Concluye el primer encuentro entre Ucrania, Rusia y EEUU en Abu Dabi sin avances
Se espera que las tres partes negociadoras vuelvan a reunirse este mismo sábado por la mañana para seguir abordando la cuestión de los territorios, aunque no se prevé un acuerdo
El presidente de los Emiratos Árabes Unidos se reúne con las delegaciones estadounidense, rusa y ucraniana en Abu Dabi. (EFE/UAE Presidential Court)
Concluye el encuentro entre la delegación ucraniana, rusa y estadounidense en Abu Dabi sin éxito. Las tres partes negociadoras se han reunido por primera vez de forma conjunta en Emiratos Árabes Unidos para abordar el principal escollo que dificulta un hipotético acuerdo de paz entre Ucrania y Rusia: la cesión de territorios. Moscú exige que Ucrania ceda por completo amplias zonas del Donbás (aún no ocupadas por Rusia) como condición previa al cese de hostilidades mientras somete al país a una de las peores crisis energéticas desde el inicio de su operación a gran escala, a punto de cumplir cuatro años.
Se espera que las tres partes negociadoras vuelvan a reunirse este mismo sábado por la mañana para seguir abordando la cuestión, aunque no se prevé un acuerdo. Así lo ha advertido Yuri Ushakov, asesor del Kremlin, quien ha afirmado que "sin resolver la cuestión territorial… no se debe contar con alcanzar un acuerdo a largo plazo", y añadió que Rusia seguiría persiguiendo sus objetivos "en el campo de batalla, donde las Fuerzas Armadas rusas tienen la iniciativa estratégica", hasta que se llegara a punto en común.
Para Ucrania, sin embargo, ceder los territorios supone una línea roja que no está dispuesta a cruzar. Pero Estados Unidos aprieta. Tras meses de negociaciones y con Trump presionando, el pasado mes de diciembre, el presidente ucraniano comunicó que había aceptado la creación de una zona desmilitarizada en el Donbás. La propuesta, impulsada por Washington, implicaría, según la visión ucraniana, la retirada simultánea de tropas ucranianas y rusas a ambos lados de la actual línea del frente y la supervisión del área por una fuerza internacional.
Aunque Ucrania ha aceptado esta condición, para Rusia sigue siendo insuficiente. Desde hace meses, Moscú exige la cesión de territorios del Donbás como condición sine qua non. Solo en el Donetsk, estas zonas representan cerca del 25% del territorio, unos 5.000 kilómetros cuadrados.
El propio presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha subrayado en varias ocasiones que no tiene "ni el derecho legal ni el derecho moral" de ceder territorio nacional. Además, ha insistido en que cualquier acuerdo sobre el control de las regiones orientales debe ser justo y estar respaldado por elecciones o un referéndum dentro de Ucrania.
Desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, el republicano se ha propuesto acabar con esta guerra, a pesar de que todos sus intentos han sido en vano. Las 24 horas que él mismo aseguró que tardaría en ponerla fin hace mucho tiempo que se han sobrepasado y el conflicto continúa en una situación enquistada mientras continúan los ataques por tierra y aire.
El pasado miércoles, después de reunirse con Trump en un encuentro a puerta cerrada en el Foro Económico en Davos, Zelenski aseguró que el encuentro de hoy trataría la cuestión del Donbás como un tema "clave". También constató su malestar por el hecho de que Ucrania ha quedado totalmente relegada en los debates del Foro por las amenazas de Trump sobre Groenlandia, resquebrajando aún más las relaciones transatlánticas sostenidas desde la Segunda Guerra Mundial.
Zelenski acusó a los líderes europeos de adoptar una actitud de "modo Groenlandia", esperando que Estados Unidos lidere la acción en lugar de actuar por sí mismos. "Justo el año pasado, aquí en Davos, terminé mi discurso diciendo: 'Europa necesita saber cómo defenderse’", recordó. "Ha pasado un año y nada ha cambiado", criticó.
Tras el encuentro, Trump declaró a los periodistas durante el vuelo de regreso a Washington que la reunión había sido positiva y que Zelenski le había expresado su intención de buscar un acuerdo para poner fin a la guerra. "Tuve una buena reunión, pero he tenido numerosas buenas reuniones con el presidente Zelenski y no parece que avance", afirmó el republicano.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró este viernes que la cesión del Donbás es "una condición muy importante" para Moscú. Una fuente cercana al Kremlin señaló a Reuters que Rusia interpreta la llamada "fórmula Anchorage", supuestamente acordada entre Trump y Putin en su encuentro bilateral en Alaska el pasado agosto, en la que Ucrania aprobaría el reconocimiento del control ruso sobre todo el Donbás y la congelación de las actuales líneas del frente en el este y sur de Ucrania. Oficialmente, los detalles y las partes negociadas siguen siendo confidenciales.
Paralelamente, Estados Unidos y Rusia se han reunido en Abu Dabi para abordar un encuentro relacionado con asuntos económicos, lo que refleja el interés cada vez más anunciado por descongelar las relaciones económicas entre Washington y Moscú. Además, el presidente ruso, Vladímir Putin, ha asegurado que está dispuesto a contribuir con 1.000 millones de dólares al Consejo de Paz auspiciado por Donald Trump para lograr, supuestamente, una paz duradera en Gaza. La cifra exacta requerida para tener un asiento específico en este Consejo que el republicano quiere que actúe como una suerte de Naciones Unidas paralela.
Concluye el encuentro entre la delegación ucraniana, rusa y estadounidense en Abu Dabi sin éxito. Las tres partes negociadoras se han reunido por primera vez de forma conjunta en Emiratos Árabes Unidos para abordar el principal escollo que dificulta un hipotético acuerdo de paz entre Ucrania y Rusia: la cesión de territorios. Moscú exige que Ucrania ceda por completo amplias zonas del Donbás (aún no ocupadas por Rusia) como condición previa al cese de hostilidades mientras somete al país a una de las peores crisis energéticas desde el inicio de su operación a gran escala, a punto de cumplir cuatro años.