Para Putin, su guerra con Ucrania está lejos de acabar. La suya con Occidente, cada vez más cerca
Putin aseguró antes de su encuentro con Witkoff que cualquier movimiento por parte del bloque hacia una guerra podría provocar "una situación en la que no habrá nadie con quien negociar"
El presidente de Rusia, Vladimir Putin. (EFE/Alexander Kazakov Sputnik Kremlin Pool)
Antes de que empezara su reunión con Steve Witkoff, Vladímir Putin ya echaba por tierra muchas de las esperanzas puestas para avanzar en el proceso de paz en Ucrania. El presidente ruso, horas antes de su encuentro, afirmó que no apoyaría la propuesta europea. "Ellos mismos (Por Europa) se abstienen de las negociaciones de paz y, al mismo tiempo, ponen trabas al presidente Trump. No tienen agenda de paz. Están a favor de la guerra", dijo tras intervenir en un foro organizado por el banco VTB.
Después de cinco horas de reunión con Witkoff, la paz parecía alejarse una vez más del conflicto que está a pocos meses de cumplir su cuarto aniversario. El Kremlin dijo que no se había logrado un compromiso y Putin alejó, una vez más, cualquier posibilidad de paz cercana. No solamente rechazando cualquier concesión en la propuesta de paz, sino elevando el tono con Europa. "(Rusia) no tiene intención de entrar en guerra con Europa, pero si la Unión Europea lo desea, está preparada desde ya mismo", aseguró.
Putin añadió que cualquier movimiento por parte del bloque hacia una guerra podría provocar "una situación en la que no habrá nadie con quien negociar". Desde que Donald Trump insiste en llegar a un acuerdo de paz en Ucrania, las negociaciones han tensado todavía más relaciones entre Occidente y Rusia por las maneras en las que se debe imponer el fin de las hostilidades.
El Kremlin afirma que Ucrania debería ceder todo el territorio del Donbás (hasta aquel que no ha sido tomado por Rusia) y comprometerse a que nunca formará parte de la OTAN. Desde Kiev y Bruselas inciden en la necesidad de establecer garantías de seguridad y de evitar la cesión de cualquier territorio.
Alicia Alamillos. KievArgemino Barro. Nueva YorkAlba SanzLucas Proto
Los negociadores, diplomáticos y mandatarios llevan meses envueltos en un círculo vicioso de reuniones que ha bloqueado el proceso de paz en Ucrania. A la vez, el rechazo de Vladímir Putin a no ceder ni un ápice en sus exigencias es una muestra más de que una escalada con la OTAN se ha convertido en un escenario probable. Ya lo dijo Mark Rutte, el secretario general de la OTAN, mucho antes de la reunión de este martes.
Después de las declaraciones de Putin sobre una guerra con Europa, Rutte dijo que no iba a responder a cada comentario del líder del Kremlin, pero otros funcionarios europeos fueron menos reservados.
Antes de una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN el miércoles, la secretaria de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Yvette Cooper, dijo que mientras Ucrania intenta avanzar hacia la paz, Putin busca "intensificar la guerra". "El presidente Putin debe poner fin a las fanfarronerías y al derramamiento de sangre y estar dispuesto a sentarse a la mesa y apoyar una paz justa y duradera y la seguridad de Europa y la OTAN", dijo Cooper.
"Creo que deberíamos ver esto como lo que es, que es el mismo ruido de sables de siempre que hemos escuchado del presidente Putin", declaró Wes Streeting, secretario de Salud de Reino Unido, a Sky News. "Y la ironía de que el presidente Putin hable de belicismo por parte de los líderes europeos sería ridícula si lo que está haciendo en Ucrania no fuera tan grave".
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, también acusó a Rusia de "hacer perder el tiempo al mundo", argumentando que Putin sigue haciendo "declaraciones que demuestran que no planea poner fin a la guerra".
En la OTAN, las amenazas rusas han sido uno de los asuntos que han sobrevolado la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la Alianza Atlántica que se celebró este miércoles en Bruselas. "La OTAN es una alianza defensiva. Seguiremos siendo una alianza defensiva, pero no se equivoquen, estamos preparados y dispuestos a hacer lo que sea necesario para proteger a nuestros mil millones de ciudadanos y garantizar la seguridad de nuestro territorio", aseguró Mark Rutte, secretario general, durante una rueda de prensa al finalizar el encuentro.
"Rusia está mostrando un comportamiento cada vez más imprudente en lo que respecta a la OTAN, como violar nuestro espacio aéreo, llevar a cabo ciberataques y desplegar naves espaciales para cartografiar las infraestructuras submarinas de nuestros aliados", ha añadido el holandés. "No voy a reaccionar ante todo lo que dice Putin. Lo hemos visto vestido con ropa militar, como un soldado en el frente, pero no en el frente, sino bastante lejos del frente, anteayer, así que no voy a reaccionar ante todo", explicó Rutte a su llegada a la reunión.
Los ministros se reunían con una ausencia muy notable, la de Marco Rubio, secretario de Estado norteamericano. Ese asiento vacío tiene un enorme peso en una organización, la OTAN, en la que EEUU tiene un poder casi hegemónico, y es representativo, a ojos de muchos diplomáticos, del cambio de prioridades de Washington. Sí, sigue presente en la Alianza, pero con una intensidad mucho más baja. Los jefes de la diplomacia del resto de aliados discutían a la sombra de la reciente reunión de Steve Witkoff, el autor intelectual del plan de paz de 28 puntos estadounidense que alarmó a buena parte de los miembros de la OTAN, con Vladimir Putin en Moscú este martes por la noche, encuentro en el que le acompañó el yerno de Donald Trump, Jared Kushner. Rutte ha justificado la ausencia de Rubio, señalando que tiene muchos otros asuntos sobre la mesa.
"Vladímir Putin está presionando más agresivamente en el campo de batalla"
Margus Tsahkna, ministro de Asuntos Exteriores estonio, ha explicado por su parte ante los nuevos esfuerzos americanos que el Kremlin no está interesado en la paz en Ucrania. "Putin no ha cambiado de rumbo. Está presionando más agresivamente en el campo de batalla", explicó el representante de Tallín antes de la reunión en la sede de la OTAN. Maria Stenergard, ministra de Exteriores de Suecia, también ha sentenciado que "hasta que no vea nada diferente" seguirá "llegando a la conclusión de que Rusia no quiere la paz" con Ucrania. Otros representantes europeos, como Kęstutis Budrys, ministro de Asuntos Exteriores de Lituania, o Kaja Kallas, Alta Representante de la Unión para Política Exterior y de Seguridad, señalaron la importancia de que no se debata nada sobre la seguridad europea sin los socios comunitarios.
Johann Wadehul, ministro de Asuntos Exteriores alemán, ha señalado en la misma dirección que Tsahkna, asegurando que no cree que Moscú esté siendo sincero en las negociaciones de paz. El propio Wadehul aseguró hace una semana que el Kremlin se podría estar preparando para un conflicto con la alianza. "Nuestros servicios de inteligencia nos informan con urgencia de que Rusia está, como mínimo,planteando la posibilidad de una guerra contra la OTAN a más tardar en 2029", aseguró. Fuentes aliadas señalan que Moscú no está en condiciones de entrar en una guerra con la Alianza Atlántica.
"Esperemos que no se materialicen —las amenazas de Putin—, pero demuestran que las inversiones en defensa no son un espectáculo y que debemos tomarlas muy en serio", ha subrayado por su parte David van Weel, ministro de Asuntos Exteriores holandés, mientras que su colega de Polonia, Radoslaw Sikorski, ha explicado las amenazas de Moscú no se tratan "solamente de palabras".
En la reunión estuvo presente Andrii Sybiha, ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, que participó en una reunión el miércoles. "Quiero confirmar que la delegación estadounidense escuchó a la delegación ucraniana y que el documento —de paz— sigue en fase de elaboración", señaló, admitiendo que "hay cuestiones muy delicadas que se han dejado entre paréntesis, reservadas para su consideración por parte de los líderes". Además, Sybiha señaló que Wittkof les había informado de las conversaciones en el Kremlin.
Una grieta cada vez más profunda
Pero el escepticismo en Europa se ha profundizado a medida que ha surgido más información sobre cómo se elaboró el plan estadounidense, incluida una llamada filtrada en la que Witkoff parecía estar entrenando a Yuri Ushakov, un asesor de política exterior del Kremlin, sobre lo que Putin debería decirle a Trump, según una transcripción publicada por Bloomberg News."Ese es el escenario ideal para Rusia. Desde la Unión Soviética, su objetivo ha sido crear una brecha entre Estados Unidos y Europa", dijo el teniente general retirado del ejército estadounidense, Ben Hodges. "Creo que la razón por la que Trump ignora a Europa es porque la considera insignificante".
Desde este verano, el Kremlin ha incrementado sus ataques híbridos contra Europa a través de incursiones con drones, ciberataques y actos de sabotaje. Ninguna de estas acciones supone una guerra abierta, pero han aumentado las tensiones y los temores a una escalada. Sin embargo, fuentes de la OTAN afirmaron en un encuentro con medios, entre ellos El Confidencial, que Rusia no está tan preparada para una ofensiva contra Europa.
"No lo está, ya que la OTAN sigue siendo la alianza más fuerte del mundo y Rusia no tiene los números de tropas ni la capacidad para derrotar militarmente a las capacidades de la alianza", dijo. Por otro lado, esta semana la OTAN consideró por primera vez planificar un contraataque contra el Kremlin en respuesta a su guerra híbrida y lanzar medidas "preventivas".
El almirante italiano Giuseppe Cavo Dragone, quien preside el Comité Militar de la OTAN, afirmó a The Financial Times que la alianza podría tener que adoptar un enfoque más "agresivo" para disuadir a Moscú de continuar con su campaña de incursiones con drones y ciberataques en Europa. Las acciones "preventivas" son solamente una posibilidad propuesta por el mando militar de la Alianza, mientras que el Consejo del Atlántico Norte, con posturas en algunas ocasiones más conservadoras, no se ha pronunciado sobre estas hipotéticas medidas para intentar frenar al Kremlin.
Después de la reunión entre Vladímir Putin y Steve Witkoff este martes en Moscú, una escalada entre los dos bloques ha parecido acercarse. Lo contrario que el acuerdo de paz en Ucrania."La reunión fue muy útil, constructiva y sustanciosa, y se prolongó no durante cinco minutos, sino durante cinco horas (…) Pero aún queda mucho trabajo por hacer tanto en Washington como en Moscú", aseguró Yuri Ushakov, asesor de política internacional de la Presidencia rusa. Un final sin un pacto era una conclusión que la mayor parte de analistas y diplomáticos europeos esperaban.
Ha sido otro intento más por parte de la administración de Donald Trump, después de su reunión con Putin en Alaska y de las varias conversaciones entre Washington y Moscú. La de este martes fue la sexta visita de Witkoff a la capital rusa, mientras que no ha viajado ni una sola vez a Kiev. Sin embargo, la postura de Putin ha seguido prácticamente inamovible desde que Trump inició sus movimientos diplomáticos.
Durante un viaje a Kirguistán la semana pasada, el presidente ruso afirmó que buscar cualquier tipo de acuerdo de paz era "inútil" mientras Zelenski permaneciera en el poder. Celebrando los recientes avances de Rusia en el campo de batalla, Putin afirmó que "si las fuerzas ucranianas abandonan los territorios que controlan, detendremos las operaciones de combate", pero "si no lo hacen, lo lograremos por medios militares". Por ahora, todo apunta a un estancamiento en el proceso de negociación.
"Están preparando el terreno para ello"
"Esto es lo que Rusia quiere, porque entonces se pondrá la culpa en Ucrania, y están preparando el terreno para ello. Por ejemplo, han estado impulsando la narrativa de que Rusia, en realidad, estaba a favor de la paz desde el primer día, afirmóYuvhen Fedchenko, director del portal ucraniano StopFake a El Confidencial.
Este martes, el presidente ruso celebró la toma de la ciudad de Pokrovsk, en el Donbás, a pesar de que Ucrania rechazó la conquista de este territorio. Pero, una vez más, Putin consiguió llegar al punto de la narrativa que más le interesa. "Quiere crear la impresión de que Ucrania está perdiendo militarmente. Si uno mira todas las redes sociales y los medios tradicionales, están preparando el terreno y quieren que esta posición se escuche en Estados Unidos: que Ucrania no tiene opciones, que no tiene nada que negociar porque está perdiendo militarmente", concluyó.
Antes de que empezara su reunión con Steve Witkoff, Vladímir Putin ya echaba por tierra muchas de las esperanzas puestas para avanzar en el proceso de paz en Ucrania. El presidente ruso, horas antes de su encuentro, afirmó que no apoyaría la propuesta europea. "Ellos mismos (Por Europa) se abstienen de las negociaciones de paz y, al mismo tiempo, ponen trabas al presidente Trump. No tienen agenda de paz. Están a favor de la guerra", dijo tras intervenir en un foro organizado por el banco VTB.