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Macron llama a Europa a defender sus intereses frente a EEUU y ser "una potencia geopolítica"
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Esperanza y resignación

Macron llama a Europa a defender sus intereses frente a EEUU y ser "una potencia geopolítica"

El presidente francés sostuvo que comparecía ante los líderes internacionales "con un mensaje de esperanza y determinación", y afirmó que "donde algunos ven amenazas, yo veo nuestra fortaleza"

Foto: El presidente francés, Emmanuel Macron, durante su discurso en la Conferencia de Seguridad de Munich. (EFE/Ronald Wittek)
El presidente francés, Emmanuel Macron, durante su discurso en la Conferencia de Seguridad de Munich. (EFE/Ronald Wittek)
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La jornada inicial de la Conferencia de Seguridad de Múnich estuvo marcada este viernes por un mensaje de optimismo del presidente francés, Emmanuel Macron, y uno mucho más sombrío del canciller alemán, Friedrich Merz, quienes coincidieron en que el continente atraviesa una fase decisiva para redefinir su papel geopolítico en un contexto internacional marcado por la agresión de Rusia y la presión de Estados Unidos.

Durante su intervención, Macron sostuvo que comparecía ante los líderes internacionales "con un mensaje de esperanza y determinación", y afirmó que "donde algunos ven amenazas, yo veo nuestra fortaleza; donde algunos ven dudas, yo quiero ver oportunidades, porque creo que Europa es inherentemente fuerte y puede volverse aún más fuerte". Señaló que el continente ya se está rearmando a un ritmo acelerado, pero que debe ir todavíamás allá: "Europa debe aprender a ser una potencia geopolítica".

En una referencia poco disimulada a Estados Unidos, Macron llamó a defender los intereses europeos sin complejos. "Si queremos que nos tomen en serio en el continente europeo y más allá, debemos demostrar al mundo nuestro compromiso inquebrantable con la defensa de nuestros propios intereses. Esto empieza, por supuesto, con seguir brindando nuestro apoyo a Ucrania, pero también podría continuar con responder a los aranceles injustificados o una amable negativa a las reclamaciones injustificadas sobre territorio europeo", manifestó.

El mandatario francés denunció que en los últimos tiempos Europa ha sido presentada como un proyecto envejecido, fragmentado y sobrerregulado, e incluso como una sociedad que restringe la libertad de expresión, pero defendió que el continente constituye "una construcción política radicalmente original de Estados libres y soberanos", cuyo modelo no solo debe preservarse, sino servir como ejemplo. "Todos deberían seguir nuestro ejemplo, en lugar de criticarnos o intentar dividirnos", agregó.

En relación con la guerra en Ucrania, Macron afirmó que Rusia, después de la invasión, es un país debilitado, y criticó los discursos pesimistas sobre Kiev y los llamados a aceptar su supuesta derrota. "Cuando escucho algunos discursos derrotistas sobre Ucrania, cuando escucho a algunos dirigentes instar a Ucrania a aceptar que está derrotada, sobrevalorando a Rusia en esta guerra, esto es un enorme error estratégico, porque esa no es la realidad", aseveró.

El presidente francés añadió que, tarde o temprano, "los rusos tendrán que enfrentarse a la enormidad del crimen cometido en su nombre, a la inutilidad de los pretextos y a los efectos devastadores y duraderos sobre su propio país, pero hasta que llegue ese momento no bajaremos la guardia". Asimismo, sostuvo que cualquier acuerdo futuro debe garantizar que "el arreglo proteja a Ucrania, preserve la seguridad europea, desincentive a Rusia de intentarlo de nuevo y tampoco ofrezca al resto del mundo un ejemplo calamitoso a seguir".

Macron insistió en que Europa debe formar parte central de cualquier negociación sobre el futuro de la seguridad continental. "No habrá paz sin los europeos. Quiero ser muy claro: se puede negociar sin los europeos, si se prefiere, pero eso no traerá la paz a la mesa". En ese sentido, defendió que el continente necesita restablecer canales diplomáticos con Moscú para no depender exclusivamente de otros actores, especialmente de Estados Unidos, en la conducción de las conversaciones, y argumentó que "tenemos que ser nosotros quienes negociemos esta nueva arquitectura de seguridad para Europa al día siguiente, porque nuestra geografía no va a cambiar".

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Horas antes, al inaugurar la conferencia, el canciller alemán Friedrich Merz ofreció un diagnóstico más severo sobre el contexto global al advertir que el orden internacional basado en reglas es cosa del pasado. "Me temo que debemos decirlo aún con mayor claridad: este orden, por imperfecto que fuera incluso en sus mejores momentos, ya no existe en esa forma", sentenció.

El canciller reconoció además que "se ha abierto una grieta, una profunda división entre Europa y Estados Unidos", y sostuvo que determinadas tensiones ideológicas y culturales no forman parte de la tradición europea al afirmar que "la guerra cultural del movimiento MAGA no es la nuestra". En ese marco, defendió que "la libertad de expresión termina aquí con nosotros cuando ese discurso va contra la dignidad humana y la Constitución", y reafirmó que Europa no cree "en los aranceles ni en el proteccionismo, sino en el libre comercio".

No obstante, Merz evitó dar por rota la relación y apeló directamente a Washington al señalar que es necesario "reparar y revitalizar la confianza transatlántica", mientras confirmaba que existen conversaciones confidenciales con Francia sobre la posibilidad de avanzar hacia un mecanismo europeo de disuasión nuclear, en un contexto de incertidumbre sobre el alcance futuro del compromiso estadounidense con la seguridad del continente.

La jornada inicial de la Conferencia de Seguridad de Múnich estuvo marcada este viernes por un mensaje de optimismo del presidente francés, Emmanuel Macron, y uno mucho más sombrío del canciller alemán, Friedrich Merz, quienes coincidieron en que el continente atraviesa una fase decisiva para redefinir su papel geopolítico en un contexto internacional marcado por la agresión de Rusia y la presión de Estados Unidos.

Emmanuel Macron