Ecarri, la tercera vía venezolana: "Hay que conseguir que María Corina y Delcy hagan vida normal en Venezuela"
Defensor de un camino entre el chavismo y María Corina Machado, el régimen le calificó de "golpista" por impugnar las elecciones y la oposición en el exilio le considera un "protegido" del régimen. Defiende abiertamente a Zapatero
Antonio Ecarri Angola, diputado de la Asamblea Nacional de Venezuela. (EC)
Antonio Ecarri Angola (Venezuela, 1974) fue candidato presidencial en las elecciones que Nicolás Maduro le robó a Edmundo González el 28 de julio de 2024. Entonces impugnó los resultados electorales ante el Tribunal Supremo de Justicia, el máximo tribunal del país, por lo que el fiscal le acusó de golpista. Finalmente, el TSJ resolvió con un comunicado de desestimación de cuatro líneas. Hoy es diputado de la Asamblea Nacional de Venezuela y, tras la captura del dictador venezolano por parte de Estados Unidos, acudió al Palacio de Miraflores para reunirse con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Atiende a El Confidencial telefónicamente desde su vivienda de Caracas, desde donde el pasado día 3 de enero escuchó de cerca los bombardeos de Estados Unidos: "No te puedes imaginar cómo retumbó todo". Profundo admirador y gran conocedor de la Transición española, defiende el papel que debe jugar "la oposición de dentro", especialmente en esta primera etapa, para conseguir crear un "centro político" que dé a Venezuela la estabilidad necesaria para convocar unas elecciones libres. La oposición en el exilio no se fía de él, porque lo considera un protegido del régimen. Su propuesta es un país que no se atrape en el pasado y en el que puedan convivir María Corina Machado y Delcy Rodríguez. En su análisis hay una palabra clave: petróleo. Y en su nómina de buenas relaciones, un español, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien defiende sin ambages.
PREGUNTA. Antes de nada, ¿cómo está el ánimo en Venezuela?
RESPUESTA. Mira, muy bien, estoy muy optimista. Creo que han pasado como diez años y apenas han pasado unos días. Pero la verdad es que se respira otro aire.
P. ¿En qué lo percibe?
R. A pesar de ser una minoría, cuando fuimos a Miraflores a notificar el inicio del período de sesiones con la presidenta todo ha sido un escenario de mucha cordialidad. Es la primera vez que soy parlamentario, es verdad, pero recuerda que ademásfui candidato a alcalde de Caracasy sabía de las tensiones con el chavismo, las tensiones con el oficialismo en muchos momentos. No es para nada lo que se está viviendo hoy en Caracas. Hay otro ambiente.
"Hay una oposición seria dentro de Venezuela que debe presionar para conseguir cambios"
P. ¿A qué se debe? ¿A que la actual presidenta y demás mandamases del chavismo han entendido el mensaje enviado por Trump?
R. Después de tantos años de presión, yo creo que hay cierto alivio y en el país se siente. No es que estemos en un estado ideal, no lo estamos, pero sí vamos camino a eso. Yo creo que se están construyendo unas bases sólidas para que regresemos a una normalidad real.
P. Entiendo que esa normalidad sólo se construirá a través de unas elecciones libres.
R. No hay posibilidad de que haya un proceso electoral que sane heridas si antes no las sanas. Es decir, tiene que haber un proceso de cordialidad, de objetividad, de seriedad, de responsabilidad, de pacto de Estado antes que vayamos a un proceso electoral. El proceso electoral es consecuencia de un gran pacto de consenso nacional, los pactos no son consecuencia. Un primer objetivo que tenemos acá es que la oposición seria que hay dentro debe presionar para conseguir cambios; vamos a llevar esa presión para que haya cambios, y esa presión se ejerce con la valentía del consenso: ir construyendo esos consensos para crear el ambiente que propicie unas elecciones.
P. Hábleme de esos cambios. Dígame por dónde empezar.
R. Bueno, fíjese, ahí hay muchas cosas. Lo primero que hay que hacer es un refrescamiento de los demás poderes públicos: el poder ciudadano, el poder electoral, una revisión del poder judicial… y creo que hay que aprobar una buena cantidad de leyes económicas, porque Venezuela es un país de petróleo. Arturo Carpietri decía que el tema principal de Venezuela es el petróleo y lo demás son temas subalternos.
P. ¿Cómo?
R. Una reforma de la Ley de Hidrocarburos y una reforma de la Ley de Minas. También hay que liberar al país de muchas trabas económicas, de mucha burocracia. Eso va a aliviar muchísimo el ambiente para un proceso político calmado, normalizado, democrático, etcétera. Es que la democracia no llega con la pobreza, lo tengo claro.
P. Una de las grandes diferencias entre la Transición española y el proceso que se abre en Venezuela es que, en 1975, España contaba con una creciente clase media de la que ustedes ahora desgraciadamente carecen.
R. Esa es nuestra gran dificultad. Por eso incluyo el tema económico en las reformas necesarias, para que tengamos una sociedad que salga del modo supervivencia. Mi primer mensaje a la Nación fue decir que el objetivo que tenemos es acabar con el miedo, el miedo a protestar, el miedo a tener un estado de whatsapp o el miedo que tiene un padre de no completar la cesta en el mercado para su familia, que sus hijos no se alimenten. Ese es uno de los miedos más graves que tiene Venezuela hoy, que es el miedo a no comer, es el hambre. Tenemos que resolver esos temas lo antes posible. Fíjese, el presidente Trump anunció una inversión de más de 100.000 millones de dólares en Venezuela, pero a eso hay que darle también soporte jurídico. Bienvenidas las inversiones, claro que necesitamos. Es que es insólito que un país tan rico como Venezuela viva en la pobreza, con unas riquezas petroleras tan grandes, con unas riquezas mineras tan grandes, porque no solamente tenemos oro y diamantes, es que estamos también en tierras raras.
R. La gran inversión que puede venir a Venezuela puede impulsar un proceso de transición política y un proceso de convivencia política mucho más rápido de lo que todos piensan.
P. ¿Qué papel está jugando ahora la presidenta Delcy Rodríguez? ¿Qué mandato tiene y con qué disposición ha asumido el cargo tras la captura de Maduro?
R. Fíjese en algo que para mí es muy importante: yo creo que ella primero tiene el conocimiento del campo y eso la hace ser una persona que conoce muy bien el estado de la economía venezolana, al haber tenido que lidiar con una economía sancionada y limitada. Ella pudiera tener las oportunidades para ahora, con una fuerte inversión económica en Venezuela, dar paso a un gran giro, porque conoce la realidad económica y es quien maneja el tema económico y lo ha avanzado durante todos estos años.
P. No deja de ser una chavista de pura cepa.
R. Evidentemente, el problema, el hándicap o el obstáculo que ella tiene son los viejos esquemas atrasados del chavismo y del oficialismo. Tiene que desatarse y liberarse para dar pasos a estos cambios que el país está exigiendo y que el mundo está exigiendo.
"Uno de los miedos más graves que tiene Venezuela hoy es el hambre. Tenemos que resolverlo lo antes posible"
P. Hay una mayoría de venezolanos que quiere cambio.
R. Yo no voy a entrar ahorita en el tema de mayoría y minoría, porque creo que tenemos que sustituirlo por un gran consenso nacional que reemplace ese esquema de estar discutiendo quién se pone sobre el otro. Ella tiene que abrirse al diálogo con las fuerzas políticas, pero no un diálogo para la foto, sino un diálogo real donde podamos discutir. Por ejemplo, van a dar una sensación muy importante las leyes económicas que ya anunció, porque nos las anunció a nosotros en Miraflores y pude conversar con ella sobre ese tema. Esas son leyes que necesitan de un sólido consenso nacional. En Venezuela, las leyes de hidrocarburos y las leyes de minería a veces son más importantes que hasta la propia Constitución. Todo depende de ello. Un político venezolano que te hable de transición, que te hable de cambio y no hable de petróleo está perdido.
P. Usted estuvo con ella en Miraflores. ¿Cómo fue el trato?
R. Muy cordial, la verdad, muy respetuoso. De mi parte sabes que el ánimo siempre está en eso, en la construcción de consenso.
P. ¿Qué le dijo?
R. Lo que le dije en ese momento, en ese primer contacto que tuvimos, fue la necesidad de un consenso nacional y ella se mostró muy dispuesta.
"El primer proceso para que haya un diálogo es reconocimiento entre las partes. Yo creo que nadie es descartable"
P. Entiendo que usted no sólo se refiere a la oposición representada en la Asamblea, sino también a la oposición en el exilio.
P. Bueno, eso tenemos que construirlo, porque el primer proceso para que haya un diálogo es reconocimiento entre las partes, ¿no? Entonces créeme que yo creo que nadie es descartable. Por mi convicción política y por mi convicción cristiana: no podemos descartar a nadie y creo que ese consenso nacional tiene que llevar a todos, pero todos tienen que estar en la disposición de colaborar, porque no vas a llamar a consenso a alguien que te quiere sabotear al consenso. Un ejemplo: es como si en España a la muerte de Franco en vez de Arias Navarro hubiese llegado a Felipe González. Eso no existe, tienen que pasar tiempos, tienen que pasar espacios, tienen que irse dando esos sitios de encuentros, que de viejas rivalidades pasen a encuentros y reencuentros. Recuerda que de esto han pasado unos días nada más de estos cambios, aunque parecen a diez años.
P. Explíquele a un lector español cómo está conformado todo lo que no es chavismo en Venezuela, desde sus posiciones a María Corina Machado y Edmundo González.
R. En Venezuela se ha venido creando poco a poco un centro político distinto a la oposición tradicional. Es una oposición seria, es una oposición contundente, que queremos propulsar cambios y cuyo objetivo es la democracia y los derechos humanos. Esto es fundamental: estamos aquí, estamos dando la cara, estamos presionando; somos moderados en la forma, pero radicales en los principios. También hay una oposición igualmente moderada que viene de la antigua Mesa de la Unidad Democrática (MUD), donde están Henrique Capriles y Manuel Rosales. Este centro político independiente y estos moderados de la oposición hemos constituido un grupo parlamentario. También existen movimientos que tienen alcaldes en Venezuela como Fuerza Vecinal (FV) y hay movimientos nuevos como el que representa el gobernador Galíndez, del Estado de Cojedes, que es oposición. Allí ganó la oposición independiente por una amplia mayoría.
P. ¿Es realista una unidad de acción entre las distintas oposiciones?
R. Estamos tratando de conformarlo en el Parlamento, donde estamos votando lo más alineados posible.
P. La gran líder de la oposición es María Corina Machado, Premio Nobel de la paz.
R. La oposición también está afuera, hay también una variedad de opositores. Con María Corina me une el cariño a una amistad de muchísimos años, trabajamos juntos durante muchísimos años. Me une una relación de mucha amistad con su familia. Hemos tenido siempre discrepancia no en los principios, pero sí en los modos y ahí es donde hemos tenido diferencias. Creo que es el momento, como pasó en Chile, incluso también en España, donde los que tenían posiciones más radicales tuvieron que esperar a que los moderados hicieran su trabajo para poder llegar y convivir con el resto de los factores.
"Democristianos, socialdemócratas y liberales debemos construir un verdadero centro político, incluso con personas que vienen del chavismo"
P. Quiere usted decir que el momento de Machado es más adelante…
R. Sí. Es más, tienen que darnos la posibilidad de que construyamos las bases para que todos podamos convivir. Esa es la verdad, y para eso, para que todos podamos convivir, tiene que desarrollarse y tiene que fortalecerse el centro político. Ese es nuestro nuestro gran trabajo: que demócratas cristianos, socialdemócratas y liberales podamos construir un verdadero centro político, incluso con personas que vienen del chavismo, que vienen del Gobierno, que están en el Gobierno, y podamos ir conviviendo para que cada vez ese aro de convivencia sea más grande y termine en un proceso electoral donde haya absoluta alternabilidad sin ningún tipo de trauma. El objetivo es que aquí, cuando alguien gane las elecciones, no sienta que va a aplastar al otro. Eso es clave. Y que nadie se sienta que va a venir la venganza, que van a venir persecuciones. Eso hay que construirlo y no es un proceso tan sencillo. Requiere valentía y minuciosidad. Estamos apenas comenzando, pero necesitamos muchísimo voto de confianza.
P. Perdóneme la pregunta. ¿Usted está más cerca de María Corina o de Delcy?
R. Bueno, dependiendo de cómo me lo pregunte, ¿no?
P. Se lo pregunto de otra manera. ¿Está más cerca de María Corina Machado o del chavismo?
R. Bueno, déjeme decirle una cosa. Desde el punto de vista ideológico pudiera estar más cerca de María Corina, ahora desde el punto de vista de las formas dependerá de Delcy Rodríguez y de su desempeño como presidenta lo más cerca que podamos estar de unos que de otros. El centro como lo definía Aristóteles no es el punto equidistante entre la izquierda y la derecha sino el vértice donde comienza el centro de una gran circunferencia donde pueda caber todo. Créame que voy a trabajar muchísimo para que personas como María Corina Machado puedan hacer vida en Venezuela y para que Delcy Rodríguez también pueda hacer vida en Venezuela sin ningún tipo de problema, siendo presidenta o cuando deje de ser presidenta.
P. ¿Usted cree que hay posibilidad de que culminado este proceso de estabilización y celebradas unas elecciones se olvide el pasado? ¿Es posible que el chavismo se reintegre con todo lo que ha pasado?
R. Dependerá de la madurez de todo esto, ¿no? Dependerá de la madurez de la clase política venezolana, que hasta el momento no ha dado muestras de mucha madurez, ¿no? Dependerá de eso, sobre todo, pero creo que los venezolanos ya hemos sufrido suficientemente para seguir con las heridas del pasado. Yo creo que en este momento pues hay que dejar de estar viendo el retrovisor de la historia para ver más bien hacia el futuro. Eso es muy importante. Muy importante.
P. Hábleme del Ejército. ¿Cómo puede ser que se haya producido esta operación de captura del presidente de la República sin que se hayan enterado? ¿O cree que el Ejército ha sido partícipe?
R. Eso es un tema sumamente delicado y estando acá en Venezuela mucho más. El tema de la Fuerza Armada Nacional es importante, es clave, es un factor fundamental en el proceso de cambio. Fuerza Armada jamás se va a poder excluir de ningún proceso de cambio, ni tampoco de ningún proceso de reforma. Ahora, esto que se vivió (la captura de Maduro) habrá que investigarlo mucho más, todavía tenemos muy poca información como para valorar.
P. ¿Qué cree usted que está buscando Donald Trump? ¿Exclusivamente sacar a Maduro, controlar el petróleo, estabilizar el país?
R. Hay una frase de Henry Kissinger que a mí me llama mucho la atención: Los Estados Unidos no tienen amigos ni enemigos, sino intereses. Creo que el interés hoy del presidente Trump y del secretario Rubio coinciden con muchos de los intereses de los moderados venezolanos, es decir, que podamos tener estabilidad, que podamos tener paz, que puedan liberarse los presos políticos. Pero tiene que haber estabilidad, paz y orden para que puedan llegar también sus inversiones. A Venezuela le interesa ser cliente de los Estados Unidos, hay que dejar los complejos con la relación con los Estados Unidos, que haya una relación de respeto mutuo, volver a esa relación histórica que siempre tuvimos.
P. Se refiere usted a la industria del petróleo.
R. La industria petrolera venezolana nació con un pequeño proyecto venezolano a finales del siglo XIX, pero sin duda alguna sin la inversión norteamericana, británica y holandesa que se dio a principios del siglo XX nunca se hubiese desarrollado. De la Nación pobre y violenta que era en el XIX a la democracia de paz y petróleo que hubo en el XX. Esa estabilidad vino de la mano de la industria petrolera. Por eso en Venezuela hay dos cosas que son muy importantes y eso tiene que ver con el presidente del Trump y el secretario Rubio: esto es una relación simbiótica, es decir, una relación que está muy bien atada entre las reformas políticas y las reformas económica y petrolera. Es decir, no va a haber democracia en Venezuela si estamos en pobreza y el petróleo está embargado. Pero tampoco va a haber una solidez en el mercado petrolero, no va a haber confianza en la inversión petrolera si tenemos unas instituciones débiles, si no hay estado de derecho.
P. Todo esto añade un plus de complejidad al proceso de transición, porque el petróleo esconde muchos intereses.
R. Es mucho más complejo que en otras partes del mundo, como Chile o Argentina. ¿Por qué? Porque involucra el tema de la minería, involucra el tema del petróleo, que es fundamental en todo esto.
P. ¿Qué plazo le da usted las elecciones? ¿Qué plazo te parece razonable?
R. Para las elecciones siempre el plazo es el que se cumplan las condiciones de paz, de tranquilidad, y de orden que necesita el país para que haya un proceso electoral que no sea traumático, porque Venezuela no puede sufrir más. Debemos tener la madurez suficiente para que se celebren lo antes posible. Pueden ser dos años, tres años, o un año, en este momento no te puedo poner el tiempo. Se tienen que dar unas condiciones previas para que las elecciones no sean un foco más de traumatismo en Venezuela. Es decir, que cuando vengan las elecciones no haya ni un solo ruido, ese es mi objetivo personal y directo.
P. Me consta que usted tiene una buena relación con el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero. ¿Usted cree que él está detrás de la liberación de los últimos presos?
R. Absolutamente. Sí. Porque me consta. Desde hace mucho tiempo he atendido y le he pedido a él que pudiera mediar por la liberación de muchos presos políticos. Soy de los pocos políticos de la oposición que estaba acá en Venezuela y he tenido que recibir familias. Pueden haber muchas cosas con relación al presidente Zapatero, pero sin duda alguna ha ayudado muchísimo en el proceso de liberación de presos políticos en Venezuela.
P. ¿Y en particular de los últimos?
R. Y en particular de los últimos. Eso es una realidad. No porque me lo hayan dicho, es porque me consta.
P. ¿Cree que él puede tener algún problema con Estados Unidos?
R. No, no lo creo. No lo creo. En este momento no lo veo. O sea, no creo, no tengo información como para analizar eso.
Antonio Ecarri Angola (Venezuela, 1974) fue candidato presidencial en las elecciones que Nicolás Maduro le robó a Edmundo González el 28 de julio de 2024. Entonces impugnó los resultados electorales ante el Tribunal Supremo de Justicia, el máximo tribunal del país, por lo que el fiscal le acusó de golpista. Finalmente, el TSJ resolvió con un comunicado de desestimación de cuatro líneas. Hoy es diputado de la Asamblea Nacional de Venezuela y, tras la captura del dictador venezolano por parte de Estados Unidos, acudió al Palacio de Miraflores para reunirse con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.