Dinamarca y Groenlandia aseguran que las propuestas de EEUU son "inaceptables"
"Hay un desacuerdo de fondo", señaló Løkke, quien admitió que el encuentro no concluyó con un compromiso por parte de Estados Unidos de renunciar a sus ambiciones sobre Groenlandia
"Hay un desacuerdo fundamental" entre Dinamarca y Estados Unidos sobre la integridad territorial de Groenlandia y la pretensión de Washington de hacerse con la isla. Así lo ha asegurado el ministro danés de Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, tras concluir la reunión en la Casa Blanca con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en la que, según afirmó, Estados Unidos planteó propuestas que no respetan la integridad territorial de Dinamarca y que calificó de "completamente inaceptables".
"Hay un desacuerdo de fondo, aunque estamos de acuerdo en discrepar", señaló Løkke, quien admitió que el encuentro no concluyó con un compromiso por parte de Estados Unidos de renunciar a sus ambiciones sobre Groenlandia.
El ministro danés también ha comunicado que han aceptado crear un "grupo de trabajo de alto nivel" que se reunirá "en las próximas semanas" para plantear cuáles son las preocupaciones de la parte estadounidense. "Queremos trabajar en estrecha colaboración, pero debe ser una cooperación respetuosa. No es fácil pensar en soluciones innovadoras cuando te despiertas cada mañana con diferentes amenazas", aseveró.
El jefe de la diplomacia danesa recordó, además, que Washington llegó a contar con 17 instalaciones militares en Groenlandia y que en la actualidad solo mantiene una, reducción que atribuyó a una decisión unilateral de Estados Unidos. "Por supuesto que compartimos algunas de sus preocupaciones", añadió, al tiempo que aseguró conocer bien el enfoque del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la cuestión.
Por su parte, la ministra groenlandesa de Asuntos Exteriores, Vivian Motzfeldt, valoró positivamente el tono de la reunión. "Ha sido un día intenso. Ha habido respeto entre los participantes y ahora podemos volver a sentarnos a hablar sobre nuestras diferencias", afirmó.
"Desde hace tiempo venimos defendiendo un refuerzo de la presencia de la OTAN en Groenlandia y estamos dispuestos a ir más allá", afirmó el ministro danés de Exteriores. El jefe de la diplomacia danesa aseguró que Dinamarca está preparada para intensificar su implicación y subrayó la voluntad de Copenhague de asumir un mayor papel en el marco de la Alianza Atlántica.
La retórica del presidente estadounidense sobre su intención de anexar Groenlandia a Estados Unidos se ha intensificado a lo largo de las últimas semanas. Tan solo unas horas antes del encuentro, Trump afirmó que Groenlandia es "vital" para la "Cúpula de Oro" que Estados Unidos está construyendo. Una supuesta cúpula de defensa que, del mismo modo que la de Hierro en Israel, pretende ser un escudo antimisil para proteger a Estados Unidos de supuestos ataques con misiles balísticos, hipersónicos y de crucero. Mencionó, también, —como ya ha hecho en repetidas ocasiones— que si no es Washington, serán Moscú o Pekín los que se aprovecharán de su ubicación estratégica, además de las codiciadas tierras raras.
El contexto no es alentador. Esta mañana, el Gobierno danés transmitió al Ejecutivo español que iba a ser "muy difícil" impedir que el Gobierno de Trump se quedara, literalmente, con el territorio. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, también ha advertido que cualquier medida ejecutada por Washington para hacerse con Groenlandia rompería con los 80 años de relaciones de la Alianza Atlántica "y, por tanto, la seguridad posterior a la Segunda Guerra Mundial". Una ruptura que hace apenas unos años era compleja de imaginarse.
Sin embargo, desde la llegada del republicano a la Casa Blanca, las relaciones históricas construidas desde el nacimiento de la OTAN —cuatro años después del fin de la Segunda Guerra Mundial— se han resquebrajado de distintas formas. Primero, con la cercanía de Trump a Moscú en plena guerra en Ucrania. Segundo, con las presiones cada vez mayores de EEUU frente a sus aliados para aumentar su gasto en defensa. Tercero, con coaccionar a un territorio que depende de Dinamarca (miembro de la Alianza transatlántica) para su defensa.
Ante esta situación, esta misma tarde, Dinamarca ha anunciado que aumentará a partir de este miércoles su presencia militar en la isla, en colaboración con el resto de los miembros de la Alianza. Un aumento que el Gobierno danés ya aprobó el pasado verano, meses después de que Trump iniciara sus amenazas de anexión a la isla. Como respuesta, Trump publicó en su red social que las tropas de la OTAN debían salir ya de él. "¡Dos trineos tirados por perros no lo lograrán! ¡Solo EEUU puede!", aseguró. "La inteligencia danesa advirtió el año pasado sobre los objetivos militares rusos y chinos hacia Groenlandia y el Ártico", instó.
La Unión Europea, por su parte, ha emitido un comunicado asegurando que el Parlamento "apoya firmemente el multilateralismo y el orden internacional basado en normas". Ha recordado, además, que la Unión Europea está "firmemente comprometida con su protección" y que Dinamarca, incluida Groenlandia, "está plenamente cubierta por las garantías de seguridad colectiva de la Alianza".
"Hay un desacuerdo fundamental" entre Dinamarca y Estados Unidos sobre la integridad territorial de Groenlandia y la pretensión de Washington de hacerse con la isla. Así lo ha asegurado el ministro danés de Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, tras concluir la reunión en la Casa Blanca con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en la que, según afirmó, Estados Unidos planteó propuestas que no respetan la integridad territorial de Dinamarca y que calificó de "completamente inaceptables".