Es noticia
Un ataque contra Israel y (otro) estrecho en juego: la extraña maniobra de los hutíes con Irán
  1. Mundo
Grandes gestores de riesgo

Un ataque contra Israel y (otro) estrecho en juego: la extraña maniobra de los hutíes con Irán

Los hutíes de Yemen, alineados con Irán, se han sumado a la guerra de Irán con un ataque contra Israel. La incógnita es qué pueden hacer a partir de ahora

Foto: Un portavoz de los hutíes anuncia un ataque contra Israel, el 28 de marzo de 2026.
Un portavoz de los hutíes anuncia un ataque contra Israel, el 28 de marzo de 2026.
EC EXCLUSIVO

Los hutíes llevaban semanas con el dedo en el gatillo. Y el primer disparo ha tenido mucho humo, pero poca pólvora. Desde que Estados Unidos e Israel iniciaran su 'Operación Furia Épica' contra Irán, los servicios de inteligencia de todos los países, pero especialmente los de Tel Aviv, incluyeron en sus cálculos que la milicia chií de Yemen se uniera al conflicto. Finalmente, este sábado, los hutíes —ampliamente caracterizados como aliados de Teherán— dispararon lo que definieron como una "oleada de misiles de crucero y drones contra varios objetivos militares y vitales" contra Israel.

Esta ofensiva, muy limitada (eran solo dos misiles, uno balístico y uno de crucero), no provocó daños materiales ni heridos, según Tel Aviv. Los hutíes aseguraron que los ataques continuarán "hasta que cese la agresión [de EEUU e Israel] en todos los frentes de resistencia [Irán, Líbano, Irak]".

Pero lo que hagan los misiles hutíes en Israel es peccata minuta comparada con la que es la verdadera carta de la milicia yemení y la que enciende realmente las alarmas globales: la posibilidad de que amenacen con bloquear el estrecho de Bab el Mandeb, la puerta al mar Rojo y al canal de Suez.

Según anunciaron este fin de semana, la milicia ha comenzado una "batalla por etapas" en la que tendrán que calcular hasta qué punto pueden implicarse militarmente en la guerra o si pueden seguir una estrategia basada únicamente en la mera amenaza de entrar. Una manera de contentar a Teherán sin tampoco arriesgarse a nada, o apretar totalmente las opciones con una campaña de asaltos y drones contra buques en el estrecho y, en la práctica, cerrarlo.

Apoyar la posición negociadora de Irán

De momento, la primera fase se parece más a la primera opción. "Han lanzado misiles contra Israel, pero no han dado el paso de bloquear el estrecho de Bab el-Mandeb, que sería el siguiente escalón y el escenario más catastrófico", asegura Rosa Meneses, subdirectora del centro de estudios árabes contemporáneos. En este sentido, es llamativo que los hutíes no hayan entrado en el conflicto hasta casi un mes después de que EEUU e Israel mataran al líder iraní, el ayatolá Ali Jamenei, y cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, asegura haber iniciado negociaciones para la salida del conflicto con Teherán. Irán habría ya rechazado los "15 puntos" del acuerdo y rebajado las expectativas.

"Mientras no lleguen al paso de bloquear el estrecho, lo que están haciendo es señalar que pueden empeorar significativamente la situación. Es una forma de advertir de que Israel y Estados Unidos deben negociar, porque si las amenazas se materializan, el conflicto podría escalar mucho más", apunta Meneses, en entrevista con El Confidencial.

Foto: ataques-huties-mar-rojo-europa-1hms

Porque unos misiles a Tel Aviv no van a cambiar el tablero, como sí lo haría un cierre del mar Rojo. "Cualquier interrupción prolongada elevará los costos de transporte marítimo, aumentará los precios del petróleo y ejercerá una presión adicional sobre una economía global frágil que ya se encuentra resentida por la situación en el Estrecho de Ormuz. Al mismo tiempo, la infraestructura económica y militar vital en toda la región del Golfo podría quedar cada vez más expuesta", explica Farea al Muslimi, yemení e investigador del programa de Oriente Medio de Chatham House.

Al igual que los iraníes, los hutíes no necesitan tener la capacidad de atacar a los centenares de buques que cruzan, cargados de crudo y otros muchas mercancías (el canal de Suez gestiona el 30% del tráfico mundial de contenedores) para bloquearlo. Basta con la amenaza de hacerlo, y los costes de las aseguradoras se disparan, bloqueándolos en la práctica y obligándolos a tomar rutas más largas (por el cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica) pero más seguras.

Un movimiento así "abriría un nuevo frente" en la guerra y que ampliaría de forma significativa los objetivos militares tanto de Estados Unidos como de Israel. "Mover una flota no es sencillo, y estos puntos estratégicos son relativamente fáciles de bloquear. Pero ni siquiera hace falta un cierre total: basta con la amenaza”, añade Meneses.

Foto: trump-iran-guerra-petroleo-conflicto-1hms

De hecho, el primer ataque de los hutíes en defensa de Irán se ha lanzado justo después de que Trump afirmara que Estados Unidos se está preparando para "semanas de operaciones terrestres", que podrían incluso implicar una toma de control del centro de exportación petrolífera de la isla de Jarg. Washington ha enviado otros 3.500 soldados y marines a la región, que se suman a los 50.000 que EEUU ya tiene desplegados, y está movilizando otros dos portaaviones a la zona.

El portaaviones USS Gerald R. Ford se encuentra actualmente en el puerto de Split, Croacia, después de sufrir un incendio "no relacionado" con la guerra. El USS George H.W. Bush se dirige al Mediterráneo acompañado por tres destructores, según un comunicado del Pentágono, para reforzar al USS Abraham Lincoln. Para llegar al golfo de Omán tendrán que pasar por el mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandeb.

Los hutíes tienen experiencia ya en el estrecho. En 2023, poco después de la guerra en Gaza, los hutíes lanzaron drones y misiles contra buques en el mar Rojo presuntamente vinculados a Israel. Pero incluso con esta promesa de dejar pasar al resto de buques, la arbitrariedad de algunos de los ataques (y la dificultad de decidir exactamente la vinculación con una nación en concreto) provocó miedo entre las aseguradoras y limitó, durante unos meses, el tráfico mundial de contenedores. En total, lanzaron más de 100 ataques con misiles y drones contra buques mercantes en el mar Rojo desde su bastión en el norte de Yemen. "A veces incluso una participación parcial de una empresa ubicada en un país 'hostil' puede ser suficiente para entrar en la lista de objetivos", resumía a El Confidencial Lars Jensen, CEO de Sea Intelligence Consulting.

Foto: estrecho-ormuz-crisis-iran-espana-guia-1hms

Entonces, varios países europeos enviaron fragatas y EEUU lanzó el año pasado una ofensiva contra el grupo chií para debilitar sus capacidades militares. La operación, que duró casi dos meses, culminó con un alto el fuego negociado por Omán. El presidente estadounidense afirmó que los hutíes habían "capitulado" y se habían comprometido a cesar sus ataques contra los barcos.

Pero esa "batalla por etapas" de hutíes podría no quedarse solo en atemorizar a los buques que pasen por el mar Rojo. Otra medida sería atacar bases militares y centros logísticos estadounidenses en el Golfo, o incluso atacar directamente a los estados árabes del Golfo. "Si los hutíes dieran este paso, estarían complementando a Irán, ejerciendo mayor presión sobre Washington y sobre cualquiera que forme parte de una campaña liderada por Estados Unidos para reabrir el estrecho de Ormuz", explica Ahmed Nagi, analista experto en Oriente Medio del International Crisis Group.

Es poco probable, no obstante, que cualquiera de estas acciones se lleve a cabo de forma simultánea. "Suelen calibrar sus movimientos, tanteando el terreno y ejerciendo presión, para luego ajustarse en función de la resistencia que encuentran. Se trata de una estrategia de gestión de riesgos. Posteriormente, podrían intensificar los ataques de maneras difíciles de predecir o contener", añade.

No tan proxy y armamento subterráneo

Aquí está una de las grandes ideas preconcebidas de Occidente sobre los hutíes. Se cree que son un peón proxy de Teherán, pero en realidad, tienen su propia estrategia independiente. "Los hutíes tienen relación con Irán y éste les apoya, pero tienen sus propios intereses definidos localmente, y así lo reflejan estos últimos movimientos", apunta Camille Lons, analista del European Council on Foreign Affairs.

Foto: mar-rojo-canal-huties-yemen

Así, a pesar de que "se consideran una pieza fundamental del ‘eje de resistencia’ de Teherán contra la hegemonía estadounidense e israelí en la región", "saben que entrar en la guerra los expondría a un ataque. Tienen sus propios cálculos de riesgo", asevera Nagi. "Sin embargo, mantenerse al margen por más tiempo habría generado otro tipo de vulnerabilidad: la posibilidad de que su principal patrocinador (Irán) se debilitara tanto que ya no pudiera mantenerlos con armas e inteligencia", concluye.

Una gran parte de los analistas coincide en que los hutíes han sufrido estragos militares, pero su capacidad operativa no ha sido aniquilada. Aunque la milicia sufrió varios golpes entre 2023 y 2025 por parte de Estados Unidos e Israel, y algunos de sus altos mandos fueron abatidos y se destruyeron varios depósitos de armas, los hutíes no fueron derrotados porque una parte de su arsenal está bajo tierra. Según un análisis del Instituto Internacional para Estudios Estratégicos, los hutíes han logrado acumular durante años armamento en escondites subterráneos, y el tamaño de algunas de sus entradas —capaces de permitir el acceso de vehículos pesados— abre la puerta, según el analista militar Fabian Hinz, a que estas infraestructuras subterráneas puedan emplearse para ocultar componentes de su arsenal estratégico, incluidos misiles y drones.

¿Buscarse un nuevo enemigo?

Los hutíes, además, habrían encontrado la manera de abastecer al grupo. Al menos, hasta finales del año pasado, y el protagonista ya no era Irán, sino Emiratos Árabes Unidos. En 2015, Emiratos se unió a Arabia Saudí en la ofensiva sobre Yemen contra los hutíes, pero cuando la operación se demostró lejos del paseíllo militar que Riad calculaba, Emiratos Árabes Unidos retiró en 2019 sus fuerzas y se dedicaron entonces a apoyar a las milicias, con la intención de asegurar su acceso a los puertos al mar Rojo.

Foto: iran-golfo-guerra-estados-unidos-1hms
TE PUEDE INTERESAR
Donald Trump ha roto el Golfo Pérsico. Puede que para siempre
Enrique Andrés Pretel A. Alamillos Gráficos: Unidad de Datos

El pastel se descubrió públicamente en diciembre de 2025, cuando Arabia Saudí atacó un misterioso buque proveniente de Emiratos en Saná: era un cargamento de armas, vehículos de combate y equipo militar. Después de recibir un ultimátum de Arabia Saudí, EAU abandonó Yemen para evitar una escalada.

¿Se arriesgarán los hutíes a entrar ahora en la guerra del lado iraní? A diferencia de cuando lo hicieron con Gaza, las alianzas, enemigos y presión popular de ahora son muy distintas. Ya no es una guerra de Israel contra el pueblo palestino. Ahora, Irán está atacando también a Emiratos Árabes Unidos. Y mientras tanto, el estrecho de Bab el Mandeb sigue en la balanza.

Los hutíes llevaban semanas con el dedo en el gatillo. Y el primer disparo ha tenido mucho humo, pero poca pólvora. Desde que Estados Unidos e Israel iniciaran su 'Operación Furia Épica' contra Irán, los servicios de inteligencia de todos los países, pero especialmente los de Tel Aviv, incluyeron en sus cálculos que la milicia chií de Yemen se uniera al conflicto. Finalmente, este sábado, los hutíes —ampliamente caracterizados como aliados de Teherán— dispararon lo que definieron como una "oleada de misiles de crucero y drones contra varios objetivos militares y vitales" contra Israel.

Irán
El redactor recomienda