Es noticia
Si Groenlandia cae en manos de Trump, la OTAN quedará hecha añicos y Putin tendrá vía libre
  1. Mundo
Bienvenidos al nuevo orden mundial

Si Groenlandia cae en manos de Trump, la OTAN quedará hecha añicos y Putin tendrá vía libre

Mette Frederiksen, la primera ministra danesa, afirma que el presidente de EEUU va en serio cuando anuncia sus intenciones sobre la isla. Los "seis pesos pesados" de Europa, incluida España, acaban de darle su apoyo ante el republicano

Foto: Una protesta frente a la Embajada de los Estados Unidos de América en Copenhague. (EFE/Archivo/Nils Meilvang)
Una protesta frente a la Embajada de los Estados Unidos de América en Copenhague. (EFE/Archivo/Nils Meilvang)
EC EXCLUSIVO

Hasta ahora se temía que la primera gran embestida que pondría a prueba la cohesión del Viejo Continente partiera del líder ruso Vladímir Putin. Desde el ataque del sábado de EEUU a Venezuela se propaga, sin embargo, el temor de que tenga más bien su origen en la Casa Blanca, cuyo morador anhela apoderarse de Groenlandia. Y los temores siguen intensificándose después de que —según el último comunicado de la Casa Blanca— Washington no haya descartado recurrir a "la fuerza militar" para hacerse con el territorio.

En menos de 24 horas, Trump ha insistido en dos ocasiones ante la prensa: "Necesitamos a Groenlandia desde el punto de vista de la seguridad nacional". "Nos ocuparemos de Groenlandia en uno o dos meses", añadió sin dar más detalles sobre sus intenciones.

A bordo de su avión, el Air Force One, hizo incluso una broma de mal gusto sobre la capacidad de Copenhague de defender ese territorio autónomo. "¿Sabéis qué ha hecho Dinamarca recientemente para reforzar la seguridad en Groenlandia?", preguntó el presidente. "Han añadido un trineo tirado por más perros", se respondió a sí mismo.

Ian Bremmer, politólogo estadounidense y presidente de la consultora Eurasia Group, lleva días diciendo que no hay que tomarse a Trump a la ligera. "El presidente Trump no bromea sobre Groenlandia", escribió el domingo en la red social X. "Muchas personas del Gobierno [de EEUU] están trabajando en cómo sería un ‘acuerdo’ sobre Groenlandia", añadió. "Los europeos deben tomarse esto muy en serio", concluyó.

Diez días antes de bombardear Caracas, Trump ya nombró a un enviado especial, Jeff Landry, para Groenlandia. Lo eligió a él porque, dijo, "comprende lo esencial que es Groenlandia para la seguridad nacional de EEUU". Su cargo debe servir, explicó el propio Landry, "para hacer de Groenlandia una parte de EEUU".

Con sus 2,16 millones de kilómetros cuadrados, cuatro veces la superficie de España, Groenlandia es la mayor isla del mundo donde viven solo unas 56.000 personas. Está más cerca del continente americano —de Canadá, no de EEUU— que Europa. Posee grandes reservas de minerales críticos y es un buen promontorio para observar el tráfico de los barcos de guerra rusos.

Foto: la-casa-blanca-no-descarta-usar-el-ejercito-para-hacerse-con-groenlandia

La que sí se ha alarmado tras escuchar a Trump ha sido, una vez más, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen. Le recordó el domingo que "no tiene ninguna base legal para anexionarse Groenlandia". La instó a "cesar sus amenazas contra un aliado históricamente cercano". Recalcó que su país "está cubierto por la garantía de seguridad colectiva de la Alianza".

"Por desgracia, creo que hay que tomar en serio al presidente cuando dice que quiere Groenlandia", se lamentó el lunes en la radio pública. "Pero también dejaré claro que si EEUU decide atacar militarmente a otro país de la OTAN, entonces todo se detendrá, incluida la OTAN y, por lo tanto, la seguridad que se ha establecido desde el final de la Segunda Guerra Mundial", advirtió Frederiksen en televisión.

EEUU es el gran pilar de la Alianza Atlántica, a la que aporta el 70% de su presupuesto militar conjunto. Ningún miembro de la organización saldría a defender a Dinamarca ante la conquista de Groenlandia por parte de EEUU. La operación sería más sencilla que el secuestro de Nicolás Maduro. Para empezar, la Fuerza Aérea estadounidense ya cuenta con una base en Pituffik, en el noroeste de la isla.

Foto: asi-ve-trump-mundo-hoy-inaugura-nuevo-viejo-orden-mundial
TE PUEDE INTERESAR
Así ve Trump el mundo: hoy se inaugura un nuevo / viejo orden mundial
Argemino Barro. Washington DC

Si Trump concreta su amenaza sobre Groenlandia, quiebra definitivamente la confianza entre EEUU y los que son aún sus aliados europeos. Firmaría así el acta de defunción de la OTAN, como anticipó Mette Frederiksen. Si Trump materializa su amenaza, despeja también el camino para que Putin embista a su vez contra una OTAN que estaría en descomposición, contra una Unión Europea en desintegración. Sería el fin de la Vieja Europa tal y como la conocemos hoy en día.

La reacción de los europeos ante el apetito territorial de Trump ha sido hasta el lunes tibia y desordenada. Cuanto más cerca están geográficamente de Dinamarca y de Rusia, más rápida y contundente fue la respuesta. Los países escandinavos —incluida Noruega, que no es miembro de la UE y los bálticos salieron en tromba para expresar, de palabra, su solidaridad con Copenhague.

Donald Tusk, el primer ministro polaco, fue quien más nítidamente trasladó la alarma que cunde en el noroeste del continente. "Ya está claro", escribió tras advertir del peligro que acecha a Europa. "Debemos creer, por fin, en nuestra propia fuerza, debemos seguir armándonos, debemos permanecer unidos como nunca antes", añadió. "Uno para todos y todas para uno; de lo contrario, estamos acabados", concluyó. No es esa la lectura que se hace en todas las capitales europeas.

Foto: contacto-trump-groenlandia-senor-albanil

La danesa Frederiksen es socialdemócrata y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, buscó en abril de 2022 su compañía para viajar juntos a Kiev en apoyo a Volodímir Zelenski. Hubo que esperar a la tarde del lunes pasado para que Sánchez escribiera en X, después de mencionar a Venezuela y a Gaza, que "España estará siempre (…) en la plena solidaridad con Dinamarca y el pueblo de Groenlandia".

La reacción contundente llegó, por fin, a mediodía del martes. Los seis pesos pesados del continente europeo (Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, España y Polonia) suscribieron, junto a Dinamarca, una declaración en la que afirman que "Groenlandia pertenece a su pueblo". "Corresponde a Dinamarca y Groenlandia, y solo a ellas, decidir sobre los asuntos que les conciernen", insisten. Recuerdan a Trump, sin nombrarle, que han "aumentado presencia, actividades e inversiones para mantener la seguridad del Ártico y disuadir a los adversarios".

Por extensa y rica en minerales que sea, Groenlandia es solo un eslabón de lo que el gran diario conservador canadiense The Globe & Mail definió el domingo, en un editorial, como "el debut oficial de un EEUU imperialista". Su actuación parte de la Estrategia de Seguridad Nacional aprobada en diciembre. Incluye, recuerda al periódico, "el acceso continuo a lugares estratégicos clave".

"Todos los países del hemisferio occidental deberían estar preocupados (…)", concluye el diario de Toronto. La preocupación debería ser aún mayor, mientras los antiguos socios de EEUU no logren cerrar filas para responder con firmeza a un aliado con el que ya no pueden contar. ¿Han empezado a actuar como un solo bloque con su comunicado del día de Reyes?

Hasta ahora se temía que la primera gran embestida que pondría a prueba la cohesión del Viejo Continente partiera del líder ruso Vladímir Putin. Desde el ataque del sábado de EEUU a Venezuela se propaga, sin embargo, el temor de que tenga más bien su origen en la Casa Blanca, cuyo morador anhela apoderarse de Groenlandia. Y los temores siguen intensificándose después de que —según el último comunicado de la Casa Blanca— Washington no haya descartado recurrir a "la fuerza militar" para hacerse con el territorio.

Dinamarca Unión Europea OTAN Donald Trump
El redactor recomienda