Sondeo relámpago de Yougov, una de las encuestadoras de referencia. Y datos llamativos que abren un nuevo ángulo a la interpretación de la actualidad. La población estadounidense está muy lejos de la euforia mostrada por su Presidente tras la extracción de Nicolás Maduro y su retransmisión en todos los medios.
Analizaremos las cifras en distintas capas comenzando por la población general: ¿Apoya o no apoya intervenir Venezuela tras la captura de Maduro?
Apoyo + Fuerte apoyo: 34%
Oposición + Fuerte oposición: 41%
Si tenemos en cuenta que aquella sociedad está partida en dos y no olvidamos que allí se celebrarán elecciones de medio término este año, resulta aconsejable centrarse en la respuesta que formula a la misma pregunta el electorado Republicano, quienes respaldaron a Trump en 2004…
Apoyo + Fuerte apoyo: 60%
Oposición + Fuerte oposición: 13%
El apoyo es mayoritario pero no masivo. Desde luego, resulta inferior al que generan la mayoría de cuestiones (en general, por encima del 85% de respaldo). Uno de cada tres votantes de Trump no quiere intervención en Venezuela y 3 de cada 10 no se han formado una opinión todavía.
Esa amplia bolsa de indecisos añade un motivo para descifrar la conversión del traslado de Maduro en un espectáculo de masas, así como el discurso especialmente grandilocuente de Trump.
A continuación, prestemos nuestra atención a un grupo electoral muy cuantioso. Fijémonos en el voto latino que, aproximadamente, suma un 10% del total y que, en las últimas presidenciales, resultó determinante para la elección del actual presidente norteamericano. ¿Apoyan o se oponen a la intervención de Venezuela?
El respaldo no es tan masivo como podría intuirse. De hecho, no está demasiado lejos del rechazo. De nuevo, como en el caso anterior, son muchas las personas de origen latino sin una opinión formada. En términos absolutos, estaríamos hablando de unos cuatro millones de votantes.
¿Por qué podríamos decir que la reacción de la opinión pública estadounidense está resultando fría? Los fenómenos complejos no pueden reducirse a una o pocas causas, pero seleccionaremos cuatro motivos…
Primero, porque nada importa más que la economía y Trump no está cumpliendo con las expectativas.
Segundo, porque el nivel de aprobación al Presidente viene bajando significativamente en todos los sectores con especial incidencia en los más jóvenes.
Tercero, porque los norteamericanos no tienen la impresión de encontrarse ante un asunto urgente. Solo el 15% de la población de los Estados Unidos considera que la situación venezolana plantea una "emergencia nacional" para los USA. Esa cifra solo asciende al 29% de los republicanos.
Cuarto, porque el electorado estadounidense no consideraba en noviembre que acabar con Maduro mediante una intervención militar fuese un asunto prioritario: solo el 17% se mostraba a favor, el 38% permanecía indeciso y el 45% se oponía.
Finalmente, foco a la cuestión central. ¿Deben las empresas norteamericanas hacerse con el control de las reservas petrolíferas de Venezuela?
Conclusión: los acontecimientos de estos días pueden ser vistos desde muchos ángulos, pero el demoscópico puede descartarse. Trump no encontrará en el camino que ha iniciado una opción para mejorar los problemas que está teniendo en los sondeos.
Sondeo relámpago de Yougov, una de las encuestadoras de referencia. Y datos llamativos que abren un nuevo ángulo a la interpretación de la actualidad. La población estadounidense está muy lejos de la euforia mostrada por su Presidente tras la extracción de Nicolás Maduro y su retransmisión en todos los medios.