El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó este viernes en un discurso a la nación que el país podría enfrentarse a la elección de perder su dignidad o renunciar a un aliado clave, después de que haya trascendido que EEUU le ha propuesto un plan de 28 puntos para poner fin a la guerra que cruza varias de las líneas rojas de Kiev.
"Este es uno de los momentos más difíciles de nuestra historia. Es uno de los momentos de más presión sobre Ucrania. Ahora Ucrania puede encontrarse ante elecciones muy difíciles. O perder la dignidad o arriesgarse a perder a un aliado clave. O 28 puntos difíciles o un invierno extremadamente complicado", dijo Zelenski.
Las referencias constantes a la "dignidad" de Ucrania en su discurso se explican en parte porque Ucrania celebra hoy precisamente el llamado "Día de la Dignidad", que conmemora la primera jornada de las protestas de 2013 y 2014 que tumbaron a la última administración prorrusa del país.
Tras dar a entender que considera inaceptable el plan de EEUU —que plantea entre otras cosas que Ucrania retire a sus tropas del territorio que aún controla en el Donbás, limite su Ejército y renuncie al despliegue de tropas de la OTAN en su territorio tras la guerra—, Zelenski dijo que trabajará sin descanso los próximos días y semanas para avanzar hacia la paz en términos asumibles para Ucrania.
“Presentaré argumentos, convenceré, ofreceré alternativas. Pero bajo ningún concepto daremos al enemigo razones para decir que Ucrania no quiere la paz, que hace descarrilar el proceso y que Ucrania no está lista para la diplomacia”, afirmó también el presidente ucraniano. Una parte significativa del discurso de Zelenski fue dirigida a pedir unidad nacional y que se ponga fin a las divisiones partidistas.
Zelenski vive desde el lunes de la semana pasada su peor crisis interna desde el comienzo de la guerra, al exponer las autoridades anticorrupción una supuesta trama presuntamente liderada por un exsocio empresarial del presidente en la que pueden haber estado implicados varios ministros.
El país atraviesa además una situación delicada en el campo de batalla, donde las fuerzas rusas han protagonizado avances en el frente de Zaporiyia, en el sureste de Ucrania, y amenazan con consumar la toma de las ciudades de Pokrovsk y Kúpiansk de las regiones de Donetsk y Járkov.
Un arreglo pacífico "definitivo"
Por su parte, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha confirmado este viernes que ha recibido el plan de paz para Ucrania elaborado por Estados Unidos y ha afirmado que el documento puede servir de base para un arreglo pacífico "definitivo".
"Tenemos este texto, lo recibimos a través de los canales de comunicación existentes con la Administración estadounidense", ha dicho el jefe del Kremlin al inicio de una reunión telemática con miembros del Consejo de Seguridad ruso.
Del mismo modo, ha expresado la necesidad de realizar un "análisis exhaustivo" de la propuesta del estadounidense. "Como he dicho en repetidas ocasiones, estamos dispuestos a dialogar y a resolver los problemas pacíficamente. Esto requiere, por supuesto, un análisis exhaustivo de todos los detalles del plan propuesto por Estados Unidos. Estamos preparados para ello", ha explicado.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó este viernes en un discurso a la nación que el país podría enfrentarse a la elección de perder su dignidad o renunciar a un aliado clave, después de que haya trascendido que EEUU le ha propuesto un plan de 28 puntos para poner fin a la guerra que cruza varias de las líneas rojas de Kiev.
"Este es uno de los momentos más difíciles de nuestra historia. Es uno de los momentos de más presión sobre Ucrania. Ahora Ucrania puede encontrarse ante elecciones muy difíciles. O perder la dignidad o arriesgarse a perder a un aliado clave. O 28 puntos difíciles o un invierno extremadamente complicado", dijo Zelenski.