EEUU e Irán alcanzan un "principio de acuerdo" nuclear tras las negociaciones
El ministro de Exteriores de Irán advirtió, además, que los avances logrados en las negociaciones no implican que Teherán vaya a cerrar un acuerdo a corto plazo con Washington sobre su programa nuclear
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha afirmado que "el camino hacia un acuerdo ha comenzado", en el marco de la segunda ronda de las negociaciones nucleares con Estados Unidos,aunque reconoció que ambas partes aún deben resolver cuestiones pendientes.
"En comparación con la ronda anterior, hemos mantenido discusiones muy serias y en un clima constructivo, en el que intercambiamos nuestros puntos de vista", explicó a los medios de comunicación. Según Araghchi, esas ideas fueron debatidas y permitieron alcanzar algunos consensos y principios básicos, sobre cuya base se elaborará eventualmente un documento.
El ministro de Exteriores de Irán advirtió, además, que los avances logrados en las negociaciones no implican que Teherán vaya a cerrar un acuerdo a corto plazo con Washington sobre su programa nuclear. "Somos optimistas respecto a la posibilidad de lograrlo", añadió, antes de advertir que, una vez se inicie la fase de redacción, "el proceso se ralentizará de manera natural".
Aragachi también ha señalado que Teherán no pretende "fabricar ni adquirir armas nucleares", y subraya que este tipo de armamento "no tiene cabida alguna en la doctrina de seguridad nacional iraní".
En declaraciones a la prensa, Abbas Araghchi recordó, no obstante, que el Tratado de No Proliferación Nuclear "reconoce explícitamente el derecho inalienable de todos los Estados parte a desarrollar investigación, producir y utilizar energía nuclear con fines pacíficos, incluido el enriquecimiento". "Es un derecho inherente, no negociable y jurídicamente vinculante", afirmó.
Según un documento al que tuvo acceso Al Jazeera, la base de la negociación contempla que Teherán se comprometa a no enriquecer uranio durante tres años y, posteriormente, limitar el nivel de enriquecimiento a menos del 1,5%. Además, su actual reserva de uranio altamente enriquecido —unos 440 kilos al 60%— sería transferida a un tercer país, aún por determinar.
El marco negociador, sin embargo, va más allá del ámbito nuclear. Washington exige también que Irán deje de transferir armas y tecnología militar a sus aliados regionales no estatales, en alusión directa a Hezbolá y a las milicias chiíes activas en Irak y Yemen. Teherán, por su parte, se comprometería a no iniciar el uso de misiles balísticos, aunque esta concesión queda lejos de las demandas estadounidenses, que aspiran a reducir tanto el número como el alcance de estos sistemas.
La cuestión de los misiles balísticos es uno de los escollos más visibles en la mesa. Para Israel y los Estados del Golfo, estos arsenales representan una amenaza permanente. Para Irán, en cambio, constituyen la principal garantía de supervivencia del Gobierno de los ayatolás. Desarmar a Irán sería, en cualquier caso, una victoria estratégica para Israel, que ya ha advertido en reiteradas ocasiones a Trump de que no debe “fiarse” del Gobierno de los ayatolás.
A diferencia del programa nuclear, donde existe cierto margen de maniobra, el liderazgo iraní —con Jamenei y la cúpula militar al frente— difícilmente hará concesiones en esta materia. La lógica que defiende Teherán es la misma en ambos casos, es decir, mantener capacidades disuasorias como seguro último frente a una agresión externa, en lugar de desmantelarlas y quedar expuesto a futuros ataques.
Respecto a la movilización de cada vez más tropas estadounidenses en la región —y la amenaza de Trump de atacar si no se llega a ningún acuerdo—, Irán ha asegurado que las "consecuencias de cualquier ataque" en su contra no se limitarán a sus fronteras. "Se ha abierto una nueva ventana de oportunidad con las negociaciones con Estados Unidos, y confiamos en una solución sostenible y negociable. Al mismo tiempo, Irán está plenamente preparado para defenderse de cualquier amenaza y acto de agresión", aseguró el ministro de Exteriores iraní.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha afirmado que "el camino hacia un acuerdo ha comenzado", en el marco de la segunda ronda de las negociaciones nucleares con Estados Unidos,aunque reconoció que ambas partes aún deben resolver cuestiones pendientes.