Trump insiste en que los ataques en territorio venezolano comenzarán "muy pronto"
"En tierra es mucho más fácil. Conocemos las rutas que toman. Lo sabemos todo sobre ellos. Sabemos dónde viven. Sabemos dónde viven los malos", ha afirmado
La retórica de Estados Unidos hacia Venezuela es cada vez más agresiva. Este martes, en la novena reunión con su gabinete, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que los ataques dentro de Venezuela empezarán "muy pronto". La declaración llega después de casi tres meses de operaciones letales contra presuntas narcolanchas en el mar Caribe y el océano Pacífico, que ya han dejado más de 80 muertos, cuya identidad aún se desconoce.
"En tierra es mucho más fácil. Conocemos las rutas que toman. Lo sabemos todo sobre ellos. Sabemos dónde viven. Sabemos dónde viven los malos. Y vamos a empezar con eso también muy pronto", ha afirmado el mandatario a la prensa. "Acabaremos con esos hijos de perra", aseguró. Además, el republicano ha advertido que cualquier país que trafique droga hacia EEUU "está sujeto a ataques".
La semana pasada, Trump ya avisó que sus Fuerzas Armadas actuarán "muy pronto" en tierra contra supuestos narcotraficantes venezolanos y anunció a pilotos y aerolíneas que deben considerar el espacio aéreo venezolano "cerrado en su totalidad". Compañías como Iberia ya han anunciado que no restablecerán la conexión con Caracas hasta el 31 de diciembre.
A esta escalada se le suma que, días antes, Trump y Maduro mantuvieron una conversación telefónica en la que, según filtraciones de medios estadounidenses, el presidente venezolano habría asegurado que dejaría el cargo y saldría de Venezuela a cambio de una amnistía total para él y su familia. También habría exigido el levantamiento de todas las sanciones en su contra y la intervención de Washington para frenar el proceso que enfrenta ante la Corte Penal Internacional.
Junto a estas demandas, Maduro sugirió que la vicepresidenta Delcy Rodríguez podría encabezar un gobierno interino y pidió que se anulara el castigo económico impuesto por Estados Unidos a más de un centenar de altos cargos de su gobierno, incluidos responsables acusados en EEUU de narcotráfico, corrupción o violaciones de derechos humanos.
Washington, por su parte, rechazó casi todas las condiciones menos una. De acuerdo con Reuters, el único punto que la Casa Blanca aceptó considerar fue un salvoconducto limitado para que Maduro abandonara Venezuela junto con su familia. Un plazo que, sin embargo, venció el pasado viernes sin que el mandatario venezolano diera una respuesta favorable.
Según el diario The Washington Post, en el primer ataque de Estados Unidos contra una narcolancha se llevó a cabo un segundo bombardeo ordenado supuestamente por el secretario de Defensa Pete Hegseth, para matar a dos supervivientes, una acción que podría ser investigada como crimen de guerra.
Preguntado por este tema, Trump dijo que no tiene información al respecto, que confía en Hegseth y que ha escuchado que el almirante al mando de la operación, Frank Bradley, "es una persona extraordinaria". Trump aseguró, además, que la destrucción de lanchas supuestamente cargadas con drogas ha salvado "miles de vidas" en Estados Unidos.
Por su parte, Hegseth dijo que no vio supervivientes al monitorear el ataque y criticó a la prensa por difundir información que "no se basa en la verdad". Tanto la Casa Blanca como el Pentágono han insistido en que todos los ataques son completamente legales, a pesar de las críticas cada vez más contundentes de las organizaciones internacionales y han mostrado su confianza en el trabajo de Bradley.
La retórica de Estados Unidos hacia Venezuela es cada vez más agresiva. Este martes, en la novena reunión con su gabinete, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que los ataques dentro de Venezuela empezarán "muy pronto". La declaración llega después de casi tres meses de operaciones letales contra presuntas narcolanchas en el mar Caribe y el océano Pacífico, que ya han dejado más de 80 muertos, cuya identidad aún se desconoce.