Westminster no forzará nuevos comicios

May ganará la moción de censura, pero el Brexit está en riesgo

Cuanto más se alargue el proceso, más suavizará Londres su postura. El país podría quedarse en la unión aduanera y con una relación muy estrecha o dentro del mercado único

Foto: (EFE)
(EFE)

Nunca antes en la historia del Reino Unido un Gobierno había cosechado una derrota de tal calibre. Se daba por hecho que sus señorías no iban a ratificar el acuerdo de retirada del Brexit y la declaración política que Theresa May había cerrado con la UE el pasado mes de noviembre. Pero ni las peores previsiones se acercaron al resultado final: la Cámara de los Comunes tumbó el martes por la noche el pacto por 432 votos en contra (incluidos los de 118 'tories' rebeldes) frente a tan solo 202 votos a favor.

May ganará la moción de censura, pero el Brexit está en riesgo

La diferencia de 230 votos no solo supone una dolorosa humillación para la 'premier', sino que refleja la incapacidad del Parlamento de una de las democracias más longevas del mundo para sacar adelante un divorcio sin precedentes. Cuando quedan menos de tres meses para que el Reino Unido tenga que abandonar la UE, nadie sabe exactamente qué va a pasar con el Brexit.

Hasta la fecha, el fracaso más sangrante lo ostentaba Ramsay MacDonald. El que fuera primer ministro laborista fue derrotado en 1924 por 166 votos. Entonces hubo una moción de censura que terminó en unas elecciones donde los conservadores recuperaron el poder.

May ganará la moción de censura, pero el Brexit está en riesgo

Pero, en esta ocasión, Westminster no forzará unos nuevos comicios. La Cámara de los Comunes votará este miércoles la moción de confianza contra el Ejecutivo presentada por el líder de la oposición, Jeremy Corbyn. La propia May se adelantó al laborista y, antes de que este planteara el desafío, recalcó que, teniendo en cuenta la situación, “entendía perfectamente” que se tenía que comprobar si aún contaba con el apoyo de la Cámara Baja.

En cualquier caso, la líder 'tory' sobrevivirá. Los conservadores rebeldes que rechazaron el pacto, incluso los más euroescépticos del ERG, no quieren sacar de nuevo las urnas. Teniendo en cuenta que en 2017 perdieron la mayoría absoluta, temen más incluso la amenaza de un Ejecutivo laborista que una salida sin pacto. Pasa lo mismo con los norirlandeses del DUP, de cuyo apoyo depende el Gobierno en minoría, y que ya han adelantado que respaldarán a May.

Más que una alternativa de peso, se espera que el plan B sea una estrategia para ganar tiempo y solicitar a Bruselas más concesiones

En otras circunstancias, cualquier primer ministro habría presentado su dimisión. Pero May quiere (al menos intentar) terminar el trabajo que ha empezado y, después de sobrevivir en diciembre a la moción de confianza a su liderazgo planteada por sus propias filas, es inmune a desafíos internos durante un año.

Si a día de hoy la hija del vicario anglicano aún aguanta en Downing Street, es porque el Partido Conservador no cuenta con un sustituto y los laboristas tampoco están realizando una oposición realmente activa.

Aunque el foco de atención ha estado puesto en los 'tories', Corbyn se enfrenta ahora a una escenario delicado. Cuando se confirme que no habrá elecciones anticipadas, estará más presionado que nunca por sus bases para apoyar un nuevo referéndum. El Brexit ha creado las mismas divisiones en sus filas y el veterano político no tiene fácil la toma de decisiones.

Pese a que la campaña pro UE, People's Vote, ha ganado gran impulso en los últimos meses, se antoja complicado, a día a hoy, la convocatoria de un nuevo plebiscito. Quizá pueda ser una opción para un futuro.

Aunque a corto plazo lo que toca ahora es esperar el plan B que May debe presentar en Westminster el próximo lunes. Más que una alternativa de peso, se espera que sea tan solo una estrategia para ganar tiempo y solicitar a Bruselas más concesiones.

En este sentido, las palabras de anoche de Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, son de lo más reveladoras: “Si un acuerdo es imposible y nadie quiere un Brexit sin acuerdo, ¿quién tendrá finalmente el valor de decir cuál es la única solución positiva?”.

¿Se abren las puertas para cancelar el Brexit?

¿Se abren las puertas para cancelar el Brexit? Londres podría hacerlo hoy mismo revocando unilateralmente el artículo 50 del Tratado de Lisboa. El Tribunal de Justicia Europeo falló a favor de esta opción el año pasado.

No parece que, por el momento, May esté por la labor. La versión oficial se muestra también en contra de ampliar plazos, pero cada vez toma más peso la posibilidad de solicitar una extensión. El Reino Unido atraviesa la peor crisis institucional de la historia y se antoja complicado que vaya a estar resuelta para el 29 de marzo, cuando, según el calendario oficial, los británicos deberían salir del bloque.

Muchas voces apuntan a que, cuanto más se alargue el proceso, más suavizará Londres su postura. En definitiva, que el país se podría quedar en la unión aduanera y con una relación muy estrecha o dentro del mercado único.

Theresa May se dirige a los diputados tras la votación del acuerdo del Brexit en Westminster. (Reuters)
Theresa May se dirige a los diputados tras la votación del acuerdo del Brexit en Westminster. (Reuters)

Hay un grupo de diputados conservadores y laboristas que llevan trabajando desde hace meses en el modelo Noruega Plus. Por su parte, otros plantean dar al Ejecutivo un nuevo plazo de tres semanas para ofrecer una alternativa. Y si esto tampoco funciona, quieren otorgar legalmente el control del Brexit a la Cámara de los Comunes, concretamente al Comité de Enlace, que supervisa todos los grupos de trabajo de sus señorías.

Lo más complejo para cualquier alternativa es solventar la frontera de Irlanda. La salvaguarda que planteaba el acuerdo de retirada fue desde el principio uno de los puntos más polémicos. En caso de que Londres y la UE no llegaran a un convenio comercial para diciembre de 2020 —cuando finalice el periodo de transición, que solo se aplicará si hay divorcio consensuado—, se proponía dejar, temporalmente, a todo el Reino Unido dentro de la unión aduanera e Irlanda del Norte estaría además alineado con el mercado único, solo para bienes. Pero el DUP jamás va a aceptar una propuesta que deje a la provincia de Irlanda del Norte con un estatus diferente al del resto del país.

Por mucho que al otro lado del Canal de la Mancha se quiera ayudar a terminar con el caos, Londres tiene primero que concretar qué quiere realmente. Y, hoy por hoy, sus señorías no acercan posturas.

Europa

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
14 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios