Es noticia
Un abogado ensuciado de barro: manual electoral de Magyar para tumbar el 'imperio Orbán'
  1. Mundo
La vuelta a Hungría en 80 días

Un abogado ensuciado de barro: manual electoral de Magyar para tumbar el 'imperio Orbán'

Peter Magyar ha pasado de ser un abogado de la capital húngara a llevar a cabo una de las campañas más intensas en las zonas rurales del país, tradicionalmente votantes de Orbán

Foto: Peter Magyar, candidato del partido Tisza de las elecciones del 12 de abril en Hungría. (REUTERS / Bernadett Szabo)
Peter Magyar, candidato del partido Tisza de las elecciones del 12 de abril en Hungría. (REUTERS / Bernadett Szabo)
EC EXCLUSIVO

Peter Magyar se ha subido en un carruaje tirado por caballos, ha navegado con canoa por un lago y ha recorrido un pueblo en tractor. También se ha subido a un pequeño escenario encima de un camión y ha hablado directamente a la gente que estaba en la calle. Hasta el año pasado, el líder del partido húngaro Tisza era conocido por ser un abogado de Budapest, siempre vestido de forma impecable con camisa y chaqueta.

Ahora, es el hombre que ha acabado con Viktor Orbán después de 16 años de gobierno de Fidesz. Con más del 80% de los votos escrutados, el opositor Péter Magyar y su partido Tisza han superado la barrera de los 133 escaños para controlar la mayoría de dos tercios en la Cámara húngara. El conteo de los votos todavía no ha finalizado y las particularidades del sistema electoral todavía podrían cambiar ligeramente las tornas y que Tisza se quede finalmente por debajo de la supermayoría, pero la diferencia es tan amplia que el propio primer ministro Orbán ha concedido la victoria: los resultados son "claros", ha lamentado.

El eje central de la campaña de Magyar ha sido "alrededor de Hungría en 80 días", un tour por todo el país en el que ha recorrido pequeños pueblos y ciudades para cambiar una mentalidad que, al menos hasta hace poco, respondía a los intereses del actual primer ministro. En las anteriores elecciones, el partido oficialista Fidesz ganó en prácticamente todas las circunscripciones fuera de Budapest.

Pero, en los cerca de ocho meses recorriendo la zona más rural de Hungría, Magyar ha demostrado que puede dejar en Budapest su camisa y chaqueta para entender los problemas que más preocupan a la población fuera de la capital. "Ha aprendido de sus predecesores en la oposición que era importante poner el foco en la gente del campo. Y entender que lo que les preocupa es llegar a fin de mes, la sanidad y otros servicios sociales. No solo conceptos como la igualdad, la democracia o los derechos civiles", explica Ivan L. Nagy, periodista húngaro en la revista Columbia Journalism Review de Nueva York, en entrevista con El Confidencial.

La campaña rural de Magyar dio su gran pistoletazo de salida con una marcha en el oeste del país, de la ciudad de Balatonőszöd hasta la de Kötcse. Allí, casi al mismo tiempo, el líder de Tisza y el de Fidesz daban sus discursos a pocos kilómetros de distancia. "He caminado por esta carretera montañosa en una ruta que para nosotros, los húngaros, representan los últimos 20 años. Dos décadas que desperdiciamos y que podrían haber sido hermosas para nuestro país", decía Magyar a un lado del pueblo.

En el otro extremo del lugar, Viktor Orbán hablaba del político que intenta arrebatarle el poder: "El gallo pequeño nunca será un gallo grande", aseguró. El primer ministro húngaro se sentía en ese momento seguro en una zona que tradicionalmente le ha apoyado en los últimos 16 años. A pesar de que las encuestas dan la victoria a Peter Magyar este domingo, todavía hay lugares donde el premier confía en su victoria. A cerca de 70 kilómetros, Orbán cerró este viernes su campaña fuera de Budapest en Székesfehérvár, su ciudad natal. "Somos los favoritos", aseguraba ante una multitud congregada en la plaza Városház, en el centro de la ciudad. No lo fueron. Incluso en Székesfehérvár (provincia), que ha recibido durante años fondos dedicados de Orbán y donde el primer ministro ordenó la construcción de un modernísimo estadio de fútbol, el candidato de Tisza se impuso.

A pocos metros de allí, un grupo de personas afín a Tisza lleva semanas repartiendo papeletas de Peter Magyar y del candidato local. "Ha estado aquí unas cinco veces durante la campaña y estamos viendo un gran cambio. Mucha gente, hace un par de años, estaba totalmente a favor de Orbán en ciudades como esta, pero hasta los jubilados quieren otra cosa y respaldan el movimiento de Magyar", afirma Szilard, uno de los voluntarios que reparte papeletas de Tisza en la ciudad natal del primer ministro.

El ascenso político del contrincante de Orbán ha sido casi frenético. El político formaba parte de las filas del partido de Orbán y se ha codeado con la élite de esa formación durante una gran parte de su vida. En 2006, se casó con Judit Varga, exministra de Justicia de Fidesz, y se divorciaron años después.

Con el tiempo, Magyar fue adoptando una postura crítica con los que habían sido hasta entonces sus aliados y condenó el poder y riqueza en el entorno del primer ministro. Ese mensaje caló hondo por el aumento del coste de vida, el deterioro de los servicios públicos y el estancamiento de los salarios. En 2024, en el marco de las elecciones del Parlamento Europeo, el abogado encabezó una protesta en la que participaron cerca de 35.000 personas. Ese fue el nacimiento de Tisza.

Foto: vance-internacional-ultraderechista-orban-salvar-derrota-electoral

"El partido de la oposición a Orbán apareció casi de la nada. Fue la deserción de Magyar lo que provocó todo: una persona que conocía el régimen, sabía cómo funcionaba y las claves de su propaganda", sostiene Ferenc Laczó, historiador húngaro de la Universidad de Maastricht, en entrevista con El Confidencial. "Ha sido capaz de unir a votantes de izquierda, liberales y de la oposición con sectores de centro-derecha, nacionalistas y conservadores, que ahora apoyan todos a este único partido, formando un gran bloque contra Orbán", añade.

El programa electoral de Peter Magyar rompe con muchos de los puntos de la política tradicional de Viktor Orbán. El líder de Tisza se ha comprometido a mejorar las relaciones con la UE para desbloquear los fondos comunitarios congelados y combatir la corrupción. Ha prometido acabar con la dependencia energética rusa para 2035, al tiempo que busca establecer relaciones pragmáticas con Moscú.

Sobre Ucrania, mantiene una posición parecida a la del premier al oponerse al envío de armamento a Kiev para luchar contra las tropas del Kremlin. Sin embargo, los analistas esperan que suavice las posturas si llega al poder. Y, en cualquier caso, las conversaciones entre Budapest y Bruselas prometen ser mucho menos tensas que las que ha capitaneado el premier húngaro.

placeholder Peter Magyar, en un evento de campaña en Balassagyarmat, Hungría, en febrero de 2026. (REUTERS / Bernadett Szabo)
Peter Magyar, en un evento de campaña en Balassagyarmat, Hungría, en febrero de 2026. (REUTERS / Bernadett Szabo)

En la lista de preocupaciones de mucha gente que vive en zonas rurales, no está la cuestión de Ucrania. Ni siquiera las relaciones con la UE. Peter Magyar ha intentado responder a lo que realmente está en esa lista durante meses, en jornadas que empezaban a las 8 de la mañana y en las que ha recorrido hasta seis localidades en un mismo día. Aparecía en un pueblo pequeño, se subía a un escenario donde pudiera y cogía un micrófono.

"Magyar ha hablado de salarios estables, de sanidad, de educación, de arreglar las carreteras. No es nada mágico, es sentido común. Pero eso ha mostrado que nadie en los últimos años ha ido a preguntarles a esta gente qué tal están. Y, de repente, ahí estaba él: el hombre del que todos hablan y que aparece en los periódicos. Durante esa hora solo les interesa esa gente a la que se dirige", explica Ivan L. Nagy, quien ha seguido una parte de la campaña de Tisza en las zonas rurales.

Nagy describe que las políticas de Fidesz hasta ahora han sido "ficticias" en esos lugares, donde han aprovechado los aumentos puntuales de las pensiones o devoluciones fiscales para intentar mantener el apoyo de la población. "Pero en la vida cotidiana esa gente no puede tener una buena calidad de vida, ni servicios sociales. Han utilizado la técnica del miedo, diciéndoles cosas como 'Si no fuera por nosotros, estarías peor'. Pero Magyar les ha dicho que no están bien y que él puede cambiarlo. Aunque no lo consiga, pero la manera de acercarse a la población lo ha cambiado todo", añade en entrevista con este periódico.

Foto: orban-putin-espia-elecciones-hungria

Dentro de esa misma gente que ha escuchado las propuestas de Magyar está también el grupo de gente que lleva 16 años votando a la misma persona y que no tiene intención de apostar por otra persona. En algunas zonas rurales el acceso a internet es limitado y una parte de la población se informa solamente con medios públicos. En otras palabras, los medios controlados por el gobierno de Orbán y gran altavoz de su propaganda.

El gran reto de Tisza llegará, sin embargo, si gana las elecciones este domingo. En este escenario, se abre la incógnita de cómo podrá luchar contra un sistema creado por Orbán para tener el control tanto de los medios de comunicación como del poder judicial y otras instituciones. La única baza con la que cuenta la oposición es conseguir una mayoría de dos tercios en el Parlamento húngaro para poder acabar realmente con el “imperio” de Viktor Orbán.

En su ciudad natal, Székesfehérvár, muchos son escépticos de un cambio político. István, de 76 años, afirma que el primer ministro es buen hombre y que siempre ha hecho todo lo posible para que el país vaya mejor. "Los argumentos que se utilizan en su contra no tienen sentido y no entiendo de dónde viene la mala reputación que tiene en Europa". "Voy a votar por él y lo hará toda esta ciudad. Porque somos su gente y siempre le apoyaremos", asegura.

*Una versión de este artículo se publicó la mañana del 12 de abril, y ha sido actualizado tras el resultado electoral.

Peter Magyar se ha subido en un carruaje tirado por caballos, ha navegado con canoa por un lago y ha recorrido un pueblo en tractor. También se ha subido a un pequeño escenario encima de un camión y ha hablado directamente a la gente que estaba en la calle. Hasta el año pasado, el líder del partido húngaro Tisza era conocido por ser un abogado de Budapest, siempre vestido de forma impecable con camisa y chaqueta.

Hungría Viktor Orban
El redactor recomienda