ENTREVISTA EN SALVADOS

El Papa, con una concertina de Melilla: "Esto es inhumano. El mundo se olvidó de llorar"

El papa Francisco ha concedido una inusual entrevista a Jordi Évole en el Vaticano en la que ha criticado la postura de Europa respecto a la inmigración: "La madre Europa se ha vuelto abuela"

Foto: Imagen de la entrevista de Jordi Évole al Papa Francisco. (Atresmedia)
Imagen de la entrevista de Jordi Évole al Papa Francisco. (Atresmedia)

El papa Francisco ha concedido una entrevista inusual y de repercusión mundial a Jordi Évole en el programa Salvados de La Sexta. En ella ha hablado principalmente de la problemática de los refugiados en el mar Mediterráneo y en otros lugares del mundo. Durante un momento de la charla, Évole le entregó una concertina de Melilla y el Papa dijo: "Esto es inhumano. El mundo se olvidó de llorar".

"Europa se volvió demasiada abuela"

De primeras, el Papa mostró su malestar por la reacción de la Unión Europea ante la llegada de inmigrantes al continente: "La madre Europa se volvió demasiado abuela. Se enriqueció y se olvidó de aquellas guerras de cuando sus hijos fueron a golpear la puerta de América. El problema es que Europa no crece y vive en un invierno demográfico. Se ha ensimismado. No tienen hijos y no recibe inmigrantes", dijo.

Más adelante, el Pontífice criticó la postura del Gobierno de España por bloquear el barco Open Arms en el puerto de Barcelona. "He hablado con las autoridades locales de allí y me consta que ellos no tienen la culpa", dijo el Papa. "No entiendo la insensibilidad ni la injusticia que hace que una persona emigre y otros les cierren la puerta".

También habló del muro de Donald Trump en la frontera con México: "Quien levanta un muro acaba siendo prisionero del muro que levantó", sentenció. Inmediatamente después Évole le enseñó una concertina similar a la de las vallas de Melilla y Ceuta, y el papa Francisco respondió: "Cada persona que sufre con esto es mi hijo. Es tal la inconsciencia que parece lo más natural. Nos hemos acostumbrado. El mundo se olvidó de llorar. Esto es lo más inhumano que hay. Demuestra hasta dónde es capaz de descender la humanidad de una persona".

¿Qué le diría a los españoles que rechazan la inmigración?", preguntó Évole. "Que lean el Evangelio", respondió el Pontífice.

España "no tiene derecho a hablar de paz"

Sobre la venta de armas de España a otros países como Arabia Saudí, involucrado en la guerra de Yemen, contestó: "Me da pena. Lo hacen otros países. No tienen derecho a hablar de la paz. Están fomentando la guerra en otro país. La vida por uno u otro camino se la cobra. Si armas la guerra allá, la tendrás en tu casa", reflexionó.

Sobre la venta de armas: "Están fomentando la guerra. La vida por uno u otro camino se la cobra. Si armas la guerra allá, la tendrás en tu casa"

Jordi Évole, después del repaso internacional, pasó a preguntar por la opinión del Papa respecto a la tumba del dictador Franco: "No tengo opinión", zanjó. Sobre los desaparecidos de la Guerra Civil en España, mencionó la dictadura argentina para defender "el derecho a la verdad y a una sepultura digna".

El entrevistador pasó a analizar el gran problema de la Iglesia: los abusos sexuales: "Yo no puedo interpretar la conquista de América con una hermenéutica de hoy. Con esto pasa lo mismo", dijo para después añadir que las cifras de abusos son más bajas que en la época de Boston. No dudó en animar a posibles víctimas de abusos a que denunciaran ante la policía. "Mi interés es iniciar procesos sanadores para que se eviten acosos", dijo. "Comprendo a la gente insatisfecha. Cuando hay un dolor de por medio, solo puedes callar y rezar".

Otro tema candente en la entrevista fue el papel de las mujeres en la Iglesia. "La Iglesia no puede ser Iglesia sin la mujer, porque es femenina. La Iglesia no es "el iglesia", subrayó el Papa. "Todos estamos al servicio, pero parece que la mujer también está a la servidumbre". Sobre la trata de mujeres y el aborto tras una violación, dijo "que no es lícito eliminar una vida humana para resolver problemas".

Sobre el feminismo ("el feminismo es un machismo con faldas", dijo una vez) explicó que se equivocó al pronunciar esa frase y que lo justo sería: "Todo feminismo corre el riesgo de transformarse en un machismo". En cuanto a la homosexualidad, volvió a repetir su postura: "Las tendencias no son pecado. La ira es una tendencia y no es pecado". Y añadió: "Si hay un caso de homosexualidad, yo comprendo que eso genere dolor, pero hay que fomentar diálogo. Nunca se echa del hogar porque tenga tendencias homosexuales. Otra cosa es cuando un hijo muestra rarezas desde una edad muy temprana, ahí pueden ir al psiquiatra".

"No soy anticapitalista"

Antes de repasar su postura sobre el feminismo y la homosexualidad, el papa Francisco había analizado el sistema económico actual: "África está para ser explotada", recalcó. Criticó con dureza "el capitalismo salvaje" que lo diferenció de la economía social de mercado. Por eso mismo rechazó llamarse a sí mismo "anticapitalista": "La doctrina social de la iglesia no condena formas de capitalismo o socialismo. Yo sigo esa doctrina. No soy ni antisocialista ni anticapitalista", explicó.

El entrevistador español insistió en varias ocasiones al Papa si le incomodaba vivir entre tantos lujos, recordando que a las afueras del Vaticano había pobres en las calles. "Hay mercaderes en el Vaticano, como en todos sitios", destacó el Papa. "El Vaticano no se salva de los pecados ni de las vergüenzas de otras sociedades".

Évole también le preguntó al Papa por qué hay gente que es católica pero no se siente identificada con la Iglesia: "Yo también les cuestionaría por qué", respondió la máxima figura de la Iglesia. "Yo no puedo vender los ladrillos de San Pedro", respondió el Papa con una sonrisa.

La conversación avanzó hacia otros derroteros, como la cobertura de guerras en países del tercer mundo. "Ustedes [los periodistas] se deben cuidar de la desinformación, de la calumnia, la difamación, que es más sutil todavía, y el amor a la cosa sucia".

La entrevista comenzó distentida: "Yo duermo como un tronco", dijo el papa Francisco tras ser preguntado por ello. Reconoció que nunca "se ha acostumbrado" a trabajar en el Vaticano, lo que considera que ayuda para seguir mejorando en el día a día. Por otro lado, reconoció al presentador de Salvados que no ve la televisión, escucha música clásica y no tiene móvil, además de "estar desconectado de las redes sociales", que sirven para conectar "pero no para comunicar".

El encuentro entre Jordi Évole y el Papa, que costó cuatro años y medio organizar, se produjo el viernes 22 de marzo en las dependencias del Vaticano, un lugar que este último describe como un "museo": "Es aburrido vivir en un museo".

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