Salen a la luz nuevas imágenes de "la isla de la pedofilia", epicentro de la red de abusos de Epstein
Los demócratas del Comité de Supervisión que investiga el caso en la Cámara de Representantes han publicado fotografías y vídeos inéditos de la isla privada del magnate
Dormitorios, baños, una sala de dentista con máscaras colgadas en las paredes o una pizarra con las palabras "poder", "engaño" y "verdad". Estas son algunas de las imágenes inéditas que han salido ahora a la luz de una de las dos islas privadas que Jeffrey Epstein poseía en las Islas Vírgenes. Según las acusaciones que pendían contra él antes de su suicidio en 2019, este fue el lugar desde el que construyó su red de tráfico de chicas menores de edad por la que acabó en la cárcel y al que los locales se referían como la "isla de la pedofilia".
Los congresistas demócratas del Comité de Supervisión que investiga el caso han hecho públicas estas casi 200 fotografías y cuatro vídeos, ya que consideran que "ofrecen una visión inquietante del mundo de Jeffrey Epstein". El lugar, adquirido por el magnate en los años 90 y donde residió gran parte de las últimas dos décadas de su vida, era el destino al que conducía a las chicas adolescentes a las que introducía en su red de trata y donde abusaba sexualmente de ellas.
Una de las imágenes más sorprendentes es la de una sala para llevar a cabo tratamientos dentales. O al menos ese parece ser su fin. Sobre sus paredes cuelgan como única decoración una decena de máscaras de hombres. Una de las últimas parejas de Epstein fue la dentista Karyna Shuliak.
También se pueden apreciar amplias habitaciones, baños y salones y una piscina en el exterior rodeada por estatuas de arqueros. En lo que parece un despacho con un escritorio, librerías y grandes sillones, el protagonismo se lo lleva una pizarra en una de las paredes que conserva palabras sueltas anotadas sin más contexto. Además de "poder", "engaño" y "verdad", también aparecen términos como "música", "intelectual" o "política".
En esa sala, también hay un teléfono fijo con contactos guardados en marcación asignados a los nombres Darren, Rich, Mike, Patrick y Larry, sin que contengan más datos de identificación. Las imágenes fueron tomadas en 2020, un año después de que Epstein se suicidara en la celda donde cumplía prisión preventiva.
Con su publicación, el congresista demócrata Robert García ha defendido que buscan "garantizar la transparencia pública" de sus pesquisas y "ayudar a reconstruir el panorama completo de los horribles delitos de Epstein". El miembro del Comité de Supervisión también ha desvelado que han recibido documentos relacionados con Epstein de J.P. Morgan y Deutsche Bank que harán también públicos y ha insistido en que "es hora de que el presidente Trump publique todos los archivos ya".
Donald Trump se había resistido a la publicación de los archivos sobre el caso al considerar que se trataba de una campaña de los demócratas para desacreditarle. El presidente estadounidense y el financiero se conocieron hace décadas y ambos mantuvieron una amistad, pero Trump ha insistido en que ambos rompieron su relación antes de que la Justicia acusara a Epstein de los delitos por los que acabó en prisión.
Hace unas semanas, tras las críticas internas dentro del Partido Republicano y después de que salieran a la luz correos de Epstein en los que aseguraba que Trump "pasó horas" con una de las víctimas, el presidente estadounidense cambió de opinión y pidió a los suyos que votaran a favor de una ley en el Congreso para instar al Departamento de Justicia a que publique todos los archivos.
Dormitorios, baños, una sala de dentista con máscaras colgadas en las paredes o una pizarra con las palabras "poder", "engaño" y "verdad". Estas son algunas de las imágenes inéditas que han salido ahora a la luz de una de las dos islas privadas que Jeffrey Epstein poseía en las Islas Vírgenes. Según las acusaciones que pendían contra él antes de su suicidio en 2019, este fue el lugar desde el que construyó su red de tráfico de chicas menores de edad por la que acabó en la cárcel y al que los locales se referían como la "isla de la pedofilia".