"¿Funcionario de EEUU en Alemania? Busque un banco de alimentos": el 'shutdown' alcanza récords históricos
El Ejército estadounidense en Baviera publicó un documento en el que informaba sobre los bancos de alimentos de la zona para los trabajadores afectados por el cierre de gobierno
Un soldado estadounidense en un entrenamiento militar en la base militar de Grafenwöhr, Alemania, en febrero de 2025. (EFE / Martin Divisek)
Esta semana, una noticia causó revuelo en los medios alemanes. El Ejército estadounidense en Baviera, con sede en la ciudad de Grafenwöhr, publicó una información sin precedentes. Bajo el título "Lista de organizaciones de ayuda alemanas", las fuerzas de Washington recomendaban una lista de grupos de ayuda y bancos de alimentos. Estaba destinada a sus funcionarios que trabajan en el país europeo durante el cierre de gobierno estadounidense, provocado por la falta de acuerdo entre demócratas y republicanos para aprobar los presupuestos.
Como consecuencia, más de un millón de funcionarios públicos llevan sin cobrar su sueldo por el llamado shutdown, que entró en vigor el 1 de octubre y que es ya el más largo de la historia de Estados Unidos. Aquellos que trabajan en Alemania corren el mismo peligro. "A partir del 15 de noviembre, los soldados que estén dispuestos a arriesgar sus vidas ya no podrán recibir un salario", advirtió recientemente el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, a CBS News.
En la lista publicada por el Ejército estadounidense, hacía referencia a organizaciones como Tafel Deutschland, que distribuye alimentos a personas en situaciones de pobreza, y otras como Foodsharing eV, Essen für Alle (Comida para todos) o la aplicación Too Good To Go, en la que se pueden comprar excedentes de alimentos de supermercados y tiendas a precios más bajos.
Poco después de publicar esa información y que provocara un revuelo mediático en Alemania, el Ejército de EEUU retiraba esa información de su sitio web y, según un comunicado publicado en Euronews, aclaró que esas recomendaciones de ayuda no estaban destinadas a sus propios soldados, sino a los empleados civiles que trabajan en las bases militares estadounidenses en el país.
Sin embargo, antes de la polémica, el Gobierno alemán ya había tomado cartas en el asunto y decidió asumir temporalmente los gastos de los empleados civiles que trabajan para el Ejército estadounidense por un total de 43 millones de euros para garantizar que el cierre del gobierno en Washington no afecte a sus finanzas personales.
La medida abarcaría a un grupo compuesto principalmente por ciudadanos alemanes que trabajan en las bases militares estadounidenses. En su mayoría, son empleados que se encargan de las operaciones de la base, la logística y los servicios de apoyo al personal, pero que no pertenecen al ámbito militar.
Anteriormente, este tipo de trabajadores estaban exentos de los cierres gubernamentales y seguían percibiendo sus salarios. Pero, en este caso, el shutdown les ha tocado también de lleno. "El actual cierre del gobierno en Estados Unidos está afectando, por primera vez, también a los salarios de los casi 11.000 empleados civiles de las Fuerzas Armadas estadounidenses en Alemania", dijo una portavoz del Ministerio Federal de Finanzas al diario alemán Tagesspiegel.
"Anteriormente, este tipo de trabajadores estaban exentos de los cierres gubernamentales y seguían percibiendo sus salarios"
El Ministerio de Finanzas afirmó que esta iniciativa pretende ser una "muestra de solidaridad con las fuerzas estadounidenses estacionadas en Alemania y su personal civil". Pero Berlín aclaró que Estados Unidos reembolsará el dinero una vez que finalice el cierre del gobierno.
No está claro si el Gobierno alemán volverá a adelantar los salarios del personal local si el cierre no termina pronto. "Estamos siguiendo de cerca la evolución de la situación en los próximos meses", declaró la portavoz del Ministerio Federal de Finanzas al mismo medio local.
Incertidumbre en los aeropuertos
Los peores efectos del cierre de gobierno, no obstante, están teniendo lugar en Estados Unidos. Más de un millón de funcionarios no están percibiendo sus sueldos. Algunos siguen yendo a trabajar porque son considerados “"esenciales", mientras que otros han sido suspendidos hasta que acabe el bloqueo presupuestario. El Gobierno de Donald Trump ha encontrado formas de pagar a algunos de sus empleados, pero otros intentan sobrevivir con los cheques que van recibiendo.
Esta semana, el shutdown ha afectado al tráfico aéreo, que se reducirá en un 10% en los principales aeropuertos del país por las bajas de los controladores aéreos. A cerca de 40 días del cierre de gobierno, se calcula que la incapacidad de los republicanos y demócratas para llegar a un acuerdo afectará a cerca de 4.000 vuelos en los aeropuertos con más movimiento del país como Nueva York, Los Ángeles, Washington o Chicago.
Hasta el viernes, la situación por parte de los viajeros era de total incertidumbre. Algunos no sabían si su vuelo sería cancelado pocas horas antes de su embarque. El jueves por la noche, apenas 10 horas antes de que entraran en vigor los primeros recortes en la capacidad aérea, el Departamento de Transporte y la Administración Federal de Aviación anunció oficialmente los cuarenta aeropuertos que se verían afectados.
Pero para entonces, las aerolíneas, las asociaciones comerciales y, en algunos casos, los medios de comunicación ya habían tomado cartas en el asunto, notificando a los aeropuertos y a los pasajeros sobre los cambios previstos. "Prevemos que los viajes de la gran mayoría de nuestros clientes no se verán afectados, y los vuelos internacionales de larga distancia se mantendrán según lo previsto", afirmaba American Airlines a través de un comunicado en el que intentaba tranquilizar a los viajeros.
Este viernes se cancelaron finalmente unos 780 vuelos, cerca del 3% de los 25.000 programados para ese día. La cifra de interrupciones, a pesar de las horas de incertidumbre, no llegó a un nivel tan alto como se esperaba. "Si bien fue repentino, definitivamente no fue caótico", declaró David Kinzelman, director de atención al cliente de United y añadió que ha sido clave para gestionar la situación conocer con anticipación la magnitud de los recortes.
Sin embargo, el secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, afirmó que la situación podría ser mucho peor si se mantiene el shutdown. "Si esto continúa y más controladores deciden no venir a trabajar y controlar el espacio aéreo, sino que tienen que buscar un segundo empleo, entonces un 10% (de la reducción del tráfico) habría sido una buena cifra, porque podríamos llegar al 15% o al 20%", advirtió.
El cierre de Gobierno, que se calcula que puede provocar pérdidas económicas entre los 3.000 y los 7.000 millones de dólares, empezó con la negativa de los demócratas a financiar el muro fronterizo con México que apoya el presidente Trump. Más de un mes después, los dos partidos sufren la presión para llegar un acuerdo que desbloquee el presupuesto de Estados Unidos.
Los republicanos controlan tanto la Cámara de Representantes como el Senado, pero necesitan 60 votos para aprobar un proyecto de ley de gastos en el Senado. Los demócratas, informaba el medio NPR, están aprovechando esta situación para presionar por una extensión de los subsidios de la Ley de Cuidado de la Salud Asequible (Affordable Care Act). El proyecto finaliza este año y, de no aprobarse, podría dejar a millones de estadounidenses sin seguro médico. Por ahora, los republicanos no descartan apoyar la renovación de este proyecto, pero siempre y cuando se reanuden las actividades del gobierno.
Una maniobra política
Las negociaciones entre ambos partidos continúan sin visos de un acuerdo inminente a pesar de las consecuencias diarias para los estadounidenses. La incertidumbre también intensificó las recriminaciones políticas. Los críticos de la administración de Trump afirmaron que los recortes parecían tener más que ver con presionar a los demócratas para que pusieran fin al cierre del gobierno que con ayudar a aliviar el impacto del shutdown.
"Esta es una maniobra política del gobierno de Trump para intentar obligar a los demócratas a aceptar su presupuesto y prioridades, que recortan la atención médica y los beneficios nutricionales", dijo el jueves en un comunicado el representante Steve Cohen de Tennessee, el principal demócrata en el subcomité de la Cámara de Representantes que supervisa la aviación federal.
Por su parte, Donald Trump afirmó en una entrevista concedida a CBS News que la culpa del cierre de gobierno es de los demócratas y pidió a los senadores republicanos que pusieran fin a la obstrucción parlamentaria para eludir por completo a sus adversarios políticos. Los senadores republicanos rechazaron la petición.
Trump reconoció que su participación ayudó a poner fin al cierre anterior, pero no parecía tan dispuesto a ceder esta vez: "No voy a hacerlo dejándome extorsionar por los demócratas que han perdido el rumbo".
Esta semana, una noticia causó revuelo en los medios alemanes. El Ejército estadounidense en Baviera, con sede en la ciudad de Grafenwöhr, publicó una información sin precedentes. Bajo el título "Lista de organizaciones de ayuda alemanas", las fuerzas de Washington recomendaban una lista de grupos de ayuda y bancos de alimentos. Estaba destinada a sus funcionarios que trabajan en el país europeo durante el cierre de gobierno estadounidense, provocado por la falta de acuerdo entre demócratas y republicanos para aprobar los presupuestos.