El Supremo de EEUU declara ilegales la mayoría de los aranceles de Trump
En una histórica decisión judicial, el Tribunal Supremo de EEUU ha resuelto que la mayoría de los aranceles masivos ordenados por Donald Trump contra practicamente la
En una histórica decisión judicial, el Tribunal Supremo de EEUU ha resuelto que la mayoría de los aranceles masivos ordenados por Donald Trump contra prácticamente la totalidad del globo son ilegales. Según la Justicia, Trump habría utilizado poderes de emergencia para apoyar su autoridad de manera unilateral y abusiva. Esta decisión judicial supone un duro golpe para la agenda de la Administración Trump, aunque no la dejará fuera de combate, pues en los últimos meses han dado señales de que se preparaban para tal eventualidad.
Los aranceles examinados por el Alto Tribunal representan la mayor parte de los decretados por Trump en su segundo mandato. Según la organización independiente Tax Foundation, estas medidas —justificadas por Trump al amparo de poderes de emergencia— pretendían recaudar en torno a 1,5 billones de dólares en la próxima década.
En febrero de 2025, Trump impuso aranceles a Canadá, China y México acusándolos de no hacer lo suficiente para frenar la entrada de fentanilo y otras drogas ilegales en Estados Unidos. Dos meses después, en abril, en un día que el republicano bautizó como "Día de la Liberación", anunció un arancel general del 10% a prácticamente todas las importaciones, junto con tasas más elevadas para aquellos países que su Administración calificó de "actores comerciales desleales".
El presidente aseguró que el aumento de las muertes causadas por sobredosis de fentanilo y los persistentes déficits comerciales anuales constituían emergencias nacionales que justificaban su nueva política comercial. Sin embargo, algunas pequeñas empresas y varios estados gobernados por demócratas recurrieron rápidamente a los tribunales, sosteniendo que los aranceles equivalían en la práctica a un impuesto a los ciudadanos estadounidenses que el presidente no podía imponer sin la aprobación del Congreso.
Hasta la llegada de Trump a la Casa Blanca, ningún presidente había invocado la ley de poderes de emergencia para fijar aranceles. Tres tribunales federales inferiores declararon ilegales las medidas, incluido un tribunal federal de apelaciones con jurisdicción nacional que concluyó que la legislación sobre emergencias no autorizaba gravámenes de tal magnitud.
En total, 15 jueces se han pronunciado hasta el momento y 11 de ellos consideraron que había excedido su autoridad. El propio Supremo ya mostró escepticismo durante la vista acelerada celebrada en noviembre.
Pese al litigio en curso, los aranceles se mantuvieron vigentes. La Administración Trump había solicitado al Alto Tribunal una resolución rápida, alegando que el país no podía permitirse esperar hasta el verano para contar con una decisión definitiva.
"Sin aranceles, todo el país se irá a la bancarrota", aseguró Trump el pasado jueves en un discurso en Georgia. "Y el lenguaje es claro: tengo el derecho de hacerlo [imponer los aranceles] como presidente".
Trump ha presumido públicamente de los "miles de millones de dólares" recaudados gracias a los aranceles, aunque el Gobierno defendió ante el tribunal que cualquier ingreso era meramente incidental. Según sostuvo en noviembre ante los magistrados el abogado del Estado, John Sauer, el objetivo de las medidas no era recaudatorio, sino la regulación del comercio exterior.
En una histórica decisión judicial, el Tribunal Supremo de EEUU ha resuelto que la mayoría de los aranceles masivos ordenados por Donald Trump contra prácticamente la totalidad del globo son ilegales. Según la Justicia, Trump habría utilizado poderes de emergencia para apoyar su autoridad de manera unilateral y abusiva. Esta decisión judicial supone un duro golpe para la agenda de la Administración Trump, aunque no la dejará fuera de combate, pues en los últimos meses han dado señales de que se preparaban para tal eventualidad.