alcaldesa de Roma, la propia Raggi fue puesta bajo investigación por abuso de autoridad y adulteración en documentos públicos. ¿El motivo? Haber nombrado como integrante de su administración al hermano de su exbrazo derecho, arrestado por corrupción. Una acusación de la que Raggi fue posteriormente absuelta, mientras que su excolaborador Raffaele Marra fue condenado a tres años de prisión.

Por otro lado, el sempiterno problema de las basuras provocó, en cambio, la dimisión de Paola Muraro, la persona que Raggi había elegido en 2016 como concejala responsable de Medio Ambiente del ayuntamiento romano. Muraro se vio forzada a renunciar al poco tiempo de asumir su mandato, después de que se filtrara que estaba bajo investigación por la denuncia de malos manejos mientras era precisamente una de las consultoras de la Agencia de Recolección de Basuras de Roma (AMA, por sus siglas en italiano).

M5S, en pleno declive

El caso más reciente ha sido el del presidente de la Junta municipal de Roma, Marcello De Vito. El político, quien había llegado a ser uno de los hombres más influyentes del ayuntamiento romano y que fue expulsado del M5S, fue arrestado en marzo pasado por el cobro de supuestas mordidas en la construcción del estadio de la Roma. La fiscalía romana le acusaba de haber aceptado sobornos para la reestructuración de distintos espacios públicos, principalmente en terrenos que deberían servir para el futuro estadio del equipo de fútbol de la Roma.

Este escándalo provocó que la oposición pidiera la inmediata dimisión de Raggi, y ha acabado debilitando aún más al M5S, que registra uno de sus peores datos. En concreto, según una de las últimas estadísticas de la encuestadora SWG, solo la mitad de los electores del M5S en Roma estarían en la actualidad satisfechos con la gestión de Raggi. Ni hablar del resto.

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