Trump apuesta por quien consiga controlar el Ejército en Venezuela para su "transición"
Carlos Bracho, miembro del equipo de comunicaciones de la PUD, señala que en el movimiento "no hay rechazo ni afirmación para trabajar con miembros de las cúpulas chavistas"
Moteros armados este domingo en Caracas, Venezuela. (Getty/Jesús Vargas)
El mundo entero estudió hasta la saciedad el comentario de Donald Trump sobre María Corina Machado el día que EEUU apresó a Maduro. "Es una buena mujer, pero no tiene la fuerza ni el respeto de la gente o el apoyo para dirigir Venezuela", dijo. Fue natural el interés que despertó, porque las implicaciones son mayúsculas.
Sin embargo, si se mira con el prisma de lo que nos ha ido demostrando el propio Trump una y otra vez, no es tanto un descrédito personal hacia María Corina Machado, sino puro realismo político. Lo explicó, un poco mejor, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, en unos últimos comentarios este domingo. "Hay que ser realistas", dijo.
La oposición venezolana puede tener la "legitimidad moral" de las elecciones de 2024, pero Estados Unidos no cree que tengan la capacidad operativa para tomar el poder en Venezuela porque no controlan el Ejército (o, en su defecto, una facción significativa del mismo). Si así hubiera sido, se hubiera visto otro desarrollo tras las masivas protestas de las elecciones presidenciales en 2024.
"La gran mayoría de la oposición no está presente en Venezuela" para participar en los "asuntos a corto plazo que deben abordarse de inmediato", continuó Rubio, quien también aclaró un punto que Trump había dejado en el aire: ahora mismo, no hay tropas estadounidenses en Venezuela. La clave es que el golpe de este fin de semana ha sido tan duro, que Washington no cree necesario "un segundo golpe". Aunque Rubio no quiso descartar de plano una ocupación de Venezuela si "Delcy Rodríguez no colabora", una decisión que estaría "en manos de Trump".
Pero es evidente que si se puede "dirigir" la "transición" de Venezuela sin una ocupación permanente, es el escenario ideal para EEUU. "Ahora hay otras personas a cargo del aparato militar y policial allí (en Venezuela). Tendrán que decidir ahora qué dirección quieren tomar, y esperamos que elijan una dirección diferente a la que eligió Nicolás Maduro. En última instancia, esperamos que esto conduzca a una transición integral en Venezuela", concluyó Rubio, apuntando de nuevo a la cuestión del Ejército, seguridad y control territorial.
Algo que, por el momento, sigue teniéndolo el chavismo, con Delcy Rodríguez a la cabeza. Pero la situación de seguridad interna de Venezuela está lejos de ser perfecta.
El chavismo ha disfrazado la mayor crisis de su historia de un proceso de continuidad. Durante la noche del sábado, el Tribunal Supremo de Justicia venezolano ordenó la designación de Delcy Rodríguez, hasta el momento vicepresidenta ejecutiva, como presidenta encargada tras la captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses. A su vez, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, ha ordenado este domingo a retomar las actividades habituales y confirmado la instalación de la Asamblea Nacional este lunes.
Sin embargo, las reverberaciones del bombardeo de Caracas y el traslado del mandatario chavista a EEUU han revelado la delicadeza del equilibrio de poderes que sostenía hasta ahora al régimen. El colapso de las fuerzas de seguridad oficiales e informales son más fáciles de apreciar que los intereses dentro y fuera del país que contaban a su favor el statu quo del chavismo.
Uno de los puntos más tensos de la naciente "transición", como la ha llamado el presidente de EEUU, Donald Trump, es la aparente preferencia de este por Delcy Rodríguez, a la que ha señalado como principal interlocutora, aunque la ha amenazado en una entrevista con The Atlantic con "un destino peor que el de Maduro" si no cumple con sus exigencias. Este domingo, por primera vez, Rodríguez invitó al Gobierno de EEUU a trabajar conjuntamenteen una "agenda de cooperación".
A su vez, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha reiterado el desplante de Trump a María Corina Machado, la figura más relevante de la disidencia política venezolana, diciéndole a NBC News que "la gran mayoría de la oposición no está presente en Venezuela" para participar en los "asuntos a corto plazo que deben abordarse de inmediato".
Desde la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), liderada por María Corina Machado, insisten en que siguen en conversaciones con EEUU y con muchos otros países para intentar llegar a un punto que les permita dar inicio a sus publicitados planes para las primeras 24 horas y los primeros 100 días.
De hecho, las primeras declaraciones del líder opositor Edmundo González Urrutia responden a esa duda de Estados Unidos. En un vídeo difundido en sus redes sociales, González Urrutia ha hecho un llamamiento al Ejército venezolano a "cumplir el mandato soberano expresado el 28 de julio de 2024", y ha recordado que, "como comandante en jefe", le deben lealtad.
Carlos Bracho, miembro del equipo de comunicaciones de la PUD, señala que en el movimiento "no hay rechazo ni afirmación para trabajar con miembros de las cúpulas chavistas", aunque la condición sine qua non es la excarcelación de los presos políticos y la promesa de garantías para el retorno de exiliados, perseguidos y refugiados fuera del país. "Sería irresponsable anunciar con quién se puede sentar la oposición y con quién no", afirma, señalando que "hay que tener claro que Venezuela eligió a Edmundo González Urrutia como presidente y que este designó a María Corina Machado como vicepresidente, y sí hay cosas que negociar, pero todas las partes deben estar dispuestas en vez de mantenerse de forma radical en el poder".
Desorden en el Ejército
Es cierto que las Fuerzas de Seguridad venezolanas no fueron rivales para las tropas de la operación "Resolución Absoluta" que capturó a Maduro. Imágenes de satélite publicadas este domingo muestran el nivel de destrucción que sufrió, por ejemplo, Fuerte Tuina, el mayor complejo militar venezolano y sede del Ministerio de Defensa, cuando las defensas antiaéreas fueron destruidas por EEUU. También se confirmó la muerte de gran parte del operativo que defendía directamente a Maduro.
Pero esta prueba de la superioridad absoluta del Ejército estadounidense no quita que, entre la opción de ocupar militarmente un país descontrolado y llevar la batuta de hierro de alguien que ya lo controla, es más sencillo.
Fotos de satélite del Fuerte Tiuna, el mayor complejo militar de Caracas y sede del Ministerio de Defensa, tras el ataque de EEUU (Vantor)
La falta de una respuesta significativa por parte de los militares venezolanos y la destrucción (o posible sabotaje) de sus unidades antiaéreas han expuesto la debilidad de las fuerzas armadas, cuyo liderazgo bajo el chavismo no entró durante esos años en ningún tipo de conflicto. Más bien, han contado con una presencia ubicua en todos los escalafones del poder político, de ministerios y viceministerios, a gobernaciones (seis en 2021), alcaldías y programas sociales, manejando en conjunto ingentes cantidades del presupuesto nacional.
La preferencia del régimen le ha permitido generar estructuras comerciales y financieras que le han permitido enriquecerse con el negocio de las importaciones e incluso participar en el narcotráfico.
Tideo Hernández. CaracasMónica RedondoA. AlamillosMapa: Emma EsserDatos: Unidad de Datos
Ahora, estas estructuras se encuentran amenazadas por las promesas de Trump de una nueva administración vigilada por EEUU. "En un régimen de narcos hay facciones y bandos que podría autocanibalizarse igual como lo hacen bandas rivales, peleando por cuotas y territorios", afirma un consultor de defensa y seguridad que prefiere no revelar su identidad.
Una fuente asociada a movimientos de la oposición declara bajo anonimato que cuenta con que varios altos mandos militares busquen entrar en los acuerdos de transición política, incluso dando un golpe de Estado a los chavistas que se atornillen al poder. "Si se presentan bajo el mando de Padrino como una institución correcta y transparente, podrían ir en contra de Vladimir Padrino López [ministro de Defensa] y Diosdado Cabello [ministro de Interior, Justicia y Paz] con el objetivo de conformar una junta", afirma.
En este sentido, la aquiescencia a las actividades de guerrillas como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y de traficantes de droga y oro en territorio venezolano representa un riesgo para esta fachada de institucionalidad, aunque fuentes cercanas a los militares afirman que varios grupos se están retirando del territorio o desmovilizando.
"Los traficantes preferirían quedarse operando encubiertamente para mantener lo que invirtieron en drogas y minería en otros negocios", afirma el miembro de los movimientos opositores, que destaca que Delcy Rodríguez mantendría el apoyo para estos grupos cuando "se desmovilicen para esconderse de EEUU, que pretende acabar con ellos, y después de que el próximo presidente electo de Colombia busque desalojarlos". En este sentido, dice, podrían ser la inversión económica a la que se refiere Rodríguez para incorporar una política al estilo chino.
También añade que, para mantener el poder, los militares buscarían desvincularse de los cuerpos de seguridad, a pesar de que todos los cuerpos han favorecido al régimen y la represión. Ya la Policía Nacional Bolivariana se encuentra bajo una situación de sospechas de una división operativa por haberse ausentado completamente, igual que la Guardia Nacional Bolivariana de las calles durante el bombardeo estadounidense y en las horas posteriores, durante las cuales los colectivos armados salieron bajo órdenes de sus mandos políticos a reprimir protestas.
En este sentido, la policía está en una situación en la que "va a ser fácil de controlar porque están divididos, no van a combatir y en varios sitios no alcanza el contingente de cuerpos de seguridad para contener una posible turba que ataque un cuartel, turbas se van a dar en medida que no haya un cambio de gobierno".
"Esto pone en riesgo la situación de seguridad dentro del país”, recalca. La criminalidad común parecía haberse reducido en el país desde el inicio en el año 2015 de unos operativos policiales contra bandas criminales llamados en conjunto la Operación de Liberación del Pueblo, que dejaron miles de muertos sin excluir a personas inocentes, hasta el punto de representar alrededor del 20% de las muertes violentas hasta el 2020. Y según el entrevistado, la seguridad podría deteriorarse en varios estados.
Aliados internacionales
El temblor del bombardeo ha sacudido también el tablero internacional. Incluso si el chavismo se mantiene en el poder, esta muestra de su vulnerabilidad hace pensar a los analistas consultados por El Confidencial que los países enemistados con EEUU ya no pueden contar con el Caribe como una base de posibles operaciones en contra del país norteamericano.
El más afectado, coinciden los analistas, sería Cuba, cuyas fuerzas especiales, los Avispones Negros, participaban en la maquinaria de represión política y conformaban parte de la guardia presidencial de Maduro, varios de los cuales resultaron muertos en la operación para extraerlo, según las fuentes consultadas.
"La subsistencia del régimen venezolano es una situación de vida o muerte", según el consultor entrevistado, aludiendo al subsidio de petróleo y abastecimiento de otras exportaciones enviadas por Venezuela a lo largo de los años. "Creo que la presencia en el Caribe de EEUU busca evitar la injerencia cubana en el proceso de una transición, especialmente en términos de inteligencia ".
En cuanto a Rusia, no solo pierde a su aliado estratégico más importante en las Américas, sino que también una fuente de divisas a las que podía acceder gracias a la exportación a Venezuela de productos y materiales necesarios para el tratamiento del crudo venezolano. Junto a China, tuvo un fracaso notorio al destruir los norteamericanos todo el equipo militar que enviaron a Venezuela, pero la mayoría de los expertos señalan que no defenderán al chavismo más allá de la retórica.
Aun así, un analista de geopolítica e historiador que declara bajo condición de anonimato señala que tanto Rusia como China "dejarán el espacio libre a los EEUU para garantizar la deuda que tiene Venezuela con ellos, que es prácticamente inauditable porque en muchos casos se pagaba con especie, especialmente petróleo, y Trump deberá imponer cláusulas de orden para controlar esta arbitrariedad".
El mundo entero estudió hasta la saciedad el comentario de Donald Trump sobre María Corina Machado el día que EEUU apresó a Maduro. "Es una buena mujer, pero no tiene la fuerza ni el respeto de la gente o el apoyo para dirigir Venezuela", dijo. Fue natural el interés que despertó, porque las implicaciones son mayúsculas.