Habla el expresidente al que indultó Trump por lo mismo por lo que persiguió a Maduro
Juan Orlando Hernández, expresidente hondureño fue arrestado y extraditado a Estados Unidos en abril de 2022. Se le acusaba de conspiración para traficar cocaína a EEUU
Una persona sostiene un cartel durante una manifestación este jueves, en Tegucigalpa, Honduras. (EFE/Gustavo Amador)
El pasado 28 de noviembre, el presidente Donald Trump anunciaba en sus redes sociales: "Concederé un indulto total al expresidente Juan Orlando Hernández (JOH), quien, según muchas personas a las que respeto profundamente, ha sido tratado de forma muy dura e injusta. Esto no puede permitirse, especialmente ahora, después de que Tito Asfura gane las elecciones (candidato conservador, del mismo partido que JOH, vencedor de los comicios), cuando Honduras estará en camino hacia un gran éxito político y financiero".
Juan Orlando Hernández, expresidente hondureño (enero, 2014- enero,2022), había sido arrestado y extraditado a Estados Unidos en abril de 2022. Se le acusaba de conspiración por traficar cocaína a EEUU, proteger a narcotraficantes, aceptar sobornos de ellos, posesión y uso de armas para esos fines. El 26 de junio de 2024, un jurado de la Corte de Nueva York condenó a JOH a 45 años de prisión por esos cargos. En la sentencia, se menciona que parte de esa droga provenía de Colombia y Venezuela. Este miércoles pasado, la Justicia de EEUU archivó el caso contra el exmandatario.
El 3 de enero de 2026, el ejército de EEUU secuestra y traslada al presidente venezolano, Nicolás Maduro, a una prisión neoyorquina, donde está en la actualidad, a la espera de juicio. Se le acusa de narcotráfico.
Ambos eventos, casi simultáneos, han generado críticas en algunos sectores que creen que la salida de la cárcel de uno y la entrada de otro tienen que ver con la política. El ahora libre Juan Orlando Hernández, residente en Florida, mantiene que él fue encarcelado por lo mismo y ha pedido esta entrevista para dar su versión de lo sucedido. No ha exigido ni puesto ningún veto a cualquier tipo de pregunta.
RESPUESTA. Quiero que el mundo sepa cual es la verdad, y la verdad es que yo fui acusado injustamente, en una operación política, para pavimentar el camino a la izquierda radical en Honduras para llegar al poder. Fue un acuerdo entre personajes del ala radical de la Administración Biden y el Partido de Libertad y Refundación de Honduras (PLRH), conectado con el régimen de Nicolás Maduro. Ellos lo reconocieron públicamente. Dijeron que era un juicio político, y que yo ya estaba condenado desde que llegaron al acuerdo. Eso lo dijo un personaje del PLRH, Gilberto Ríos.
Nota: El Confidencial no ha encontrado ninguna grabación o prueba pública verificable del señor Ríos admitiendo que el juicio era político.
P. Si le parece, vamos a empezar por su carrera política. ¿Por qué decidió presentarse a la reelección pese a que la Constitución prohibía un segundo mandato?
R. Bueno, me lo pidieron un grupo de alcaldes y diputados de mi partido. Los abogados decidieron presentar un recurso ante la Corte Suprema de Justicia. Todos los partidos participaron en ese proceso electoral, y ahí estuvo la voluntad del pueblo hondureño expresada en las órdenes.
P. ¿Centroamérica está condenada a liderazgos duros, de una y otra ideología, que toman el poder? ¿No había nadie en su partido preparado para sustituirle sin tener que modificar la Constitución?
R. El partido creyó que deberíamos de continuar el trabajo que estábamos haciendo. Cuando yo llegué al poder, Honduras era el país más peligroso del mundo, con un déficit de casi 9%, y niveles de pobreza impresionantes. Sacamos a Honduras de la lista de los países más peligrosos del mundo, el tema macroeconómico mejoró sustancialmente y atendimos a la gente más humilde y luchadora. La gente buscaba precisamente eso. En cuatro años es muy difícil consolidar esos cambios.
"Mi juicio fue un juicio político. No encontrará una sola evidencia de que Juan Orlando Hernández haya tenido esa participación"
P. Algunas ONG, periodistas, opositores… acusaron a su Gobierno de arrestos indiscriminados, torturas, desaparecidos... ¿Usted supo si se traspasaron límites del Estado de Derecho en esa actuación policial?
R. Nosotros siempre nos sometimos al sistema internacional de derechos humanos. Yo fui el que invitó al alto comisionado de las Naciones Unidas a que tuviera una oficina en Honduras. Revisamos la Secretaría de Seguridad y tuvimos que despedir al 60% de los funcionarios porque estaban contaminados por el crimen organizado. Los niveles de violencia bajaron drásticamente.
Nota: Según datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, en el año 2014 había 66 homicidios por cada 100.000 habitantes, y en el 2021, 38. En 2012, la cifra fue de 90.
P. ¿El fin justifica los medios?
R. No, hay que hacerlo en base a la ley.
El expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández. (EFE)
P. Entremos en su caso judicial. Usted ha empezado explicando que cree y entiende que le han hecho un juicio político. Afirmar eso es afirmar que la justicia en Estados Unidos está corrompida y obedece a ideologías. ¿Usted puede mantener eso?
R. Absolutamente. Estoy convencido que mi juicio fue un juicio político. Si usted investiga el juicio, no encontrará una sola evidencia material de que Juan Orlando Hernández haya tenido esa participación. Solo tiene usted testimonios de criminales confesos, mentirosos patológicos, a los que nosotros dañamos y destruimos sus imperios. Todos ellos fueron interrogados antes, y nunca habían dado mi nombre. No hay un video, un registro o una llamada aportada al juicio que me inculpe.
Cuando usted revisa mi caso, y revisa el caso de Nicolás Maduro, y todo lo que va a empezar a salir ahí, va a ver que nunca encontraron en mi caso cuentas de dinero, ni nada que tenga que ver con lo que normalmente se hace de los abusos del poder o del narcotráfico o del crimen organizado. Pero ya comienza a salir información de cómo el régimen de Nicolás Maduro o las FARC movían todos los recursos para sostener a los grupos de la izquierda radical en Latinoamérica.
P. Usted narra su versión de los hechos, y es respetable, pero ¿entiende que llame la atención que se indulte a un ex presidente sentenciado por traficar droga que provenía de Venezuela, y casi a la vez se detenga y secuestre a otro acusado de traficar esa misma droga? Usted tiene una sintonía ideológica con el presidente Trump que evidentemente no tiene Maduro...
R. Cuando al presidente Trump le preguntan por qué usted indulta al presidente de Honduras en el contexto de la captura de Maduro, él dice, revisamos a profundidad el caso, y ahí lo que hubo fue una cacería de brujas, fue una injusticia. Lo que hace el presidente Trump es buscar reparar esa persecución política que montaron en mi caso. Con la Administración Obama hay cables de la Embajada donde hablan del gran trabajo que estoy haciendo contra el crimen. Senadores estadounidenses que visitaron Honduras lo dijeron en el Senado. No hay una prueba material en mi contra, todo son declaraciones.
Nota: La condena se produjo especialmente por el testimonio de diversas personas condenadas por narcotráfico que inculparon a JOH. Algunas grabaciones y documentos aportados por la fiscalía donde parece haber referencias indirectas al presidente. Y la condena del hermano de JOH, Tony, sentenciado previamente a cadena perpetua por tráfico de drogas en EEUU. No hay grabaciones, ni documentos directos inculpatorios, aportados a la vista.
P. Alexander Ardón, condenado por narcotráfico, declara que el Chapo Guzmán le dio un millón de dólares a su hermano Tony Hernández en la campaña para ayudarle. Su hermano está condenado a cadena perpetua en Estados Unidos. ¿Pone usted la mano en el fuego por la inocencia de su hermano?
R. Yo no puedo hablar mucho sobre el caso de mi hermano porque está en un proceso de apelación, pero sí puedo decirle que yo revisé la información de ese juicio y no vi absolutamente nada que le involucrara. Me reuní con el embajador estadounidense y le pedí que mi hermano fuera interrogado por fiscales y agentes de la DEA porque había rumores. Le dije, si es culpable, procedan. Y mi hermano fue y regresó.
Además, el agente d el DEA, Andrew Hogan, lideró la captura del Chapo en 2014. Escribió un libro donde afirma que estaba contralado 24/7, y que no salía nunca del entorno de Culiacán. Ardón dice que por entonces El Chapo vino a Honduras. Me pregunto, ¿cómo es que el agente no lo supo?
Nota: La condena de la corte de NY se basó principalmente en testimonios de narcotraficantes colaboradores, evidencias físicas (cocaína marcada con las iniciales TH), grabaciones y pruebas de la red logística del narcotráfico.
P. ¿Las personas que declararon contra usted han visto reducida su condena por colaborar con la Justicia?
R. Alexander Ardón ya fue liberado de Estados Unidos. Imagínese usted, él mismo se responsabilizó de 56 muertes y de un enorme tráfico de drogas. Pero lo sacaron en menos de cinco años. Él era alcalde, y yo le retiré de las listas de mi partido porque supe que tenía problemas con la justicia. Me dijo que me iba a arrepentir de hacer eso, y cumplió su palabra.
"Cada país tiene sus propias reglas, su soberanía. Y en ese sentido, son dos temas que muchas veces se contrastan"
P. ¿La frase que le atribuye otro sentenciado por narcotráfico, Geovanny Fuentes, de "vamos a meter la droga en las narices de los gringos", le ha hecho mucho daño a usted?
R. Honduras es un país pequeño, y la gente de mi entorno se reía porque sabe que yo no hablo así. Yo vengo del sector rural, y somos una familia muy apegada a las costumbres, del respeto de la vida en familia. No tiene ningún sentido lo que dijo este individuo. Él nunca pudo demostrar esa frase, nunca lo he visto. Pero logró tras mi juicio que le dieran la residencia en EEUU.
P. ¿Cuánto tiempo pasó usted en prisión?
R. Casi cuatro años.
P. ¿Le ha cambiado su visión política conocer a compatriotas que se jugaron la vida para tener un futuro mejor?
R. Yo entiendo que la persona tiene derecho a emigrar cuando desea buscar mejorar su vida. Pero también entiendo que cada país tiene sus propias reglas, su soberanía. Y en ese sentido, son dos temas que muchas veces se contrastan. Hablemos de España, por ejemplo. Nosotros tenemos muchos hondureños en España que están haciendo trabajos que muchos españoles no lo están haciendo. Entiendo que el campo de España se está quedando sin mano de obra. Y muchos hondureños están haciendo ese trabajo. Y si existen esas oportunidades para ambas naciones, ¿por qué no hacerlo de una forma ordenada? Igual puede suceder con Estados Unidos. El problema es cuando se hace de manera tan desordenada que les crea una serie de problemas sociales y de violencia tremenda.
P. ¿Y está pasando?
R. Cada país toma sus decisiones. Ellos fueron a un proceso electoral y el presidente Trump si algo tiene es que lo que dijo en campaña lo que está haciendo. Y si la mayoría de los estadounidenses votaron por eso, él está ejecutando esas políticas. Pero también creo que ahorita Honduras tiene una gran oportunidad con el presidente Trump y el nuevo presidente Tito Asfura para poder generar una enorme cantidad de oportunidades de ingreso y empleo en Honduras.
P. Usted fue el presidente de todos los hondureños, los que le votaban y los que no. ¿Qué le parece las políticas del ICE en EEUU que afectan a sus compatriotas?
R. Todo país tiene derecho a decidir quién quiere que entre o no.
P. ¿Pero no le parece que hay un mensaje de que todo lo que viene de Centroamérica y México es sospechoso, se señala con el dedo?
R. Yo me inclino a pensar que hay muchos norteamericanos, llámese Canadá, Estados Unidos, inclusive México, que ven con mucho respeto y optimismo a nuestros países en Centroamérica. Claro, cuando hay esa asimetría de una potencia como es Estados Unidos versus los países nuestros, a veces se pueden escuchar palabras que no son muy agradables. Sin embargo, le voy a poner un ejemplo: hace poco, el presidente Trump convocó a una conferencia que le llamó el escudo en las Américas para coordinar con los demás países la lucha contra el crimen organizado. Si esa iniciativa la hubieran hecho hace años, Honduras no hubiera perdido miles de vidas.
P. Por último, presidente, ¿se arrepiente de algo en su vida política o personal?
R. Mire, si usted me pregunta en la lucha contra el narcotráfico, no. Si me tocaría hacerlo de nuevo, lo vuelvo a hacer. Solo agregaría algo. Cada conversación que yo tuve con agentes y con funcionarios de Estados Unidos, yo llevaría ahí con el permiso de ellos, mire, vamos a grabar esta conversación para que quede respaldo.
Y lo otro es, creo que enfrenté muchos problemas simultáneamente: ordenar el sistema tributario, que tocó intereses de gente muy poderosa y empresarios que pensaron que era socialismo. Depurar la Policía Nacional. Denunciar los acuerdos de la izquierda radical, sobre todo su vinculación con Venezuela… Creo que debí hacerlo paso a paso. Pero al final entregamos un país muy diferente.
El pasado 28 de noviembre, el presidente Donald Trump anunciaba en sus redes sociales: "Concederé un indulto total al expresidente Juan Orlando Hernández (JOH), quien, según muchas personas a las que respeto profundamente, ha sido tratado de forma muy dura e injusta. Esto no puede permitirse, especialmente ahora, después de que Tito Asfura gane las elecciones (candidato conservador, del mismo partido que JOH, vencedor de los comicios), cuando Honduras estará en camino hacia un gran éxito político y financiero".