Es noticia
Drogas, tiroteos y amenazas: ¿se ha convertido Bélgica en el primer narcoestado de Europa?
  1. Mundo
El país se va a la belga

Drogas, tiroteos y amenazas: ¿se ha convertido Bélgica en el primer narcoestado de Europa?

El gobierno belga estudia desplegar a los militares en las calles y se ha llegado a plantear un toque de queda en las zonas más calientes del barrio de Anderlecht

Foto: Un trabajador aduanero junto a un cargamento de cocaína incautada en el puerto de Amberes, Bélgica. (EFE/Olivier Hoslet)
Un trabajador aduanero junto a un cargamento de cocaína incautada en el puerto de Amberes, Bélgica. (EFE/Olivier Hoslet)
EC EXCLUSIVO

Nuevo tiroteo en Anderlecht: se encuentran 18 casquillos de una AK-47. Una de esas balas atravesó la ventana de una casa colindante hiriendo a un niño de 11 años que dormía. La escena se repetía en las calles de Bruselas la jornada anterior, y también la siguiente. La palabra "fusillade" (tiroteo) se ha convertido en una habitual de las portadas de los medios belgas llevando a un juez de Amberes a poner nombre a la drástica situación que atraviesa el país: "Está al borde de convertirse en un narcoestado".

"¿Comparte ese análisis?" - "Sí. La violencia está aumentando, principalmente en Bruselas. Pero es algo que no solo ocurre en Bélgica, también en Países Bajos. Se están reclutando a jóvenes para atacar y para intimidar", explica a El Confidencial Peter Muyshondt, de la organización Anyone’s Child, formada por personas que han perdido a un ser querido a causa de las drogas. Él perdió a su hermano por una sobredosis de heroína. Además de activista, es jefe de policía en Rupel, en la región de Amberes.

Aunque las calles belgas llevan meses acusando picos de violencia con niveles récord, ha sido la demoledora carta anónima de un juez de instrucción de Amberes la que ha puesto a la nación contra su espejo. "Nos enfrentamos a una amenaza organizada que socava nuestras instituciones. Se han afianzado extensas estructuras mafiosas, convirtiéndose en una fuerza paralela que desafía no solo a la policía, sino también al poder judicial. Las consecuencias son graves: ¿estamos evolucionando hacia un narcoestado? ¿De ninguna manera? ¿Exagerado? Según nuestro comisionado antidrogas, esta evolución ya ha comenzado", arranca.

Un narcoestado se caracteriza, recoge el documento, por una economía ilegal, por corrupción y por violencia. En el puerto de Amberes, que se extiende por un territorio mayor que París, se ha creado una economía multimillonaria paralela que se adentra en el sector inmobiliario disparando el precio de la vivienda. Trabajadores de aduanas, policías, jueces o funcionarios de prisiones son comprados por las poderosas mafias que operan en el puerto. En paralelo, las intimidaciones a jueces o los asesinatos, las torturas y los secuestros se multiplican en las calles. Incluso desde las cárceles se orquestan y diseñan los envíos masivos de drogas. "Si el poder judicial empieza a fallar, se trata de un grave ataque contra nuestra democracia (...) Ya no podemos proteger a nuestros ciudadanos ni a nosotros mismos", concluye la misiva.

Foto: vecino-merece-yate-paises-bajos-lanza-numero-neerlandeses-espana-denuncien-compatriotas

Por circunstancias personales y laborales, Muyshondt sabe muy bien de lo que habla. "En los últimos 10 años, las cosas se han deteriorado rápidamente", agrega. Los ajustes de cuenta están a la orden del día en las calles del país. "Si tienes un mercado ilegal, no puedes recurrir al sistema legal para resolver los problemas. La única vía es utilizar la violencia, la fuerza, la extorsión y la intimidación", reconoce. "Nunca podremos luchar y ganar esta guerra, porque es demasiado rentable. Arrestamos a gente, pero otros ocupan inmediatamente su lugar porque es demasiado rentable", lamenta.

Amberes ya no solo es la capital de los diamantes. Es, junto a Rotterdam, la principal puerta de entrada de sustancias ilegales -principalmente cocaína- de Europa. Cargamentos, muchos de ellos procedentes de América Latina, llegan a su puerto para ser distribuidos en España, Francia o Países Bajos. En 2022. Bloomberg publicó una investigación sobre cómo las bandas balcánicas se infiltraban en las tripulaciones de portacontenedores.

Foto: francia-toques-queda-menores-franceses-narcos

Esta explosión coincide con un incremento del consumo de drogas en todo el mundo. Según los cálculos de Muyshondt, autor de varios libros sobre la lucha contra los narcóticos, existe un aumento del consumo de un 26 % a nivel global. A más demanda, más oferta, y a su vez, más violencia.

Las fuerzas de seguridad denuncian que no tienen fondos ni efectivos suficientes para hacer frente a tamaña amenaza. A pesar de que el 22% de los recursos de investigación de la policía federal belga fueron destinados el año pasado a delitos relacionados con las drogas, sustancias como la cocaína, la más demandada, inundan la capital belga. Un fenómeno que dificulta todavía más la esperanza de desintoxicación de las personas drogodependientes. Bruselas abrió en 2022 el centro GATE, un espacio de consumo seguro, al que han acudido cerca de 1.000 personas, para consumir en un entorno controlado y fuera de los prejuicios de la vía pública.

Una vía pública que supura inseguridad. La droga recorre las calles de las zonas más empobrecidas trayendo consigo violencia armada y las guerras entre bandas. En lo que va de año, se han registrado más de 80 tiroteos asociados al tráfico de drogas que han dejado siete víctimas mortales. No solo son más numerosos, sino que están más extendidos. Aunque el barrio más caliente es Anderlecht, este tipo de incidentes son cada vez más frecuentes en Saint-Gilles, Molenbeek o Saint-Josse. En las últimas semanas, se ha llegado a debatir la imposición de un toque de queda para los comercios situados en las zonas más tensionadas, como Clemenceau.

Foto: fiscalia-memoria-narcotrafico-espana-1hms Opinión
TE PUEDE INTERESAR
Entre Marlaska y el fiscal, el narco florece
Javier Caraballo

Pero la zarpa del narcotráfico también interpela a las más altas esferas. El ex ministro de Justicia Vincent Van Quickenborne y su familia denunciaron un intento de secuestro por parte de bandas de crimen organizado. Y el mes pasado, las fuerzas de seguridad desmantelaron un plan para atentar contra el primer ministro Bart de Wever, quien fue alcalde de Amberes durante más de una década. Las autoridades demandan una estrategia europea. La Presidencia belga del Consejo de la UE hizo de la lucha contra el narcotráfico organizado a gran escala su máxima prioridad el año pasado.

Menores y migrantes, diana de la Mocro Maffia

La crisis de seguridad está derivando en una crisis social. El deterioro de la seguridad en el país tiene un impacto devastador en los más vulnerables: menores no acompañados. La ONG Humanium alerta de que grupos como la Mocro Maffia utilizan a jóvenes de incluso 13 años como mulas, vigías o guardianes de las drogas. Un centenar de menores, la mayoría procedentes del Norte de África, caen cada año en manos de estas redes de crimen organizado que ven en ellos una mano de obra barata, maleable y reemplazable.

Todo ello coincide con lo que las autoridades nacionales describen como un colapso del sistema de asilo y de acogida. Es muy frecuente ver a solicitantes de asilo durmiendo en las calles de la capital y viviendo en campamentos improvisados. "Vivir en la calle tiene consecuencias previsibles: sustancias como la pregabalina (Lyrica), el crack o los medicamentos opiáceos circulan con mucha facilidad y son utilizados por muchos para aliviar la ansiedad, el dolor o el frío. Al colocar deliberadamente a las personas en tales condiciones, se las empuja hacia la degradación social y sanitaria, además del trauma que ya han sufrido durante su trayecto migratorio", detalla a este periódico Charlotte De Kock, investigadora en temas de migración, drogas y prevención social en la Universidad de Gante.

Foto: fraude-electrico-marihuana-electricidad-bra

¿Regulación como solución?

El Gobierno belga prepara un plan para desplegar a los militares en las calles de la capital como refuerzo a la lucha contra el narcotráfico, que está desbancando a la amenaza terrorista como principal inquietud en el país que acoge las instituciones europeas y los cuarteles generales de la OTAN.

Desde la organización Anyone’s Child apuestan por todo lo contrario: plantar cara a los narcóticos a través de la regulación del mercado de las drogas. Defienden que es el único camino para frenar el tráfico ilegal y controlar los productos que se venden, como se hace con el tabaco. "Fumar no es ilegal, pero se ha vuelto muy difícil ser fumador. Nunca comprarás tus cigarrillos a un delincuente ilegal en un rincón oscuro de la calle. Irás a una tienda. Y al menos comprarás un cigarrillo que sabes que ha pasado por algunos controles", argumenta Muyshondt.

"Por desgracia, los responsables políticos siguen aferrados a esta ideología, porque se trata principalmente de ideología y de pragmatismo político. Como político, se pueden ganar votos con la guerra contra las drogas. No se pueden ganar legalizando y regulando todo", defiende.

Nuevo tiroteo en Anderlecht: se encuentran 18 casquillos de una AK-47. Una de esas balas atravesó la ventana de una casa colindante hiriendo a un niño de 11 años que dormía. La escena se repetía en las calles de Bruselas la jornada anterior, y también la siguiente. La palabra "fusillade" (tiroteo) se ha convertido en una habitual de las portadas de los medios belgas llevando a un juez de Amberes a poner nombre a la drástica situación que atraviesa el país: "Está al borde de convertirse en un narcoestado".

Crimen organizado Bruselas Violencia
El redactor recomienda