La UE designa como organización terrorista a la Guardia Revolucionaria iraní
El Consejo de la Unión Europea anunció medidas contra 15 personas y seis entidades por "graves violaciones de derechos humanos" y por el apoyo militar de Irán a la guerra de Rusia contra Ucrania
Era solo cuestión de tiempo que ocurriera. Tras años de divisiones internas sobre la conveniencia de sancionar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés), la Unión Europea dio este martes el paso definitivo al incluirlo en su lista de organizaciones terroristas.
Hasta ahora, países como Italia o Francia habían mostrado reticencias, temiendo que este tipo de designación cerrara los canales diplomáticos con Teherán y dinamitara cualquier opción de negociación, especialmente en torno al programa nuclear iraní. Sin embargo, los dos países —junto con España, quien también mostró evasivas —se sumaron en estas últimas horas al consenso unánime, necesario para avanzar en las sanciones.
El punto de inflexión que ha cambiado esta percepción ha sido la represión de las protestas en Irán ejercidas durante las primeras semanas de enero, que, según Bruselas, se saldó con miles de muertos (aunque se desconoce la cifra oficial), en su mayoría manifestantes pacíficos. "La represión no puede quedar sin respuesta", escribió en la red social X la alta representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, al confirmar la designación.
"Cualquier régimen que mata a miles de sus propios ciudadanos trabaja, en realidad, hacia su propia desaparición", continúo. Por su parte, Úrsula Von der Leyen, presidenta de la Comisión, sentenció en sus redes sociales que el término de terrorista es la forma en la que "se debe calificar a un régimen que aplasta en sangre las protestas de su propio pueblo". "Europa está con el pueblo de Irán en su valiente lucha por la libertad", continúo.
Kallas aseguró, además, que "se han calculado los riesgos" y precisó que "la parte diplomática queda fuera" de la Guardia Revolucionaria: "Las interacciones con el ministro de Asuntos Exteriores (iraní) no están sujetas a esto. Por lo tanto, la estimación es que los canales diplomáticos seguirán abiertos", agregó.
La posibilidad de situar a la IRGC en la lista comunitaria de organizaciones terroristas llevaba años en la mesa del Consejo. Volvió a tomar fuerza a raíz del asesinato de la joven iraní Mahsa Amini en custodia policial en septiembre de 2022, tras haber sido arrestada por llevar supuestamente mal colocado el velo islámico. Esa muerte provocó manifestaciones que fueron duramente reprimidas por las autoridades iraníes, con cerca de 500 fallecidos, unos 20.000 detenidos y las posteriores ejecuciones de una veintena de personas.
La decisión llega acompañada de un nuevo paquete de sanciones hacia el régimen de los ayatolás. El Consejo de la Unión Europea anunció medidas contra 15 personas y seis entidades por "graves violaciones de derechos humanos" y por el apoyo militar de Irán a la guerra de Rusia contra Ucrania. Entre los sancionados figuran el ministro del Interior iraní, Eskandar Momeni, el fiscal general, Mohammad Movahedi-Azad y el juez Iman Afshari, todos ellos señalados por su papel en la represión violenta de protestas pacíficas y en detenciones arbitrarias de activistas políticos y defensores de derechos humanos.
Con este nuevo paquete, las sanciones europeas relacionadas con abusos de derechos humanos en Irán alcanzan ya a 247 personas y 50 organizaciones. Las medidas incluyen la congelación de activos, la prohibición de viajar a la Unión Europea y el veto a poner fondos o recursos económicos a disposición de los sancionados.
La designación coincide, además, en un momento en el que en el que el portaviones estadounidense Abraham Lincoln ha entrado en aguas de Oriente Medio, dirigiéndose al mar arábigo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se dirigiera a los iraníes comunicando que "la ayuda está en camino". Añadió que estas fuerzas son incluso más grandes que las empleadas en Irán durante el golpe y la captura del ya exlíder venezolano, Nicolás Maduro.
Además, el republicano amenazó directamente al régimen de los Ayatolás, asegurando que su "tiempo se estaba agotando" si no volvían a sentarse para entablar un nuevo acuerdo sobre su programa nuclear. Durante su primera Administración, Trump anunció que se retiraba del acuerdo con Teherán justificando su decisión con que el pacto había sido "tan mal negociado que incluso si Irán cumple con todo, el régimen estaría al borde de conseguir armas nucleares en un corto periodo de tiempo".
"No podemos evitar una bomba nuclear iraní bajo este decadente y deteriorado acuerdo", aseguró, y acusó a Teherán de ser "patrocinador del terrorismo".
Aún no se ha cumplido un año desde que Trump ordenara un ataque sin precedentes a tres instalaciones nucleares iraníes después de advertir en reiteradas ocasiones de que podía realizar esta operación en cualquier momento. Su ataque supuso el fin de la guerra bautizada como "de 12 días" que mantuvo Irán con Israel. "¡Ahora ha llegado el momento de la paz!", concluyó Trump en redes sociales horas después del ataque.
Por su parte, Irán ha advertido a la Unión de las "peligrosas consecuencias" que tiene la designación de la Guardia Revolucionaria como organización terrorista y aseguró que recaerían directamente en la "responsabilidad" de los políticos. En un comunicado, añadieron que la decisión de Europa es "ilógica, irresponsable y detestable", y aseguraron que fue adoptada bajo la "presión del presidente delirante y necio de Estados Unidos y del régimen sionista terrorista y asesino de niños".
Era solo cuestión de tiempo que ocurriera. Tras años de divisiones internas sobre la conveniencia de sancionar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés), la Unión Europea dio este martes el paso definitivo al incluirlo en su lista de organizaciones terroristas.