El servicio de inmigración de Estados Unidos detiene a un niño de cinco años que volvía a casa del colegio
Acabaron trasladando a un alumno de educación infantil y a su padre a un centro de detención a miles de kilómetros de su hogar
Un niño de cinco años fue detenido esta semana por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) cuando regresaba a casa del colegio junto a su padre en la localidad de Columbia Heights, un suburbio de Minneapolis, en el estado de Minnesota. El menor y su progenitor fueron interceptados en el propio acceso a su vivienda y trasladados posteriormente a un centro de detención en Texas.
El niño, identificado como Liam Conejo Ramos, acababa de cumplir cinco años y cursa educación infantil en una escuela pública del distrito. La superintendenta del sistema educativo local, Zena Stenvik, relató en una comparecencia pública que los agentes federales actuaron cuando el coche familiar aún estaba en marcha y que, una vez detenido el padre, uno de los agentes sacó al menor del vehículo y le pidió que llamara a la puerta de su casa para comprobar si había más personas en el interior. “Estaban utilizando a un niño de cinco años como señuelo”, denunció Stenvik, citada por The Guardian.
Otro adulto que se encontraba en la vivienda solicitó hacerse cargo del menor para evitar su traslado a un centro de detención, pero la petición fue rechazada. Poco después, tanto el padre como el niño fueron llevados por los agentes y enviados fuera del estado. El hermano mayor de Liam, estudiante de secundaria, regresó a casa minutos después y se encontró con que su padre y su hermano pequeño habían desaparecido.
El abogado de la familia, Marc Prokosch, aseguró que ambos cuentan con un procedimiento de asilo en curso y que entraron en Estados Unidos por un punto oficial de acceso, cumpliendo los requisitos legales establecidos. “No hay ninguna orden de deportación contra ellos. No son delincuentes”, subrayó el letrado, que sostiene que padre e hijo permanecen juntos en un centro de detención familiar en Texas. Según explicó, el caso ilustra una aplicación “cruel” de la ley migratoria, aunque probablemente amparada por la normativa vigente.
Desde el Departamento de Seguridad Nacional, una portavoz negó que el menor fuera el objetivo de la operación y defendió que la actuación se centraba en el padre, al que calificó de inmigrante en situación irregular. La versión oficial sostiene que el adulto intentó huir y que un agente permaneció junto al niño “por su seguridad”, una explicación que ha sido rechazada por las autoridades educativas locales.
La detención de Liam no es un caso aislado. En las últimas dos semanas, al menos otros tres estudiantes del mismo distrito, todos menores de edad, han sido arrestados por agentes federales en distintos operativos, algunos de ellos cuando se dirigían a clase o incluso en el interior de viviendas familiares.
“Estamos viendo cómo nuestros alumnos viven con miedo”, lamentó Stenvik. “No son criminales, son niños pequeños”. Profesores y responsables educativos han advertido del impacto psicológico que estos episodios pueden tener en los menores y en toda la comunidad escolar, mientras organizaciones civiles reclaman explicaciones y garantías para evitar que las escuelas y sus alrededores se conviertan en escenarios habituales de las redadas migratorias.
Un niño de cinco años fue detenido esta semana por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) cuando regresaba a casa del colegio junto a su padre en la localidad de Columbia Heights, un suburbio de Minneapolis, en el estado de Minnesota. El menor y su progenitor fueron interceptados en el propio acceso a su vivienda y trasladados posteriormente a un centro de detención en Texas.