'Desembarco' del ideólogo MAGA: hay un plan para la 'reconquista' de Europa y la Iglesia española es su ariete
El cerebro del Proyecto 2025, la ‘biblia’ de la segunda Administración de Donald Trump e impulsor de las deportaciones masivas, explica en Madrid cómo resucitar el cristianismo en la esfera política
El vicepresidente JD Vance y su esposa Usha. (DPA)
El pasado mes de febrero, KevinRoberts —el ideólogo del Proyecto 2025, la 'biblia' de la segunda Administración de Donald Trump— bendijo con su presencia en Madrid el desembarco en Europa de la agenda política y social que llevó al magnate neoyorquino de vuelta a la Casa Blanca. Roberts es católico confeso y presidente de la Heritage Foundation. Unpoderoso think tank vinculado al Partido Republicano de Estados Unidos que dictó buena parte de los decretos presidenciales de los primeros días de mandato de Trump, basados en las más de 900 páginas del Proyecto 2025. Entre ellas se encuentra la política migratoria que ha hecho de las deportaciones masivas una de sus "medidas centrales", como ha reconocido el propio autor de la hoja de ruta del trumpismo.
La víspera de aquel 8 de febrero, todos esos dirigentes, conjuramentados para "reconquistar" los gobiernos del Viejo Continente, se reunieron a puerta cerrada con quien les ofrece algo más que munición intelectual. Bajo el lema "Make Europe Great Again" y un logo en el que se veía el inequívoco perfil de la catedral de La Almudena, el partido Patriotas por Europa —que se acababa de convertir en la tercera familia política más grande del Parlamento Europeo—, presidido por el líder de Vox, Santiago Abascal, celebraba los buenos resultados cosechados. En un auditorio abarrotado de un hotel de la capital, el partido exhibía a los supuestos "líderes del patriotismo europeo": Orbán, Le Pen, Wilders, Babiš, Bosak, Kickl…
No a puerta cerrada, sino con alfombra roja ha desembarcado estos días de nuevo en Madrid Roberts. Ahora con su agenda religiosa bajo el brazo y de la mano de una institución eclesial para inaugurar el Congreso Católicos y Vida Pública, organizado por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y su buque insignia, la Fundación Universitaria San Pablo CEU.
"Nos produce preocupación, incluso temor, ver un mundo oscuro a nuestro alrededor —dicen los organizadores en el manifiesto con el que presentaron este evento—. Pero olvidamos que nosotros, desde nuestras limitaciones, debemos ser los portadores de la luz. Cuanta más oscuridad veamos en nuestro entorno, nuestra pequeña luz debe brillar aún más, convencidos de que atraerá a los otros hacia ella".
La iluminación de Roberts
Han considerado oportuno que quien porte esa luz en estos momentos en que —sostienen en su manifiesto— España "se halla en grave peligro", sumida en una "crisis de descomposición enraizada en la ausencia de referencias permanentes y en el olvido del significado de la trascendencia", sea el ideólogo de la estrategia del nacionalismo cristiano en Estados Unidos. Fue él quien tomó la palabra, con la conferencia titulada "Iluminando: recuperar la cristiandad con fervor y sin complejos", ante los herederos de quienes contribuyeron a tejer el entramado del nacionalcatolicismo en España.
Habiendo muchos otros que también podrían haber alumbrado el camino, la elección de la estrella emergente en el universo MAGA no es casual, obviamente. Viene de la mano del líder de Vox, a quien Roberts considera "muy amigo", de su papel dentro de Patriotas por Europa como impulsor de la franquicia MEGA, y también del escoramiento de la propia ACDP, durante muchos años semillero de políticos democristianos que ayudaron a alicatar la Transición.
Responde, en definitiva, a lo tratado en aquella reunión a puerta cerrada en febrero pasado entre los líderes ultraderechistas de Europa y el presidente de la Heritage Foundation. "La agenda de la derecha católica estadounidense tiene una ambición internacional más amplia, que abarca no solo Estados Unidos, sino también Europa. Basta con observar la situación política en Austria, Alemania e Italia", señala en conversación con El Confidencial Massimo Faggioli, historiador de la Iglesia y autor del libro"De Dios a Trump".
O, ahora, la de España —cuna de la Reconquista— imagen con una gran carga simbólica para estos nuevos patriotas. "Fuisteis los primeros en frenar el islam y restaurar la rica herencia del cristianismo en vuestro país", dijo Wilders, el líder de la extrema derecha neerlandesa en aquel encuentro de Madrid. "Por eso somos grandes admiradores de España".
Los mosquetes de JD Vance
Se trata de una ofensiva más dentro de la guerra cultural propulsada con el argumentario de Roberts, acogida como maná en el entramado de Vox. Es a la veza la que el propio vicepresidente de los Estados Unidos —el católico converso J.D. Vance— se sumó con ardor guerrero en el prólogo que escribió para el libro de este visionario, La primera luz del alba, donde reclamaba el derecho a "cargar los mosquetes" para ir a la batalla con las ideas como "armas esenciales" del apologeta de la que él mismo denomina Segunda Revolución Americana.
"Europa se encuentra en una encrucijada, y esta introspección se extiende al catolicismo europeo. La Iglesia católica en Europa está dividida en temas como el rearme europeo, la guerra en Ucrania y el futuro de Israel y Palestina", contextualiza Faggioli, profesor en el Trinity College de Dublín. "El sector germanoparlante del catolicismo europeo, vinculado al progresismo teológico y eclesial, muestra una clara preocupación por el peligro de que el trumpismo se extienda por Europa. Pero la derecha estadounidense tiene un plan para reconquistar y convertir el Viejo Continente", añade. "Basta recordar el discurso que Vance pronunció en Múnich el 14 de febrero de 2025…", apostilla.
Y España está en la agenda de esa reconquista. "Hay cada vez más indicios de convergencia entre la política populista y el tradicionalismo católico, incluso en Francia, donde el ex candidato presidencial Éric Zemmour, autoproclamado ateo, ha superado a la derecha católica en su llamamiento a la reconquista cristiana del país", advierte Faggioli.
Sin embargo, a pesar de todo, puede que España aún siga siendo diferente. "Que la ACdP invite a Roberts supone una legitimación simbólica del modelo político-religioso trumpista, basado en la idea de una 'nación cristiana' y en la politización de la fe como herramienta de identidad excluyente, y parece indicar un cierto deseo de comprender para replicar, colocando lo religioso en el centro del debate público", argumenta Joseba García Martín, profesor de Sociología en la Universidad del País Vasco (UPV).
En todo caso, añade, "la traslación no es tan fácil ni automática: la cultura religiosa española es muy distinta y, aunque el catolicismo conserve peso cultural, no moviliza políticamente del mismo modo que el evangelismo en EEUU. Por eso, tal vez, esta invitación haya sido pensada como una apuesta simbólica y de alineamiento ideológico con la derecha cristiana global...".
De lo que no alberga dudas es del otro eje de alineamiento entre Vox y la ACdP, una organización histórica reconocida oficialmente por la Conferencia Episcopal Española (CEE) como agrupación de seglares católicos, lo que le permite operar en todas las diócesis del país. Su consiliario fue hasta hace poco un obispo —ahora lo es un sacerdote— y a sus congresos, como el celebrado este fin de semana, acude el nuncio —es decir, el embajador del Papa en España— o un delegado en su nombre.
"La ACdP lleva ya algunos años en una deriva de alineamiento con Vox y con la ultraderecha. Su papel en las campañas antieutanasia de 2020-2021, donde actuó casi como 'guionista' de la narrativa contra la ley, y su influencia visible en el discurso parlamentario de Vox, lo evidencian", afirma el profesor de la UPV.
Propagandistas 'al ataque'
Este giro de los propagandistas (como se les conoce) le resulta "preocupante" a este sociólogo y estudioso de las conexiones entre la extrema derecha y la religión. "Erosiona la tradición democristiana de respeto al pluralismo que caracterizó sus Congresos de Católicos y Vida Pública. En lugar de promover la participación cívica desde la diversidad, parecen adoptar una lógica de 'pasar al ataque', propia de la guerra cultural, con la que buscan reocupar espacio público y político".
En ese marco de guerra cultural comparten también referentes como Isabel la Católica –cuyo proceso de canonización (paralizado por el Vaticano) apoyan–, la cruz y la espada frente a la invasión musulmana y todo el revival de la Reconquista, aunque, en opinión de García Martín, "lo religioso ahí opera más como marco cultural y afectivo que como fe practicada".
Javier Brandoli. Nueva YorkGráficos: Unidad de Datos
Por eso –añade–" interpelan tanto a católicos como a no católicos, y de forma transversal entre generaciones, y el éxito de Vox entre los jóvenes, amplísimamente secularizados, muestra el éxito de esta estrategia". Su objetivo está claro: "Funcionan como marcadores de pertenencia más que como doctrina, a lo que hay que añadirle la creciente normalización de un lenguaje político saturado de metáforas bélicas (cruzada, defensa de la civilización…) que refuerza una lógica de la antagonización y que busca movilizar políticamente, al tiempo que trata de activar emociones de amenaza y orgullo nacional en una sociedad cada vez más polarizada".
Nada de esto escapa a la atención de los propios obispos españoles, menos combativos que los alemanes en la expansión de la marea nacional cristiana. "Su situación es más ambigua, atrapados entre dos frentes. Por un lado, mantener sus privilegios institucionales en un Estado aconfesional; y por otro, contener a sectores más radicalizados que presionan para imitar estrategias doctrinales y comunicativas del catolicismo militante estadounidense. Esa tensión interna define buena parte de su comportamiento actual y de su dificultad para situarse públicamente hoy día", asevera el sociólogo de la UPV. Aunque ahora, todo hay que decirlo, sienten un poco menos sobre la nuca la mirada del Vaticano, fallecido el papa Francisco, del cual la mayoría de obispos nunca fue demasiado devota.
La oposición del Papa yanqui
En todo caso, en vísperas de la audiencia de la cúpula de la CEE, este próximo lunes, con el papa León XIV, quizás no sea esta cuestión la que más les preocupe teniendo en cuenta que la visita se produce tras estallar el caso de presuntos abusos de quien era obispo en activo de Cádiz y Ceuta. Pero el primer Papa estadounidense conoce bien a su compatriota Roberts (y a Vance, a quien 'regañó' en X cuando todavía era cardenal). En varias ocasiones ha mostrado su frontal rechazo a las deportaciones masivas de las que es autor intelectual.
Quizás el agustino Robert F. Prevost —que tiene también nacionalidad peruana desde los años que pasó allí como misionero y luego obispo— no acabe de entender que una organización católica como la ACdP le abra sus puertas para que sea él quien alumbre en la oscuridad en la que dicen estar sumidos, mientras le escuchan curas, su legado diplomático y la que pasa por ser la élite del catolicismo comprometido en España.
De hecho, hace apenas un mes, León XIV pidió a los obispos estadounidenses que hicieron oír su voz contra las deportaciones de Trump, que son también las de Roberts. Este pasado miércoles, con 216 votos a favor, 5 en contra y 3 abstenciones, la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos aprobó un 'mensaje especial' sin precedentes en el que condenó esas deportaciones y la estigmatización de los inmigrantes.
"Nos preocupa profundamente observar entre nuestro pueblo un clima de temor y ansiedad en torno a la discriminación racial y la aplicación de las leyes de inmigración", afirman en el texto. Clara enmienda a la doctrina Roberts. Después del toque de atención de un Papa nacido en Chicago, otra de las ciudades "santuario" con cuyo estatuto especial quiere acabar el apologeta de Trump. Palabra del Proyecto 2025.
El pasado mes de febrero, KevinRoberts —el ideólogo del Proyecto 2025, la 'biblia' de la segunda Administración de Donald Trump— bendijo con su presencia en Madrid el desembarco en Europa de la agenda política y social que llevó al magnate neoyorquino de vuelta a la Casa Blanca. Roberts es católico confeso y presidente de la Heritage Foundation. Unpoderoso think tank vinculado al Partido Republicano de Estados Unidos que dictó buena parte de los decretos presidenciales de los primeros días de mandato de Trump, basados en las más de 900 páginas del Proyecto 2025. Entre ellas se encuentra la política migratoria que ha hecho de las deportaciones masivas una de sus "medidas centrales", como ha reconocido el propio autor de la hoja de ruta del trumpismo.