Rusia era una salida "fácil" para la inmigración masiva de Cuba. Ahora es una trampa
Sin visado, sin dinero y cercados por la guerra, los migrantes que buscaban entrar en la UE por el Este se enfrentan ahora a la deportación o al reclutamiento forzoso
Entre los cubanos que decidieron dejar la Isla atrás está Olga. Se metió en el bolsillo sus últimos 20.000 euros, que ganó vendiendo su casa en La Habana, y emprendió un viaje de más de once mil kilómetros hacia España. Pero la entrada no fue directamente a Barajas: cruzó fronteras, esperó en estaciones heladas y confió en rutas que apenas conocía. Su periplo, como el de otros tantos migrantes cubanos, pasó por Moscú.
Pero lo que parecía una vía más sencilla de migración para los cubanos, gracias a los lazos políticos que les permiten viajar a Rusia sin visado, en los últimos años se ha convertido en una ruta cargada de riesgos. Tanto, que se ha convertido en una trampa.
"Ahora mismo no existe ninguna vía para llegar de Rusia a Europa. Antes de la invasión rusa en Ucrania sí, pero ahora todo eso está cerrado y esa frontera está totalmente militarizada", dice la periodista cubana Natacha Vázquez, afincada en España. Y aun así, los cubanos siguen migrando.
Hay dos maneras de reconstruir la diáspora cubana en Europa: mediante los números que van dejando los institutos nacionales de estadística de toda la UE, y a través de testimonios como los de Olga, Natacha, Miguel, Carol o Fernando, protagonistas en distintos puntos de la ruta. Sus nombres han sido anonimizados, por seguridad de los entrevistados.
Este reportaje ha sido elaborado por alumnos del Máster en Periodismo de investigación, Nuevas Narrativas, Datos, FactChecking, Transparencia e Inteligencia Artificial de El Confidencial y la Universidad Rey Juan Carlos.
La actual crisis cubana es una crisis total. Afecta a la economía, la salud, la educación, la infraestructura y el tejido social. La unificación monetaria de 2021 (que forzó la desaparición del peso cubano convertible al dólar) no estabilizó la economía y aceleró la pérdida del poder adquisitivo de la sociedad cubana. El transporte e infraestructuras sufren por la falta de combustible, y la Isla acusa apagones totales cada vez más frecuentes. El sistema de salud, antes la joya de la corona de la industria cubana, se enfrenta a una escasez de medicamentos y de personal, permitiendo la reaparición de enfermedades ya casi olvidadas. Los colegios siguen funcionando, pero como los hospitales, lo hacen con cada vez menos profesionales formados y competentes, en instalaciones cada vez más deterioradas, que reflejan el abandono estructural del sistema.
Es una serpiente que se muerde la cola. En medio del mayor éxodo de la historia del país (2022-2023) cuando salieron de Cuba 1,79 millones de personas, se generó un vacío estructural que deja a esos cubanos que se quedan una sola expectativa de futuro: seguir migrando. En este escenario, la represión política y los juicios sin garantías, intensificados tras las protestas de julio de 2021, se suman a una crisis ya profunda en la Isla. Entre 2021 y 2024, más del 17% de la población habría abandonado la Isla, según la escuela de derecho de la Universidad de Columbia.
Llegar a España, uno de los destinos dorados, no es tan sencillo como coger un avión a Madrid. Y es ahí donde las rutas alternativas, como la de Rusia, ganan interés.
Al menos 15.000 cubanos habrían llegado a Rusia en 2023. Debido a los lazos históricos, Rusia les permite el acceso sin necesidad de visado para estancias cortas de hasta 90 días. Durante la pandemia de coronavirus, cuando gran parte de América Latina cerró sus fronteras, Moscú quedó como una de las pocas puertas abiertas. Aeroflot y Turkish Airlines se convirtieron en líneas de escape.
Era, también, más barata que otras rutas migratorias, aunque parezca irónico. Desde Moscú, continuaban hacia Serbia, vía Grecia y Macedonia.
Miguel, de 33 años, estudió Historia del Arte en Cuba. Antes de salir del país, trabajaba como asistente de arte en rodajes audiovisuales y complementaba sus ingresos vendiendo pizzas. "El punto principal es Atenas, donde te puedes comprar una identidad española falsa", cuenta. "El proceso cuesta unos 3.000 euros", explica. Y aunque sea caro, la ruta de los Balcanes es "solo para gente que no tiene dinero suficiente para pagar los 7.000-8.000 euros que piden los coyotes para pasar a Estados Unidos desde México".
Pero todo saltó por los aires con la invasión rusa de Ucrania. Más allá de los muertos, la economía de guerra o las sanciones a la energía, también sacudió radicalmente las dinámicas migratorias rusas. Hasta 2022, la migración neta era positiva en más de 760.000 personas, según datos de Rosstat y el Servicio Fronterizo del FSB. Para 2025, el saldo fue negativo: el país perdió más de 251.000 personas. Rusia siempre había tenido algo de "país de paso" migratorio hacia la Unión Europea, pero la guerra, la creciente presión política y la renqueante economía rusa son responsables del desplome.
Paradójicamente, pese a ese declive estructural, Rusia sigue atrayendo un número importante de inmigrantes. Según los datos más recientes a enero de este año del World Population Review, Rusia registraba 1 nuevo inmigrante cada 1,6 minutos. Siendo Cuba un país de menos de 10 millones, los cubanos representan una fracción mínima, generalmente inferior al 0,1% anual. Y sin embargo, en 2023, las entradas crecieron un 14% (15.218), mientras que las salidas cayeron un 44% (11.692), generando un saldo positivo de +3.526 movimientos. Es decir: pese a la guerra y la militarización de las fronteras, siguen acudiendo al país.
Esto se debe en parte a las políticas de atracción de Rusia como la puesta en marcha este pasado diciembre para fortalecer el capital humano, con facilidades para sectores de ciencia, tecnología o industria. En cambio, la migración laboral sigue siendo marginal. El 28 de abril de 2023, Rusia aprobó un decreto que facilita la obtención de la ciudadanía rusa para extranjeros que se alisten en las Fuerzas Armadas.
En un contexto de creciente represión y redadas, este alistamiento surge como una alternativa ambivalente: cambiar el riesgo de encarcelamiento o deportación por un puesto en la línea de combate. Ha habido casos de engaños o presiones para firmar contratos militares. Según cifras de la inteligencia ucraniana (GUR) al menos 1.076 ciudadanos cubanos combaten o han combatido en las filas del Ejército ruso; 96 de ellos han muerto o desaparecido desde entonces.
Miguel explica que el plan original era cruzar Serbia hacia Europa central o del sur. Sin embargo, desde 2024, Serbia ha reforzado la vigilancia mediante un acuerdo con Frontex. Un año antes, eliminó la entrada sin visado para ciudadanos cubanos como parte del alineamiento con la política de la UE. Hasta entonces, llegaban a Belgrado desde Moscú-Sheremétievo o desde un aeropuerto militar del norte de la capital rusa. Esta ruta la usaron irregularmente "decenas de miles de cubanos", sostiene Miguel.
Opinión Los entrevistados mantienen que cada cruce dependía del dinero disponible y del "coyote", incluidos los "coyotes virtuales" que coordinaban pasos por mensajería. Miguel hizo el camino junto a un matrimonio y su nieto de 5 años; pasó meses estudiando la ruta para no pagar a un coyote. Otros, como Carol, sí recurrieron a ellos. Ella tomó la decisión de irse en agosto de 2022 tras verse envuelta en el primer Me Too cubano. "Vas de noche, escondiéndote de la policía. Ves una luz y crees que es una patrulla. Ellos [los coyotes] te van diciendo por dónde caminar". Los guían mediante una aplicación GPS.
En los pasos hacia Croacia se denunciaban interceptaciones frecuentes en vehículos conocidos como "la batidora" y registros en Eurodac. Muchos desconocían que ese registro podía activar el Reglamento de Dublín. "Cuando conoces la ley, tienes una ventaja", dice Jorge Luiz Mazorra Ortiz, antiguo diputado y profesor en La Habana quien reside en Francia y creó la asociación Somos cubanos en Francia.
Según datos de ACNUR, Serbia figura como país de tránsito, aunque muchos permanecen allí largos períodos. En 2025, los nacionales cubanos estuvieron entre las cuatro nacionalidades a las que más asilo se les concedió en el país. Rados Djurovic, del Asylum Protection Center, señala que "la mayoría venía de Rusia a Serbia aprovechando la posibilidad de entrar como turistas". Sin embargo, el acceso al asilo enfrenta barreras legales: "En la mayoría de los casos las solicitudes son rechazadas porque pasaron por otro país, como Rusia, antes de llegar a Serbia", aludiendo al principio del "tercer país seguro". Y todos estos cambios legislativos se ven en los datos.
Según los datos facilitados por el Ministerio del Interior serbio y la Agencia Estatal para los Refugiados (DAB), se observa un ciclo de ascenso y caída radical en el flujo migratorio, donde las entradas de ciudadanos cubanos pasaron de un pico histórico de 6.632 en 2022 a una estabilización a la baja que devuelve la ruta a niveles prepandemia. Y colapsan con el fin de la prórroga de visas para cubanos en 2023.
Fernando Almeyda es uno de los que se quedan en el camino. Se fue de Cuba en 2022 tras sufrir persecución política. El año pasado abrió Humanitarna Rešenja (Soluciones Humanitarias) en Serbia. "Los muertos no hablan, y los que sobreviven están traumatizados. Conozco tantos casos que terminaron en tragedia como casos que llegaron a su destino", concluye.
Miguel lo recuerda: "Cuando yo fui, vi familias enteras cubanas en los buses. Era una locura. Incluso hoy día, Serbia está llena de cubanos que se han quedado allá". Muchos se quedan atrapados allí, mientras que en Rusia las deportaciones continúan en aumento: entre enero y septiembre de 2025, las inspecciones aumentaron un 13,7% y las deportaciones un 16,2% interanual.
Pero todos los testimonios coinciden. Si pueden elegir, "la mayoría decide continuar su viaje hacia España", dice Jorge Luiz. "Saben que en España hay una luz al final del túnel". España sigue siendo el principal destino del exilio cubano en Europa. El endurecimiento de las medidas de Donald Trump ha eliminado en buena medida la ruta centroamericana. España, con más de 88.300 cubanos registrados a fecha de 2025, recibió al menos 35.200 ciudadanos cubanos durante ese año. Hasta el 31 de diciembre de 2024, el INE cifraba en 252.290 los residentes; la cifra global se encontraría ahora en torno a los 287.490.
Este papel central se explica por factores jurídicos y culturales, destacando la Ley de Memoria Democrática. La norma amplió la posibilidad de adquirir la nacionalidad a hijos y nietos de exiliados. Datos del INE confirman que en 2022 la cifra ascendió a 646 adquisiciones por esta vía, y en 2023 alcanzó las 854. Los porcentajes de rechazos al asilo ilustran la dificultad en el resto de la UE: Francia rechaza al 80%, Alemania al 55%, España casi al 37%.
Los migrantes avanzaban después de Serbia a Europa Central: Chequia, Hungría, Países Bajos y Bélgica muestran pequeños stocks de población, pero el destino sigue siendo Alemania, Francia y España.
En total, Carol calcula que el viaje costó unos 7.000 euros. Pero el mayor costo fue otro: "Cuando cruzas fronteras te sientes criminal. Tienes la sensación de que no eres nada, de que puedes morir caminando y nadie sabrá quién eres". Esa sensación no desapareció al llegar a Europa. "Ni siquiera cuando te dan el DNI. Me decía a mí misma frente al espejo: estoy a salvo, soy residente. Me lo repetí durante meses".
* Este reportaje ha sido elaborado por alumnos del Máster en Periodismo de investigación, Nuevas Narrativas, Datos, FactChecking, Transparencia e Inteligencia Artificial de El Confidencial y la Universidad Rey Juan Carlos.
Entre los cubanos que decidieron dejar la Isla atrás está Olga. Se metió en el bolsillo sus últimos 20.000 euros, que ganó vendiendo su casa en La Habana, y emprendió un viaje de más de once mil kilómetros hacia España. Pero la entrada no fue directamente a Barajas: cruzó fronteras, esperó en estaciones heladas y confió en rutas que apenas conocía. Su periplo, como el de otros tantos migrantes cubanos, pasó por Moscú.