Un eurodiputado bloquea el documento

La denominación de Gibraltar como colonia se atasca en los pasillos de Bruselas

El Consejo de la UE calificó hace semanas Gibraltar como una colonia en uno de sus documentos. Ahora ese texto está siendo bloqueado por un eurodiputado británico

Foto: Fila de entrada en Gibraltar. (EFE)
Fila de entrada en Gibraltar. (EFE)

La pequeña victoria diplomática para España, que el Consejo de la UE considerara Gibraltar una colonia en el pie de página de un borrador de regulación para la liberalización de visados para el Reino Unido en caso de un Brexit sin acuerdo, está empezando a convertirse en un dolor de cabeza en la capital comunitaria.

El documento, que tiene como objetivo evitar el restablecimiento de visados en caso de que Londres abandone el club comunitario sin acuerdo, es una propuesta de la Comisión Europea que recibió la luz verde por unanimidad de la comisión de Libertades Civiles del Parlamento Europeo. Durante su paso por el Consejo de la UE, España propuso la referencia al Peñón, que fue apoyada de forma unánime por el resto de países.

El conflicto de una palabra

El texto dice así: “Gibraltar es una colonia de la corona británica”. Y continúa: “Hay controversia entre España y el Reino Unido respecto a la soberanía sobre Gibraltar”, un conflicto “cuya solución debe alcanzarse a la luz de las resoluciones relevantes y decisiones de la Asamblea General” de Naciones Unidas, continúa el texto. El Gobierno español arrastra así la discusión al terreno que le interesa, hacia la resolución de la Asamblea de Naciones Unidas de 1968 que pide al Reino Unido poner fin a la situación colonial de Gibraltar.

Al incluir una enmienda al texto, los Estados miembros tienen que volver a negociarlo con el Parlamento Europeo, al haber modificado el documento que la comisión parlamentaria había aprobado en su primera lectura. Y el hombre encargado de negociar por parte de la Eurocámara es Claude Moraes, presidente de la comisión de Libertades Civiles y eurodiputado británico.

Moraes considera que el movimiento español para incluir la referencia a Gibraltar fue totalmente arbitrario y nada tenía que ver con la liberalización de visados. El británico ha acudido ya a varias reuniones con los embajadores permanentes de la UE (que representan a todos los Estados miembros) y por el momento nadie cede. Las capitales siguen respaldando la reclamación española y Moraes se niega a dar su luz verde al texto si incluye la referencia actual al Peñón.

A cambio, el británico ha propuesto un texto alternativo. “Este reglamento [de visados] se entiende sin perjuicio de la posición legal del Reino de España respecto a la soberanía sobre el territorio de Gibraltar”, reza la alternativa propuesta por Moraes y que ya ha sido rechazada por Madrid y el resto de capitales.

Claude Moraes, eurodiputado británico. (EFE)
Claude Moraes, eurodiputado británico. (EFE)

“Ni el mandato del Parlamento ni la propuesta de la Comisión contienen ninguna referencia a Gibraltar”, protestan desde la oficina de Moraes, señalando que, incluso así, el británico ha propuesto referencias indirectas a pie de página con el objetivo de desbloquear la situación. “No hemos recibido ninguna sugerencia de ellos para resolver el problema”, insisten.

Sin embargo fuentes diplomáticas españolas se oponen a esta versión. “La posición del Consejo y de la Comisión es clara. Es el eurodiputado que, con su posición, está impidiendo la aprobación por parte del Parlamento Europeo de un texto acordado por los Veintisiete y que cuenta, además, con el pleno apoyo de la Comisión Europea”.

Moraes se muestra intransigente”, señaló otra fuente española tras una de las últimas reuniones entre el Consejo y el eurodiputado británico. La delegación del PP en el Parlamento Europeo ha pedido a Moraes que abandone el dosier, porque de lo contrario se estará produciendo “una cacicada”, en palabras del español Agustín Díez de Mera, que lo aseguró durante la última reunión de la comisión parlamentaria.

Por su parte, el PSOE, que pertenece al grupo del eurodiputado británico, está tratando de tener un acercamiento más flexible. “En lo que está trabajando en este momento el grupo socialista es en alcanzar una solución, y para ello ha reclamado otra vez al ponente del informe flexibilidad y consenso”, aseguraba una fuente del partido. “Teniendo en cuenta que el Parlamento tiene que legislar con el Consejo, y habiéndose negado este rotundamente a retirar la referencia a Gibraltar como colonia, el riesgo es que no se alcance ningún acuerdo”, continúa.

¿Cesión de España?

El resto de Estados miembros apoya por el momento a España en su reclamación para que se mantenga el pie de página, por la sencilla razón de que Madrid seguirá siendo miembro de la UE y Londres no, lo que significa que los intereses españoles están por delante. Pero si la situación se tensa más y hay riesgo de que la regulación no se apruebe, las otras capitales pueden presionar para que la delegación española ceda en su petición de mantener el pie de página, o al menos acabar cediendo a un lenguaje más vago.

Técnicamente, el Reino Unido abandonará la UE el 29 de marzo, aunque la prórroga de las negociaciones se da prácticamente por hecha. Por eso, es en solo unas semanas cuando la Eurocámara debería aprobar este reglamento, de lo contrario se debería volver a pagar por visados en caso de un Brexit sin acuerdo, un escenario cuyas probabilidades empiezan a remitir pero que siguen presentes.

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