EEUU no está presionando a Venezuela solo por el petróleo, pero este factor es clave
Donald Trump ha convertido el petróleo venezolano en otro punto de las negociaciones secretas entre los dos gobiernos, y en uno de los métodos para intentar asfixiar a Maduro
Manifestación contra el "bloqueo" de Donald Trump al sector del petróleo venezolano en Caracas, el 17 de diciembre de 2025. (Reuters)
Hacía cuatro años que Donald Trump había intentado tumbar por primera vez el Gobierno de Nicolás Maduro. En un discurso ante los republicanos en Carolina del Norte, en 2023, el presidente estadounidense recordó: "Cuando me fui, Venezuela estaba a punto de colapsar. La habríamos tomado, habríamos obtenido todo ese petróleo, habría estado justo al lado".
Poco después de estas declaraciones y de nuevo en la Casa Blanca, Trump inició unas operaciones militares sin precedentes contra el país caribeño. Sobre el papel, el objetivo es proteger a los estadounidenses del narcotráfico. En la práctica, las acciones parecen buscar a toda costa el fin de Maduro. Detrás de los bastidores, Washington se ha centrado cada vez más en las reservas de petróleo venezolanas.
Y, a diferencia de su antigua administración, ahora el Gobierno estadounidense está presionando más. La semana pasada, las fuerzas de Washington incautaron al buque petrolero Skipper frente a las costas venezolanas. Este sábado, se incautó un segundo buque. Además, el republicano anunció la semana pasada un "bloqueo total" contra los cargueros que están bajo sanciones estadounidenses y que entran y salen de Venezuela. "Que Venezuela devuelva el petróleo que nos han robado", dijo Trump este pasado martes.
Paralelamente, en negociaciones secretas con la administración de Washington, Caracas ofreció abrir la industria petrolera venezolana a empresas estadounidenses más allá del acceso limitado otorgado a Chevron, que opera allí con una licencia recientemente extendida por el Gobierno estadounidense. Pero eso habría dejado a Maduro a cargo de su distribución y la Casa Blanca rechazó la propuesta.
"Sin duda, hay una mezcla de factores por los cuales la administración Trump está claramente intentando sacar a Nicolás Maduro del poder. Y no hay duda de que el petróleo forma parte de los términos de las negociaciones", afirma Francisco Monaldi, director del Programa Latinoamericano de Energía del Instituto Baker de la Universidad de Rice, a El Confidencial.
Sin embargo, Monaldi añade que esta no es la principal motivación, aunque ya sea uno de los puntos importantes a la hora de negociar. "Hay otros como los grupos criminales y la inmigración. Pero claramente se está definiendo que el gran objetivo de Trump es que Maduro salga del poder. Y para hacerlo está llevando a cabo estrategias de presión como el 'bloqueo' de los petroleros", aclara.
Richard Grenell, enviado especial para Venezuela y la persona que lidera las conversaciones secretas con Maduro, fue el encargado de transmitir al presidente estadounidense la oferta de Maduro para abrir la industria petrolera al país. Pero desde Washington, se interpretó como una manera de ganar tiempo para Caracas. Además, el secretario de Estado, Marco Rubio, argumenta que una líder conservadora como la opositora María Corina Machado favorecería a las empresas estadounidenses y limitaría la inversión china, uno de los principales clientes de Venezuela.
Las últimas acciones militares de EEUU pretenden dejar claro que la administración de Trump está dispuesta a estrangular la mayor fuente de ingresos del país para acabar con el régimen venezolano y aprovecharse de los recursos con un nuevo Gobierno. "Si hay un cambio político en Venezuela, y hay un marco institucional adecuado, ciertamente se podrían atraer gigantescas inversiones en el área petrolera e incrementar la producción por un múltiplo de tres o cuatro, del cerca del millón de barriles que se producen hoy a tres o cuatro millones de barriles", explica Francisco Monaldi.
En este escenario, se atraerían inversiones y eso sería visto favorablemente por la administración Trump y por cualquier ejecutivo estadounidense, concluye el experto.
La asfixia al petróleo venezolano
El petróleo de Venezuela es especial porque es más pesado que otros como el de Arabia Saudí. Sus características hacen que sea más codiciado por las refinerías y, a pesar de las sanciones que pesan sobre Caracas, vende crudo a países como India y China.
Para las exportaciones, Venezuela depende en gran medida de una flota clandestina de los llamados "buques fantasma" que desactivan o falsifican las señales de sus transpondedores para ocultar su ubicación y navegar sin ser detectados. Los tres buques varados en Venezuela están cargados con petróleo pesado venezolano valorado en unos 300 millones de dólares, según cálculos de Bloomberg.
Con el tiempo, es posible que estas acciones de EEUU provoquen que el país caribeño tenga que empezar a cerrar algunos pozos petroleros porque se está quedando sin capacidad de almacenamiento. Los principales depósitos de petróleo del país y los buques cisterna se están llenando rápidamente y podrían alcanzar su capacidad máxima en unos 10 días, según personas familiarizadas con la situación consultadas por el mismo medio.
La estadounidense Chevron, por su parte, anunció que continúa con la producción "sin interrupciones". La compañía utiliza tanques que no están sancionados para sus exportaciones, pero no hay detalles sobre cómo podría afectar el cierre de pozos.
Los analistas afirman, no obstante, que medidas como el "bloqueo" de Trump puede ser un duro golpe para la fortuna personal de Nicolás Maduro y para la economía venezolana. Según datos de Wall Street Journal, estas medidas podrían reducir el flujo de divisas, alimentando la escasez de alimentos y combustible en un país que depende en gran medida de las importaciones.
Por ahora, la administración Trump cuenta con los recursos para continuar con el "bloqueo" y las incautaciones de buques como hizo por última vez este sábado. "Trump utiliza la palabra ‘bloqueo’, pero es cierto que eso significaría que no dejen pasar a ningún barco, y por ahora se trata solamente de los sancionados. Es importante ver cómo se implementa esta medida", sostiene Francisco Monaldi a este periódico.
Algunos analistas militares apuntan que es probable que Estados Unidos utilice a la Armada para interceptar a los petroleros y escoltarlos a una zona designada. Una vez allí, los helicópteros militares podrían patrullar la zona para garantizar que cumplan con la cuarentena. "La Armada cuenta con un proceso completo para acercarse a un buque e interceptarlo", explicó Bryan Clark, estratega naval del Instituto Hudson. "No se espera ninguna resistencia, porque estos operadores de petroleros son simplemente personas contratadas para operar petroleros, y no tienen nada que ganar si luchan contra uno de estos grupos de inspección", añadió a The Wall Street Journal.
Nicolás Maduro, por su parte, ordenó a su Ejército escoltar a los barcos que transportan productos petrolíferos desde el puerto, arriesgándose a una confrontación con Estados Unidos en alta mar si desafía las acciones militares de Trump.
La decisión del líder venezolano supone ya de por sí una pequeña escalada desde el inicio de la campaña de presión de Trump contra Maduro, que hasta ahora se había abstenido de responder con fuerza.
Sin embargo, después de ataques contra presuntas "narcolanchas" que han provocado la muerte de más de 80 personas y que algunos expertos consideran como ilegales, el presidente estadounidense ha aumentado su campaña de presión con sus nuevas acciones dedicadas al sector petrolero. "Es mucho más agresivo, mucho más confrontativo y mucho más arriesgado. Una vez que se impone un bloqueo naval, se está a un paso de usar la fuerza cinética", dijo Edward Fishman, especialista en sanciones del Departamento de Estado, a The New York Times.
Hacía cuatro años que Donald Trump había intentado tumbar por primera vez el Gobierno de Nicolás Maduro. En un discurso ante los republicanos en Carolina del Norte, en 2023, el presidente estadounidense recordó: "Cuando me fui, Venezuela estaba a punto de colapsar. La habríamos tomado, habríamos obtenido todo ese petróleo, habría estado justo al lado".