Siete países enviarán soldados y policías a Gaza, según Trump (entre ellos Marruecos)
El Ejército marroquí será, con el indonesio, uno de los dos pilares del contingente multinacional promovido por la Casa Blanca para supervisar el alto el fuego y el desarme del movimiento palestino Hamas en la Franja
El presidente de EEUU, Donald Trump, junto con el ministro de Exteriores marroquí, Nasser Bourita (derecha), en la ceremonia de firma del Consejo de Paz. (EFE/Gian Ehrenzeller)
El sultán Sidi Mohamed ben Abdalá de Marruecos reconoció la independencia de EEUU en 1777, seis años antes de que lo hiciera España, y en 1786 ya firmó con la nueva potencia su primer tratado de amistad. Desde entonces se mantiene esa buena relación que se ha ahondado aún más desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca hace algo más de un año.
Prueba de esa confianza de la Administración republicana con el reino alauí es que el Pentágono cuenta con el Ejército marroquí para formar parte de la Fuerza de Estabilización de Gaza que empezará a desplegarse en el enclave palestino en abril. Según anunció el propio Trump en el primer encuentro de la Junta de la Paz este jueves, además de Marruecos, habrá tropas de Indonesia, Albania, Kosovo, Kazajistán, Egipto y Jordania, aunque ninguno de estos últimos países, con la excepción de Indonesia, ha confirmado su grado de implicación. Según Trump, estos países contribuirán con militares y/o policías a la Fuerza Internacional de Estabilización, además de ayudar a entrenar a las fuerzas policiales palestinas conforme avance la aplicación de las siguientes fases del Plan de Paz para Gaza.
Las FAR serán, según Axios, uno de los dos pilares de la Fuerza de Estabilizaciónjunto con el Ejército de Indonesia, una información avalada por el propio presidente indonesio Prabowo Subianto Djojohadikusumo en vísperas de su viaje a Washington, donde está ahora. De entrada, serán unos mil los soldados indonesios que pondrán pie en Gaza, pero a finales de la primavera podrían llegar a ser 8.000. Las autoridades marroquíes no han confirmado su participación, pero la prensa de Casablanca ya la recoge dándola por segura.
Washington ha sondeado la posibilidad de que Egipto, Azerbaiyán, Qatar y Emiratos Árabes Unidos contribuyan a financiarla.
Tras el cese de hostilidades en Gaza, llega ahora la segunda fase consistente en la "pax americana" consistente en el despliegue de la Fuerza de Estabilización. Esta deberá supervisar el alto el fuego, apoyar la desmilitarización del movimiento armado palestino Hamás, garantizar la seguridad y el orden público en parte de la Franja y dar cobertura a la reconstrucción. Se coordinará con el Ejército israelí. Dispondrá de un cuartel general en el sur de la Franja, entre Rafah y Khan Younis.
Donald Trump concluyó su primer mandato como presidente reconociendo, en diciembre de 2020, la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. Nueve meses después de su regreso a la Casa Blanca, la diplomacia de EEUU empezó de nuevo a movilizarse en ayuda del reino alauí. Lo hizo primero impulsando en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución que convierte el plan de autonomía marroquí en la base de la negociación con el Frente Polisario de un acuerdo sobre el Sáhara Occidental.
El penúltimo gesto de Trump fue, en enero, la invitación cursada al rey Mohamed VI para que se incorporase al Consejo de Paz, una institución que podría a la larga rivalizar con Naciones Unidas al menos en la región de Oriente Próximo. El monarca se apresuró a aceptar el ofrecimiento, según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí. Fue incluso el primero en hacerlo entre los invitados de Trump.
Además del respaldo diplomático a Marruecos, EEUU le apoya militarmente. Los últimos contratos autorizados por el Departamento de Estado son la venta a las FAR de 600 misiles FIM-92K Stinger, por un importe de 790 millones de euros; de 612 misiles anticarro Javelin, por 222 millones; de bombas GBU-39B, por 73 millones, y de un puñado de misiles ATACMS de largo alcance, por 192 millones.
El gasto en defensa de Marruecos equivale aproximadamente a un 10% de su PIB. EEUU es su primer proveedor en armas, seguido por Francia, pero Israel ya pisa los talones a la antigua potencia colonial europea. Las ventas de armamento israelí se han disparado desde que, en diciembre de 2020, Marruecos restableció relaciones diplomáticas con el Estado hebreo. Ambos países han desarrollado también una estrecha cooperación en materia de seguridad.
"Mientras la coalición de EEUU e Israel lucha contra los aliados de Irán en Oriente Medio, Marruecos se erige como un pilar de estabilidad frente a Argelia, Irán y sus seguidores en África", escribió en el "Jerusalem Post" Einat Levi, miembro de la Coalición Regional de Seguridad erigida por Washington en esa área geográfica. Levi asegura que "en esta pelea, Marruecos es un socio estratégico de primer orden en el seno de la coalición que lucha por el futuro de un nuevo orden mundial y regional".
Desde que empezó la invasión de Gaza, en octubre de 2023, Marruecos ha sido, probablemente, el país árabe donde más manifestantes se han congregado en las calles para expresar su apoyo a los palestinos y exigir a gritos la ruptura de la relación con Israel. Algunos fines de semana, cerca de medio millón de marroquíes se echaron simultáneamente a las calles en diversas ciudades.
Esas protestas masivas contra Israel no han tenido, sin embargo, consecuencia alguna política. La monarquía alauí, que dirige la política exterior, ha seguido ahondando lazos con el Estado hebreo y su aliado estadounidense. El objetivo de Rabat es que la superpotencia le ayude a alcanzar la victoria en el conflicto que le enfrenta desde hace medio siglo al Polisario y a Argelia.
El sultán Sidi Mohamed ben Abdalá de Marruecos reconoció la independencia de EEUU en 1777, seis años antes de que lo hiciera España, y en 1786 ya firmó con la nueva potencia su primer tratado de amistad. Desde entonces se mantiene esa buena relación que se ha ahondado aún más desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca hace algo más de un año.