Bienvenidos a la Tercera Era Nuclear: por qué una nueva carrera atómica es inevitable
China no es la única potencia que busca aprovechar el fin del tratado New START entre Rusia y EEUU para ampliar su arsenal nuclear: un escenario que coloca a Europa en la diana
El fin del tratado New START, el 5 de febrero de 2026, ha eliminado la última restricción legal que limitaba el arsenal nuclear de Estados Unidos y Rusia. Este tratado no solo fijaba topes al número de ojivas estratégicas desplegadas, misiles y lanzadores, sino que también garantizaba la transparencia a través de inspecciones in situ e intercambios de datos. Su desaparición abre una nueva dinámica, la "Tercera Edad Nuclear", donde la desconfianza crece, la planificación estratégica se basa en "el peor escenario posible" y aumenta el riesgo de malentendidos y carreras de reacción, regresando a la lógica de la Guerra Fría.
Este vacío de control plantea cuatro escenarios principales. El primero es el "upload" rápido, que permite a las superpotencias aumentar su arsenal desplegado reactivando o cargando más ojivas en los sistemas existentes. El segundo es la "carrera triangular" con la entrada de China, cuya expansión nuclear obliga a Washington a planificar la disuasión simultánea contra dos grandes rivales. En tercer lugar, Europa se convierte en un punto calientepor las armas nucleares tácticas rusas, que suponen una gran amenaza. Finalmente, existe el riesgo de "contagio global" y la proliferación nuclear, exacerbado por la fragilidad del Tratado de No Proliferación Nuclear y la introducción de tecnologías aceleradoras como la inteligencia artificial.
El fin del tratado New START, el 5 de febrero de 2026, ha eliminado la última restricción legal que limitaba el arsenal nuclear de Estados Unidos y Rusia. Este tratado no solo fijaba topes al número de ojivas estratégicas desplegadas, misiles y lanzadores, sino que también garantizaba la transparencia a través de inspecciones in situ e intercambios de datos. Su desaparición abre una nueva dinámica, la "Tercera Edad Nuclear", donde la desconfianza crece, la planificación estratégica se basa en "el peor escenario posible" y aumenta el riesgo de malentendidos y carreras de reacción, regresando a la lógica de la Guerra Fría.