La nueva doctrina Trump pone a Europa en la mira: "El continente será irreconocible en 20 años"
El documento acusa a la inmigración, la censura de la libertad de expresión, la caída de las tasas de natalidad de ser los principales responsables
La nueva Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) publicada por la administración estadounidense de Donald Trump define a Europa como una región en declive económico y cultural. El documento, publicado el jueves por la Casa Blanca sin aviso previo y con escasa difusión, afirma que el viejo continente se enfrenta a la "posibilidad de una erosión civilizacional" y sostiene que algunos países podrían convertirse en “mayoritariamente no europeos” en las próximas décadas.
La NSS —el documento que cada administración estadounidense elabora para definir sus prioridades de política exterior y defensa— dedica varios pasajes a criticar la situación política europea. Acusa a la inmigración, la caída de la natalidad y a "la censura de la libertad de expresión", entre otras cuestiones, de ser los principales culpables del declive de la civilización europea y recupera la idea de que Estados Unidos "debe ser preeminente en el hemisferio occidental como condición para nuestra seguridad y prosperidad".
Trump sostiene en el texto que las alianzas —y cualquier tipo de ayuda exterior— deberán condicionarse a que los países reduzcan la influencia de potencias externas, ya sea en bases militares, puertos, infraestructuras clave o en la compra de activos estratégicos. Además, presenta este enfoque como un "Corolario Trump" de la Doctrina Monroe, el principio proclamado en 1823 por el presidente James Monroe según el cual Estados Unidos no tolerará injerencias malignas de actores extranjeros en su hemisferio en la misma línea de la retórica "América para los americanos". Por ello, el documento refleja que el presidente republicano apoyará exclusivamente a "los partidos patrióticos"
Describe a algunos gobiernos como "minorías inestables", cuestiona las políticas que limitan la influencia de partidos de extrema derecha y menciona expresamente a Alemania por su vínculo comercial con China y por haber dependido energéticamente de Rusia. Pese a este tono, el documento señala que Estados Unidos no pretende abandonar el continente y que su objetivo es contribuir a que Europa "corrija su trayectoria" y reduzca su dependencia económica y tecnológica de terceros países.
El documento añade, además, una advertencia categórica sobre el rumbo del continente y asegura que "si las tendencias actuales continúan, el continente será irreconocible en 20 años o menos". Cuestionando si, en ese escenario, algunos países europeos conservarán economías y capacidades militares "lo suficientemente sólidas como para seguir siendo aliados fiables".
El texto también refleja el deseo de la administración Trump de relegar el liderazgo global estadounidense, afirmando que, a partir de ahora, las prioridades estarán determinadas por intereses "directamente relevantes" para la seguridad del país. El eje central será el hemisferio occidental. La estrategia otorga a América Latina un papel prioritario y hace referencia a una ampliación de la Doctrina Monroe, que condicionará la asistencia estadounidense a que los países limiten la presencia de potencias externas en infraestructuras, puertos o activos estratégicos.
En este marco, el documento respalda el aumento de operaciones militares estadounidenses en el Caribe y en América Latina, incluidas actuaciones contra embarcaciones acusadas de transportar drogas que el Gobierno de Trump lleva meses bombardeando, provocando la muerte de más de 80 personas. También propone fortalecer la presencia de la Armada y la Guardia Costera para controlar rutas marítimas, frenar la migración irregular y combatir el tráfico de personas.
Rusia recibe un tratamiento mucho más suave que en estrategias anteriores. El texto apenas formula críticas hacia Moscú y afirma que es un interés prioritario de Estados Unidos negociar un cese de hostilidades en Ucrania. Además, sugiere que la ampliación de la OTAN no debería continuar y que la entrada de Ucrania en la Alianza no está prevista a corto plazo.
China sigue identificada como el principal competidor económico, aunque el lenguaje del documento es más moderado que en informes previos y ya no se menciona el "orden basado en reglas" ni se diferencia entre democracia y autocracia, algo que sí ocurría en el resto de Administraciones anteriores.
La estrategia menciona la necesidad de "reequilibrar" la relación bilateral, pero también habla de mantener un vínculo "mutuamente ventajoso" y de centrar el comercio en sectores no sensibles. Sobre Taiwán, la NSS reafirma la política estadounidense tradicional y declara que Washington no apoyará cambios unilaterales al statu quo. El texto pide a Japón y Corea del Sur que aumenten su contribución a la defensa de la región.
La nueva Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) publicada por la administración estadounidense de Donald Trump define a Europa como una región en declive económico y cultural. El documento, publicado el jueves por la Casa Blanca sin aviso previo y con escasa difusión, afirma que el viejo continente se enfrenta a la "posibilidad de una erosión civilizacional" y sostiene que algunos países podrían convertirse en “mayoritariamente no europeos” en las próximas décadas.