Es noticia
El simbólico gesto del Papa: León XIV hace las maletas y se instala de nuevo en el Palacio Apostólico del Vaticano
  1. Mundo
Tradición recuperada

El simbólico gesto del Papa: León XIV hace las maletas y se instala de nuevo en el Palacio Apostólico del Vaticano

El papa León XIV se ha instalado en el apartamento pontificio del Palacio Apostólico tras diez meses de reformas, recuperando así la residencia tradicional de los pontífices en el Vaticano interrumpida por el papa Francisco

Foto: El papa León XIV durante la homilía de una de sus misas en el Vaticano. (Foto: EFE)
El papa León XIV durante la homilía de una de sus misas en el Vaticano. (Foto: EFE)

La residencia oficial del Papa en el Vaticano vuelve a cobrar vida. El pasado sábado, 14 de marzo, León XIV tomó posesión del apartamento pontificio del Palacio Apostólico, una decisión que marca un nuevo capítulo en su pontificado y recupera una tradición que había quedado en pausa durante más de una década. El traslado se produce diez meses después de su elección como pontífice, tras un periodo en el que el edificio ha sido sometido a una profunda renovación.

La confirmación del traslado llegó a través de Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, quien explicó que el Papa se ha mudado junto a un pequeño grupo de colaboradores cercanos a los espacios que tradicionalmente han utilizado los pontífices. Hasta ahora, León XIV había seguido viviendo en el apartamento del Palacio del Santo Oficio, el mismo lugar donde residía cuando era prefecto del Dicasterio para los Obispos.

Durante estos meses se llevaron a cabo obras importantes para rehabilitar el apartamento pontificio. Las reformas incluyeron la renovación de las instalaciones eléctricas y de fontanería, necesarias después de más de una década sin uso como residencia papal. El espacio incluye varias estancias clave para la vida diaria del pontífice, como la biblioteca, una pequeña capilla privada y el estudio desde cuya ventana el Papa se asoma cada domingo para el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro.

Historia del Palacio Apostólico

El Palacio Apostólico constituye uno de los complejos más emblemáticos del Vaticano y ha sido durante siglos el corazón administrativo y residencial del papado. Su uso como residencia pontificia se consolidó especialmente tras el regreso de los papas desde Aviñón a Roma en 1377. Con el paso del tiempo, diferentes pontífices ampliaron y transformaron el edificio hasta convertirlo en el centro neurálgico de la Iglesia católica.

Foto: Isabel Díaz Ayuso en su encuentro con el Papa Francisco en marzo de 2023. (Foto: EFE)

A lo largo de los siglos, papas como Sixto IV, Julio II o León X impulsaron importantes intervenciones arquitectónicas en el complejo. El palacio no solo alberga las dependencias papales, sino también espacios de enorme valor artístico y religioso, como la Capilla Sixtina o las célebres Estancias de Rafael, lo que lo convierte en uno de los conjuntos históricos más relevantes del Vaticano.

La residencia papal se consolidó definitivamente en este lugar a partir de 1870, durante el pontificado de Pío IX. Desde entonces y durante más de un siglo, el Palacio Apostólico se convirtió en la vivienda habitual de los pontífices, además de funcionar como sede administrativa del gobierno de la Iglesia. Este uso se mantuvo de forma continuada hasta el pontificado de Benedicto XVI.

Los papas que vivieron en el apartamento pontificio

El apartamento situado en la Tercera Logia del Palacio Apostólico comenzó a utilizarse como residencia pontificia a principios del siglo XX. El primer Papa que se instaló en estos espacios fue San Pío X, que gobernó la Iglesia entre 1903 y 1914. Desde entonces, el lugar quedó asociado al ejercicio cotidiano del ministerio petrino.

A lo largo del siglo XX y comienzos del XXI, numerosos pontífices vivieron en estas dependencias. Entre ellos se encuentran figuras tan relevantes como Pío XII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II o Benedicto XVI. Durante décadas, estos apartamentos no solo fueron el hogar del Papa, sino también el escenario de decisiones clave para la Iglesia y el mundo.

Con la mudanza de León XIV al Palacio Apostólico, se recupera un símbolo de continuidad institucional en el corazón del Vaticano

La tradición se interrumpió en 2013 cuando el papa Francisco decidió no instalarse en el Palacio Apostólico y optó por vivir en la Casa Santa Marta, una residencia más sencilla dentro del Vaticano. Con la decisión de León XIV de trasladarse nuevamente al apartamento pontificio, el histórico espacio vuelve a convertirse en residencia efectiva del Papa, recuperando así un símbolo de continuidad institucional en el corazón del Vaticano.

La residencia oficial del Papa en el Vaticano vuelve a cobrar vida. El pasado sábado, 14 de marzo, León XIV tomó posesión del apartamento pontificio del Palacio Apostólico, una decisión que marca un nuevo capítulo en su pontificado y recupera una tradición que había quedado en pausa durante más de una década. El traslado se produce diez meses después de su elección como pontífice, tras un periodo en el que el edificio ha sido sometido a una profunda renovación.

Vaticano Papa León Iglesia Religión