"Pido una medida, una sola": Albares apuesta por una línea crítica con la Unión Europea por Israel y choca con Kaja Kallas
España apuesta por una línea mucho más crítica hacia el resto de países de la UE ante la falta de medidas contra Israel, mientras Kallas pone en tela de juicio a a José Manuel Albares
José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores español, ha apostado por una línea mucho más crítica hacia la Unión Europea ante la falta de medidas de presión contra Israel, asegurando que los Veintisiete se están jugando su credibilidad. “Pido una medida, una sola”, ha señalado el jefe de la diplomacia española este lunes durante una reunión con sus homólogos europeos en Luxemburgo, un encuentro al que España, Irlanda y Eslovenia acudían con la petición de suspender el acuerdo de asociación con Israel, una medida que requería de unanimidad y que no ha salido adelante.
El acuerdo de asociación entre la UE e Israel da al país levantino un acceso privilegiado al Mercado Interior y otras ventajas, pero incluye también obligaciones para Tel Aviv, como por ejemplo el respeto al derecho internacional. El pacto puede ser suspendido total o parcialmente ante incumplimientos de esas obligaciones. Además de la petición española de suspender íntegramente el acuerdo, que requiere de una unanimidad que se está lejos de lograr, la Comisión Europea ha planteado la posibilidad de suspender únicamente los privilegios comerciales que incluye el pacto, algo para lo que solamente se necesita una mayoría de 15 Estados miembros que representen a más del 65% de la población, una masa crítica que todavía tampoco se ha alcanzado.
“Desde que Israel ha lanzado esta guerra permanente contra todos sus vecinos, no hay ni una sola respuesta de la UE, por eso nos estamos jugando nuestra credibilidad. Hay que mandar un mensaje fuerte al Gobierno de Israel, decirle que la UE no puede mantener una relación como si no estuviera pasando nada”, explicó Albares antes del encuentro. El Gobierno español siempre se ha encontrado, junto al irlandés y el esloveno, en el grupo más crítico hacia Israel dentro de la UE y el núcleo duro de los que han solicitado medidas contra el Ejecutivo de Benjamin Netanyahu por la violación del derecho internacional en Gaza y Líbano. Sin embargo, hasta ahora Madrid evitaba abrazar una línea tan abiertamente crítica hacia el resto de socios europeos.
Kaja Kallas, alta representante de la Unión para Política Exterior y de Seguridad, se mostró visiblemente irritada cuando en rueda de prensa posterior al encuentro se le preguntó por las palabras de Albares. La estonia aseguró que, en realidad, como jefa de la diplomacia europea, lo que detecta es justo lo contrario: que Europa es cada vez un actor con mayor credibilidad. De hecho, la alta representante ha aprovechado las preguntas respecto a la acusación de dobles estándares para explicar que la UE tiene sus “propias preocupaciones”, recordando que los europeos necesitan ayuda en Ucrania.
La estonia ha llegado a dudar de la efectividad que tendría suspender el acuerdo de asociación. “¿Detendría la expansión en Cisjordania? No lo creo. Al mismo tiempo tenemos propuestas pero todavía no tenemos acuerdo”, ha asegurado Kallas, que ha sido una de las principales defensoras de veinte paquetes consecutivos de sanciones contra Rusia. Albares ha explicado que España “está abierta a cualquier medida, lo que no podemos seguir es sin hacer absolutamente nada”.
Además, el ministro español ha hecho hincapié en una idea especialmente dañina para la política exterior europea, la acusación de tener un doble rasero entre las condenas a Rusia por la violación del derecho internacional en Ucrania y la 'mano blanda' hacia Israel por los crímenes de su Gobierno. “La pregunta que voy a formular a todos los demás países es qué más tiene que ocurrir para que la UE se conmueva en la forma en que Israel conduce sus relaciones con el resto de Estados de Oriente Medio. Qué más tiene que ocurrir para que la Unión Europea se conmueva ante las violaciones sistemáticas del derecho internacional y de los derechos humanos de Israel”, ha llegado a asegurar el jefe de la diplomacia española antes del encuentro.
Hay una creciente divergencia dentro de la Unión Europea respecto a cómo actuar con Israel. Cada vez más Estados miembros creen que hay que ser más duros con Tel Aviv, pero por otro lado algunas delegaciones favorables a aplicar medidas contra Israel consideran que España polariza el debate y complica que aquellos países que se encuentran en la ‘zona gris’ cambien de posición.
José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores español, ha apostado por una línea mucho más crítica hacia la Unión Europea ante la falta de medidas de presión contra Israel, asegurando que los Veintisiete se están jugando su credibilidad. “Pido una medida, una sola”, ha señalado el jefe de la diplomacia española este lunes durante una reunión con sus homólogos europeos en Luxemburgo, un encuentro al que España, Irlanda y Eslovenia acudían con la petición de suspender el acuerdo de asociación con Israel, una medida que requería de unanimidad y que no ha salido adelante.