Así opera 'French response', la cuenta francesa para trolear a Rusia (y a los MAGA)
La iniciativa fue lanzada en septiembre de 2025, impulsada en gran medida por Marie-Doha Besancenot, una alta asesora de comunicaciones estratégicas en el Ministerio de Exteriores galo
Una bandera francesa en la Place de l'Etoile en Paris. (EFE/Benoit Tessier)
A priori podría parecer uno más de los miles de intercambios vitriólicos que tienen lugar a diario en las redes sociales: "¿Por qué el gobierno de Reino Unido es tan fascista?", tuiteó el magnate y propietario de la red X,Elon Musk. Como respuesta, al día siguiente otra cuenta respondió al mensaje con una sola foto: el propio Musk haciendo el saludo nazi en enero de 2025, durante un mitin para celebrar la segunda victoria electoral de Donald Trump. Un poderoso ejercicio de troleo, especialmente llamativo por un motivo: quien lo llevó a cabo fue nada menos que una cuenta oficial del gobierno de Francia.
Desde hace medio año, la cuenta French Response no deja pasar casi ninguna oportunidad para sacar músculo virtual en defensa de Europa. Operada por diplomáticos y profesionales de la comunicación, su objetivo es claro: responder al fuego con el fuego y a las narrativas de desinformación lanzadas por países hostiles, que tan corrosivas resultan para los sistemas democráticos, con las mismas armas. Para ello utiliza el lenguaje de internet —el humor, la parodia, la burla, los memes, la viralidad—, solo que al servicio de la estabilidad estatal.
"French Response, en mi opinión, pone de manifiesto la necesidad de una adaptación estratégica a los nuevos tiempos", explica Carlos Galán, director del máster en Análisis de Inteligencia de la Universidad Nebrija. "Se trata de una propuesta comunicativa innovadora dentro del ámbito de la guerra de la información, orientada a contrarrestar contenidos manipulativos mediante hechos verificables y utilizando un tono más dinámico, alineado con los códigos propios de las redes sociales", dice a El Confidencial.
"Esta iniciativa refleja los cambios que desde hace algunos años venimos observando en la comunicación política y supone una de las primeras respuestas que no se limita a una acción puramente defensiva por parte de un país de la Unión Europea frente a las campañas de desinformación", prosigue Galán. "Otro elemento relevante a destacar es que el hecho de que el propio Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia haya considerado necesario impulsar esta iniciativa y adaptarse a las —poco serias— reglas del juego de X parece evidenciar que el país está experimentando consecuencias tangibles en el mundo real derivadas de las campañas de desinformación a las que se enfrenta", sostiene.
En el mismo sentido se expresa Leticia Rodríguez Fernández, profesora de la Facultad de Ciencias Sociales y Comunicación de la Universidad de Cádiz y autora del libro ‘ Propaganda digital’. "Desde el punto de vista de la representación institucional, se trata de un gesto simbólico que evidencia la preocupación y la voluntad de hacer frente a la desinformación dirigida contra el Gobierno, las instituciones y la seguridad nacional. Se aprecia una orientación claramente proactiva, orientada a contraargumentar y confrontar de manera directa los contenidos y narrativas falsas", indica esta experta.
"Se trata de una fórmula eficaz, aunque con un alcance limitado, para combatir la desinformación. Cabe destacar como aspecto positivo su capacidad para actuar como agente verificador y, al mismo tiempo, como fuente de referencia tanto para los medios de comunicación como para los usuarios y la ciudadanía en general", apunta.
La iniciativa fue lanzada en septiembre de 2025, impulsada en gran medida por Marie-Doha Besancenot, una alta asesora de comunicaciones estratégicas en el Ministerio de Exteriores galo, que antes había trabajado como secretaria general asistente de la OTAN para la diplomacia pública. "En este mundo depredador, si somos débiles, aparecemos como una presa. Para ser libres, debemos ser temidos", declaró entonces Anne-Marie Descôtes, secretaria general de dicho ministerio.
El proyecto nació, en gran medida, como respuesta al hostigamiento constante de la desinformación de Rusia contra Francia. Las cuentas y canales rusos no dudan en emplear cualquier triquiñuela con tal de erosionar al gobierno galo, desde la creación de portadas falsas de revistas y medios reales hasta la invención de supuestos escándalos (este mismo mes, la presunta presencia del presidente Emmanuel Macron en los papeles de Jeffrey Epstein en conversaciones comprometedoras, que en realidad no existen).
En ese sentido, la gota que colmó el vaso ocurrió en la primavera de 2025, cuando el ecosistema ruso empezó a difundir la mentira de que Macron aparecía en una imagen sosteniendo una bolsita de cocaína (para entender de dónde viene esta referencia, lean este artículo de nuestro compañero Carlos Prieto). En realidad, el bulto blanco en la mano del presidente francés era un pañuelo de papel.
Como respuesta, la cuenta oficial del Elíseo respondió con un mensaje sarcástico: "Es un pañuelo. Para que os sonéis las narices". Aquella reacción fue muy aplaudida en muchos sectores del aparato estatal y la comunidad de expertos de Francia: por fin se había dado con una fórmula adecuada para responder a este tipo de dañinas provocaciones, frente a las que hasta entonces los gobiernos occidentales parecían indefensos. Poco después nacía French Response, con el objetivo de poder contraatacar a estas ofensivas de desinformación sin afectar a la credibilidad de las cuentas más institucionales.
"La lógica es el desinflado, que es lo opuesto de una escalada", señala un anónimo diplomático francés en un artículo sobre French Response en la publicación Politico Europe. Y la mejor manera de desescalar es, precisamente, a través del humor y la ridiculización del ataque previo. Por ejemplo, ante una publicación especialmente agresiva del expresidente Dimitri Medvédev, French Response reacciona con un emoji bostezando.
Veamos un caso práctico que muestra la eficacia de este tipo de operaciones. El pasado 7 de febrero, una cuenta prorusa de desinformación en el continente africano titulada New Direction Africa tuiteó: "Fuentes rusas lo confirman: Francia oficialmente implicada en el asesinato de Saif al-Islam Gaddafi", junto al logo de la cadena rusa RT. French Response retuiteó esa publicación con su propia leyenda: "Fuentes rusas confirman muchas cosas", sobre una captura de pantalla del diario Pravda cuyo titular rezaba: "Aliens expulsaron a los americanos de la luna".
"La estrategia francesa es evidente. Si luchas contra potencias como Rusia, que juega a difundir una visión cínica y descreída de la realidad, con una comunicación pública tradicional vas a ir siempre a la contra", sostiene Jesús Manuel Pérez Triana, analista del portal Monitor Disinfo, dedicado a la lucha contra la desinformación. "Lo que estos tiempos demandan son contenidos altamente viralizables que demuestren que el comunicante es ingenioso y divertido. Lo que siempre ha funcionado mejor contra Rusia no son las gráficas o las imágenes emotivas, sino el ridículo y la burla", añade.
"De paso, de la misma forma que el gobierno de Tony Blair lanzó una imagen renovada de 'Cool Britannia', aquí tenemos al gobierno francés explotando la imagen del francés como un tipo descreído, culto y punzante", dice Pérez Triana, que lo explica con un ejemplo. "Cuando Putin llamó "cerdos" a los líderes europeos, desde esa cuenta respondieron con una frase de "Porco Rosso", la película de Hayao Miyazaki donde el protagonista dice "Prefiero ser un cerdo que un fascista"", relata.
No obstante, según Rodríguez Fernández, "su alcance estará condicionado por el funcionamiento del algoritmo de la red social [X] y, por extensión, por las decisiones que adopte su propietario, cuyas posiciones e intereses son públicos y ampliamente conocidos". Y añade un factor que puede lastrar su eficacia: "Si bien la cuenta presenta una base relevante de seguidores, esta no parece suficiente para garantizar una difusión amplia y sostenida de sus contenidos".
"Por introducir un matiz humorístico, diría que es un ejercicio muy francés, 'hacia la libertad y la igualdad'. Que cada uno diga lo que quiera, pero nos permitimos a nosotros mismos esa libertad de diálogo, debate y contraargumentación. Jugamos en igualdad de condiciones", apunta esta experta. "No tengo tan claro que en el proceso haya fraternidad; se ve más bien la ironía y la sátira propia del lenguaje en internet. Y en general estamos poco acostumbrados a que las instituciones salgan comunicativamente de lo convencional", asevera.
Pero si bien Rusia —y, en menor medida, China y su estrategia de los 'wolf warriors'— son los adversarios tradicionales del continente europeo en el espacio (des)informativo, lo cierto es que el impulso final para esta iniciativa provino de la otra punta del mundo, de los ataques provenientes del mundo MAGA. "La cuenta se lanzó como respuesta directa a la creciente preocupación en París por las narrativas hostiles provenientes de EEUU", dice el mencionado artículo de Politico, que cita como fuentes a dos diplomáticos franceses.
"Rusia y China solían ser la principal fuente de campañas en línea que buscaban socavar a Francia y sus aliados. Pero si bien la amenaza de Moscú sigue siendo la más grave, las publicaciones de cuentas relacionadas con MAGA, o amplificadas por ellas, ahora inundan las plataformas sociales, según un funcionario del gobierno francés", afirma el reportaje.
En ese combate, French Response no se limita a defender los intereses de Francia, sino que extiende su actitud protectora a todo el bloque de la UE, España incluida. Cuando el fundador de Telegram, Pavel Durov, lanzó un durísimo mensaje contra el gobierno español por su decisión de prohibir las redes sociales a los menores de 16 años, la cuenta francesa respondió con una publicación que explicaba cómo los propietarios de estas empresas tecnológicas se victimizan, y añadía: "Mantente firme, España. Es regulación de las plataformas".
Días antes, después de que Musk atacase a Pedro Sánchez llamándolo "verdadero fascista totalitario", French Response contraatacó con este mensaje: "El fascismo está haciendo un trabajo terrible. Arrojando palabras bomba contra naciones europeas que realmente saben lo que estas quieren decir". La publicación venía acompañada de un vídeo de ciudadanos españoles cantando ‘La Bamba’ en la terraza de un bar.
"Lo interesante es la suma de los distintos esfuerzos institucionales. A esa cuenta se añade también Viginum, la agencia encargada de supervisar y analizar las posibles campañas de desinformación", apunta Rodríguez Fernández. "La labor divulgativa es muy necesaria, más desde enfoques preventivos como el prebunking y esta iniciativa se presenta como una fórmula didáctica y activa", comenta.
El entusiasmo por el éxito de French Response ha permeado a todo el Ministerio de Exteriores. Su máximo titular, el ministro Jean-Noël Barrot, incluso mencionó esta iniciativa en su discurso anual a los embajadores a principios de año. "La única actitud correcta, en la guerra de información que ha comenzado, es alzar la voz y subir el volumen", declaró, añadiendo que esperaba que los diplomáticos allí reunidos se sintieran "inspirados por el método y la postura". Francia, dicen los defensores de esta iniciativa, se ha adaptado a los nuevos tiempos, mostrando al mundo que la guerra de guerrillas en las redes es un juego al que pueden jugar todos.
A priori podría parecer uno más de los miles de intercambios vitriólicos que tienen lugar a diario en las redes sociales: "¿Por qué el gobierno de Reino Unido es tan fascista?", tuiteó el magnate y propietario de la red X,Elon Musk. Como respuesta, al día siguiente otra cuenta respondió al mensaje con una sola foto: el propio Musk haciendo el saludo nazi en enero de 2025, durante un mitin para celebrar la segunda victoria electoral de Donald Trump. Un poderoso ejercicio de troleo, especialmente llamativo por un motivo: quien lo llevó a cabo fue nada menos que una cuenta oficial del gobierno de Francia.