Una jueza permite que continúen las redadas migratorias de Trump en Minesota
La magistrada Katherine Menéndez mantiene los operativos en Minesota pese a recursos estatales; dos activistas murieron por disparos de agentes, crecen las marchas y Tom Homan asume para intentar desescalar
Protestas contra el ICE en Mineapolis. (EFE/Adam Bettcher)
Una jueza federal ha permitido que prosigan las redadas migratorias impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el estado de Minesota, escenario de multitudinarias protestas y donde dos manifestantes fallecieron por disparos de agentes federales.
La magistrada Katherine Menéndez rechazó la medida cautelar solicitada por el fiscal general de Minesota, Keith Ellison, junto a los alcaldes de Mineápolis y Saint Paul. Ambos habían reclamado frenar los operativos al sostener que el Departamento de Seguridad Nacional vulneró distintas garantías constitucionales.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, celebró el fallo a través de las redes sociales y lo calificó de “victoria para la seguridad y el orden público”.
El Gobierno de Trump puso en marcha en diciembre la operación “Metro Surge”, un despliegue dirigido a detener a migrantes en situación irregular en Minesota, estado gobernado por los demócratas.
Las redadas, de carácter agresivo, han suscitado el rechazo de autoridades locales y de miles de personas que han salido a las calles en las últimas semanas para exigir la retirada del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) del territorio estatal.
Durante estas movilizaciones, agentes de inmigración abatieron a tiros a dos manifestantes, Renée Good y Alex Pretti, ambos estadounidenses de 37 años, lo que ha desatado una oleada de indignación nacional.
En medio de la escalada de tensión, Trump ha reorganizado el mando operativo y ha enviado a su zar fronterizo, Tom Homan, con el objetivo declarado de “desescalar” la situación, aunque ha reafirmado que las redadas seguirán adelante.
Una jueza federal ha permitido que prosigan las redadas migratorias impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el estado de Minesota, escenario de multitudinarias protestas y donde dos manifestantes fallecieron por disparos de agentes federales.