Rubio se aleja del polémico discurso de Vance en Múnich y tiende puentes con Europa: "Estamos conectados"
Después del polémico discurso de JD Vance el año pasado, Marco Rubio ha adoptado un tono menos combativo con Europa y afirma que su país busca revitalizar la histórica alianza
Muy pocos habrán olvidado lo que vivieron el año pasado en una sala del Hotel Bayerischer Hof de Múnich. Mientras JD Vance se subía al estrado para pronunciar su discurso en la Conferencia de Seguridad, prácticamente todos los asistentes esperaban que hablara sobre una posible solución para la guerra en Ucrania. Pero el vicepresidente de Estados Unidos acabó dejando claro que, para la Casa Blanca, el enemigo no es Rusia, sino los propios líderes europeos.
JD Vance acusó a Europa de destruirse a sí misma con sus leyes de inmigración y al excluir a los partidos de extrema derecha del poder. Los mandatarios y altos funcionarios europeos y de la OTAN que estaban presentes se quedaron en shock. El discurso de Vance era solo el principio.
Poco después de la Conferencia de Seguridad de Múnich, Donald Trump impuso su guerra arancelaria contra el bloque y humillaba públicamente a Volodímir Zelenski en su primera reunión conjunta en la Casa Blanca. Fue la primera señal de que el presidente estadounidense no dudaría en presionar para llegar a un acuerdo de paz en Ucrania que favoreciera a Vladímir Putin. Y, en diciembre, la relación entre Washington y Bruselas llegó a su punto más tenso por las amenazas de Trump de hacerse con el control de Groenlandia sin descartar una acción militar.
Un año después del discurso de Vance, considerado como el "punto de partida" de la ruptura de la alianza tradicional entre Estados Unidos y Europa, presidentes, políticos y funcionarios de seguridad han vuelto a la ciudad alemana. No lo ha hecho, en cambio, JD Vance. La delegación estadounidense estará encabezada en esta ocasión por el secretario de Estado, Marco Rubio.
Los líderes europeos esperan que el mensaje de Rubio sea más conciliador que el del vicepresidente hace un año, y confían en que continúe en su senda como republicano de línea más tradicional, sobre todo en lo que respecta a la política exterior. Es por lo tanto, una figura política presumiblemente alejada de la imprevisibilidad de Donald Trump. No se han equivocado.
En Múnich, Marbo Rubio ha empezado su discurso afirmando que la victoria de la posguerra en Europa y Estados Unidos provocó una "peligrosa ilusión" sobre el "fin de la historia". "Pensamos que cada nación sería ahora una democracia liberal, que los lazos formados por el comercio y solo por el comercio reemplazarían a la nacionalidad, que el orden global basado en reglas, un término demasiado usado, reemplazaría al interés nacional", ha dicho.
Y, dentro de esta lista de errores, ha incluido el tema migratorio, una de las prioridades del Gobierno de Donald Trump. "En la búsqueda de un mundo sin fronteras, abrimos nuestras puertas a una ola de migración masiva sin precedentes que amenaza la cohesión de nuestras sociedades, la continuidad de nuestra cultura y el futuro de nuestros pueblos", añadió. Sin embargo, aseguró que, bajo la administración Trump, Europa puede renovarse.
Rubio ha puesto en el centro los puntos de unión entre Bruselas y Washington y argumentó que su país está muy preocupado por Europa y que, por eso, "los estadounidenses a veces podemos parecer un poco directos en nuestros consejos. La razón, amigos míos, es porque nos importa profundamente", ha dicho. "Nos preocupamos profundamente por su futuro y el nuestro, y si a veces no estamos de acuerdo, nuestros desacuerdos surgen de nuestro profundo sentido de preocupación por una Europa con la que estamos conectados, no solo económicamente, no solo militarmente, estamos conectados espiritualmente y estamos conectados culturalmente".
Además, ha asegurado que Estados Unidos quiere una Europa fuerte, porque "sabemos que el destino de Europa nunca será irrelevante para nuestra seguridad nacional".
Después de enumerar una lista de razones por las que el continente es especial —desde Mozart hasta The Rolling Stones y la Capilla Sixtina— Rubio ha vuelto a poner énfasis en el interés de Washington por lo que consideran una Europa fuerte. "No queremos que nuestros aliados sean débiles, porque eso nos hace más débiles. Queremos aliados que puedan defenderse, para que ningún adversario se sienta tentado a poner a prueba nuestra fuerza colectiva. Por eso no queremos que nuestros aliados se sientan atados por la culpa y la vergüenza".
Y concluía: "Porque nosotros en Estados Unidos no tenemos ningún interés en ser guardianes educados y ordenados de la decadencia controlada de Occidente".
Según Rubio, el objetivo de Estados Unidos no es romper la alianza, sino revitalizar lo que considera una buena amistad. "Una alianza revitalizada que reconozca que lo que ha afectado a nuestras sociedades no es sólo un conjunto de malas políticas, sino un malestar de desesperanza y complacencia", aseveraba. Pero la letra pequeña de esta nueva unión es que sucederá con las condiciones impuestas de Washington, sobre todo en ámbitos en los que Trump ha ganado protagonismo como la guerra en Gaza o en Ucrania.
El año pasado, los asistentes salieron de la sala de conferencias de Múnich sumidos en un estado de shock después del discurso de Vance. Esta vez ha sido diferente y Rubio ha intentado ganarse al público europeo con una tesis enfocada en la unión más que en la ruptura. El secretario de Estado parecía intentar calmar a los líderes y altos funcionarios europeos que han visto cómo el orden internacional empieza a resquebrajarse. "En una época en la que los titulares anuncian el fin de la era transatlántica, que quede claro para todos que este no es nuestro objetivo ni nuestro deseo, porque para nosotros los estadounidenses, nuestro hogar puede estar en el hemisferio occidental, pero siempre seremos hijos de Europa", aseguró Rubio.
Zelenski pide un alto el fuego para hacer elecciones
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha afirmado este sábado que "iremos a elecciones" si hay un alto el fuego de dos meses en respuesta a las demandas de votación procedentes de Estados Unidos y se ha declarado incluso dispuesto a cambiar la legislación nacional si se lo pide el presidente de EEUU, Donald Trump, para facilitar el proceso. "Estoy dispuesto a demostrar que estamos preparados", ha afirmado Zelenski en respuesta a una pregunta sobre la presión de Estados Unidos para la celebración de elecciones.
La condición que ha planteado es que haya dos meses de alto el fuego y entonces "iremos a elecciones", ha declarado durante su intervención ante la Conferencia de Seguridad de Múnich que se celebra este fin de semana. El mandatario ucraniano ha reprochado el argumento de que Estados Unidos votó durante el mandato de Abraham Lincoln en medio de la Guerra Civil.
"Veo que se compara. Dicen que hubo elecciones durante la Guerra Civil con Lincoln. ¿Cómo se puede comparar? Nuestra gente está sufriendo ataques con misiles. No es simplemente una guerra terrestre. Nos atacan con misiles balísticos. Dadnos un alto el fuego", ha argumentado. Si el presidente estadounidense quiere que haya elecciones, Ucrania cambiará su legislación, ha añadido Zelenski.
Además, Zelenski ha bromeado con que "nosotros también podemos dar a los rusos un alto el fuego si convocan elecciones". El público ha respondido con risas cómplices a la afirmación.
Soberanía europea de defensa
Por su parte, Von Der Leyen ha apelado a revivir la cláusula de defensa mutua de Unión Europea (UE) durante un discurso en el que instó a Europa a ser más independiente para garantizar su propia seguridad."Creo que ha llegado el momento de dar vida a la cláusula de defensa mutua de Europa. La defensa mutua no es una tarea opcional para la UE (...) Es nuestro compromiso colectivo apoyarnos mutuamente en caso de agresión", ha dicho la mandataria europea. Sin embargo, Von der Leyen añadió que "este compromiso solo tiene peso si se basa en la confianza y la capacidad" y señaló que la UE debe ser más rápida a la hora de tomar decisiones. "Esto puede significar basarnos en el resultado de una mayoría cualificada en lugar de la unanimidad", sugirió, apuntando a que para ello no haría falta cambiar las normas del bloque comunitario pero que también "tenemos que ser creativos".
El primer ministro británico, Keir Starmer, ha considerado que Estados Unidos es aún un aliado indispensable que ha realizado una contribución inigualable a la seguridad europea en los últimos 80 años, en la misma línea que Rubio, pero ha agregado que Europa debe estar a la altura de las actuales circunstancias, invertir más, ofrecer más resultados y coordinarse mejor. Reconoció que las cosas en Europa están cambiando y que la nueva normalidad es que Europa asuma la responsabilidad de su propia defensa. Por ello, Europa debe avanzar hacia una OTAN más europea y debe estar "lista para luchar" ante la amenaza rusa.
¿'Juntos' somos más fuertes?
Europa ha pasado en 12 meses con estados de ánimo como la estupefacción, el enfado y la tristeza. Pero sus dirigentes todavía están divididos sobre cómo tratar con Donald Trump y con la ruptura de la alianza.
Algunos como Emmanuel Macron han apostado por adoptar una nueva diplomacia ante lo que considera las políticas "hostiles" de Washington. En el Foro Económico Mundial de Davos del mes pasado, el presidente fue preguntado si todavía se puede considerar a Trump un aliado. "Le corresponde a él dar la respuesta, aunque en efecto no es un comportamiento que corresponde a esa calificación", respondió.
En una entrevista reciente con varios medios europeos, añadió: "Cuando hay un claro acto de agresión, creo que lo que debemos hacer es no doblegarnos ni intentar llegar a un acuerdo. Creo que llevamos meses intentando esa estrategia. No está funcionando".
Por su parte, el canciller alemán Friedrich Merz afirmó este viernes en la primera jornada de la Conferencia de Seguridad que no le convence cuando se pide, a veces de manera demasiado evidente, "que Europa renuncie a Estados Unidos como aliado". "Juntos somos más fuertes", aseveró.
Mark Rutte, secretario general de la OTAN, también forma parte de este último grupo y ha afirmado que mantener una buena relación con Trump es indispensable para la seguridad europea. "Si alguien piensa que la Unión Europea o Europa en su conjunto pueden defenderse sin Estados Unidos, que siga soñando. No pueden", aseguró.
En Múnich, además de Rubio, formará parte también este año del evento una delegación de políticos demócratas que intentarán convencer a los europeos divididos sobre cuál es la mejor manera de lidiar con el presidente estadounidense. Una de las figuras más relevantes de este grupo es Gavin Newsom, el gobernador de California y uno de los críticos más abiertos de Trump. También acudirá a la Conferencia la congresista de Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez, el senador de Arizona Ruben Gallego y la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer.
En otras ediciones del evento de seguridad, los republicanos y demócratas dejaban de lado sus diferencias políticas en Múnich para centrarse en los retos de la alianza transatlántica. Ahora, en una realidad geopolítica distinta, hay varias señales de que van a criticar abiertamente las estrategias diplomáticas de Trump.
El mes pasado, Newsom se dirigió a los europeos para decirles que cumplir con las necesidades del presidente de EEUU los hace "verse patéticos en el escenario mundial". En Davos, añadió que "debería haber traído un montón de rodilleras". Por su parte, el senador Ruben Gallego afirmó que Trump está destruyendo la reputación mundial del país y su poder económico. "Nada de esto es racional. Todos deben dejar de fingir que esto es racional", lamentó.
Algunos analistas apuntan a que los demócratas que han viajado a Múnich pueden intentar convencer a líderes europeos como Macron que tengan un poco de paciencia antes de formalizar la ruptura de la alianza con Washington. Esperar, por lo menos, a las elecciones legislativas de noviembre de este año, donde los demócratas esperan que los republicanos pierdan una gran parte de su poder en el Congreso de Representantes y el Senado por las políticas del presidente estadounidense.
Además de la caída de la popularidad de Trump en algunas encuestas recientes, se espera que una brecha en el Partido Republicano pueda poner contra las cuerdas a la administración. Este jueves, la Cámara de Representantes aprobó una resolución para invalidar los aranceles a los productos canadienses. La medida fue aprobada gracias a los votos de seis legisladores republicanos en una decisión simbólica que algunos han interpretado como un paso más hacia una mayor deslealtad de políticas del partido de Trump en protesta por sus políticas.
En Múnich, las esperanzas de que la ruptura de la alianza quede atrás siguen siendo lejanas. Los organizadores publicaron antes de la conferencia un informe en el que declararon el fin de la estrategia estadounidense que había seguido desde la Segunda Guerra Mundial. El fin, por lo tanto, de las instituciones multilaterales, la integración económica y el apoyo a los derechos humanos y la democracia.
Trump está socavando cada uno de estos pilares. "El más poderoso de quienes desmantelan las normas e instituciones existentes es el presidente estadounidense Donald Trump", afirma el documento. "Sin embargo, no está claro si esta demolición realmente está allanando el camino para políticas que, en última instancia, beneficiarán a la ciudadanía".
Muy pocos habrán olvidado lo que vivieron el año pasado en una sala del Hotel Bayerischer Hof de Múnich. Mientras JD Vance se subía al estrado para pronunciar su discurso en la Conferencia de Seguridad, prácticamente todos los asistentes esperaban que hablara sobre una posible solución para la guerra en Ucrania. Pero el vicepresidente de Estados Unidos acabó dejando claro que, para la Casa Blanca, el enemigo no es Rusia, sino los propios líderes europeos.