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Las grandes potencias dictan sentencia para el Sáhara Occidental: será bajo el plan de Marruecos
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"el texto tiene serias deficiencias"

Las grandes potencias dictan sentencia para el Sáhara Occidental: será bajo el plan de Marruecos

Marruecos ha conseguido el espaldarazo de la ONU tras la aprobación de una resolución que reconoce su plan de autonomía como base para negociar la paz con el Frente Polisario

Foto: Soldados del Frente Polisario. (Archivo)
Soldados del Frente Polisario. (Archivo)
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Marruecos se ha marcado un tanto político histórico. Este viernes, el Consejo General de las Naciones Unidas, que reúne a las grandes potencias del mundo, aprobó una histórica resolución que, entre palabreja diplomática, respalda el plan de "autonomía limitada" del Sáhara Occidental bajo soberanía marroquí como única "solución" al enquistado conflicto. Esto supone un brusco giro y margina las resoluciones anteriores de Naciones Unidas y a las que se han agarrado siempre las aspiraciones saharauis: su derecho a la autodeterminación mediante un referéndum.

Sobre el terreno de un Sáhara Occidental controlado por Marruecos, el referéndum de autodeterminación era casi un sueño teórico, pero un marco referencial con el apoyo de una misión de Naciones Unidas (MINURSO) que se iba prorrogando ad aeternum. Desde este viernes, ese referéndum desaparece incluso de la teoría, dando paso a una nueva "negociación sin precondiciones" que "tome como base la Propuesta de Autonomía de Marruecos" [una suerte de semiautonomía para la "provincia", pero siempre bajo soberanía de Rabat] como "solución factible" para alcanzar una "resolución justa, duradera y mutuamente aceptable de la disputa".

Así, con esta votación, esas grandes potencias que se siguen sentando en el Consejo de Seguridad de la ONU dictaron sentencia para el Sáhara Occidental. 11 votos a favor, ninguno en contra y tres abstenciones. Estados Unidos redactó la resolución, la trajo a la mesa y negoció para su aprobación; China y Rusia, esta última sobre la que se tenía la esperanza de un voto en contra que vetara el texto, se abstuvieron. Francia dio incluso su entusiasta apoyo. Argelia, el otro en discordia y que es miembro no permanente en la rotación (con derecho a voto pero no a veto) ni siquiera participó. El Consejo de Seguridad no es toda la ONU, pero sí su centro neurálgico.

La votación es "un momento histórico" para el Sáhara Occidental, ha afirmado Mike Waltz, embajador de EEUU ante la ONU. En su discurso, incidió (cómo no) en el esfuerzo del presidente Donald Trump para alcanzar la paz, habiendo obtenido una "solución aceptable y comprometida a resolver el problema". Es similar a otras soluciones que Trump ha buscado para conflictos enquistados: elegir un bando ganador, apoyar esa propuesta, afirmar que es la única manera de solventar el conflicto.

Foto: marruecos-sahara-occidental-espana-reivindicaciones-1hms

Estados Unidos ya había preferido la contrapropuesta marroquí frente al derecho —reconocido por Naciones Unidas— de una autodeterminación para los saharauis durante el primer mandato de Trump. En 2020, Estados Unidos reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, dando un increíble espaldarazo a las pretensiones marroquíes sobre la antigua provincia española. Fue, también, lo que Rabat necesitaba para presionar a otros a hacer lo mismo. En julio de 2024, Francia hizo lo propio. España no ha dado el mismo paso, pero sí ha apoyado la propuesta marroquí de autonomía como la mejor solución para el Sáhara, en una carta enviada por Pedro Sánchez a Mohamed VI en 2022.

Pero en ese primer mandato a Trump no le dio tiempo a ir más allá. Hasta el momento, Trump había utilizado la amenaza de no renovación de la misión de la ONU para el Sáhara (MINURSO) como manera de sentar a las partes a negociar. Ahora ha ido más allá: la MINURSO ha sido renovada durante un año, en lugar de seis meses, pero en este segundo cuando la Administración Trump se ha puesto la camiseta marroquí en esta cuestión, defendiendo la postura de Rabat como si fuera suya en el foro máximo de Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad. En la primera versión del texto que presentó la diplomacia estadounidense, obtenido por El Confidencial, era mucho más favorable a Marruecos que el que finalmente se ha aprobado y, de paso, ensalzaba la labor del presidente Trump, algo inédito en este tipo de textos.

Foto: frente-polisario-advierte-no-participaremos-proceso-paz-determine-resultado

La única esperanza para los saharauis consultados por El Confidencial en las horas previas a la aprobación del texto era un veto de Rusia. Aliado clásico de Argelia, que ha apoyado las pretensiones del Frente Polisario en el Sáhara, tampoco podría parecerle especialmente positivo un cambio en la postura de Naciones Unidas sobre las cuestiones coloniales. Y sin embargo, se abstuvo. Todo lo que ha hecho ha sido edulcorar la versión final del texto, enmendado el enunciado original para recoger al menos una referencia al derecho a la "libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental". Pero, en el fondo, la circunscribe a debatir sobre la autonomía. "Incurre así en una cierta contradicción", señala una fuente diplomática en Nueva York.

Visto para sentencia, sin consultar a los saharauis. "El texto plantea las ambiciones de un partido y nada sobre las aspiraciones del otro, siendo los saharauis que piden la libertad. El texto ignora las propuestas del Frente Polisario, su opinión debería ser escuchada y tomada en consideración", fueron las palabras de frustración del representante de Argelia, Amar Bendjama. Según han afirmado fuentes diplomáticas a medios argelinos, Argel habría iniciado varias conversaciones y negociaciones en las Naciones Unidas para ganar tiempo y modificar el proyecto de resolución sobre el Sáhara, sin éxito. Finalmente, Argelia tampoco votó en contra ni se abstuvo, sino que se negó a participar en la votación.

La cuestión del Sáhara no se resolvería, en cualquier caso, solo en Naciones Unidas, y Estados Unidos ya está actuando en consecuencia. La primera señal llegó la semana pasada, cuando Steve Witkoff, el enviado especial de Donald Trump para Oriente Medio, y Jared Kushner, yerno de Trump y negociador de los pre acuerdos de Abraham que llevaron al establecimiento de relaciones diplomáticas entre Marruecos e Israel, revelaron en una entrevista que esperan alcanzar un acuerdo en breve entre Rabat y Argel. "Nuestro equipo está trabajando ahora mismo con Argelia y Marruecos y habrá paz allí en los próximos 60 días, en mi opinión", afirmó Witkoff.

Ahora quedan los detalles del cómo. La propuesta de autonomía marroquí que se ha tomado como base para las negociaciones fue presentada en 2007, y establece una autoridad legislativa, ejecutiva y judicial local en el Sáhara Occidental, elegida por sus residentes, mientras que Rabat mantendría el control sobre defensa, asuntos exteriores y religión. “El punto de partida para negociar es el plan marroquí, pero no se especifica cómo sería ese régimen autonómico. Y el programa de Marruecos tampoco es muy claro sobre las competencias del territorio y esto genera incertidumbre”, explica Juan Domingo Torrejón, profesor de la Universidad de Cádiz y subdirector del Laboratorio de Derecho Internacional sobre el Sáhara Occidental (LabSahara), a El Confidencial.

"La propuesta marroquí contempla que el conflicto se cierre reconociendo la soberanía marroquí y reconociendo al Sáhara Occidental un régimen autonómico. A corto plazo, se abre un periodo de incertidumbre. Lo primero, se habla de un proceso de negociación en el que hay que ver el formato, quién se va a reunir, y sobre las competencias y condiciones de ese régimen autonómico", continúa Domingo Torrejón. "Para Marruecos, que lleva un tiempo presionando para que se apruebe su plan de autonomía, esta resolución se va a tomar como un respaldo y seguramente las presiones seguirán".

La semana pasada, los representantes del Frente Polisario también intentaron frenar que el texto escrito por Estados Unidos siguiera adelante y denunciaron la resolución como “una desviación peligrosa del derecho internacional”. En una carta enviada a António Guterres, secretario general de la ONU, el movimiento independentista pidió “una negociación seria y sin condiciones previas”, aunque advirtió que la exclusión del referéndum provocaría el fin de su cooperación con la MINURSO. Veladamente, es un mensaje que podría reabrir la guerra de baja intensidad que mantiene con Marruecos.

Marruecos se ha marcado un tanto político histórico. Este viernes, el Consejo General de las Naciones Unidas, que reúne a las grandes potencias del mundo, aprobó una histórica resolución que, entre palabreja diplomática, respalda el plan de "autonomía limitada" del Sáhara Occidental bajo soberanía marroquí como única "solución" al enquistado conflicto. Esto supone un brusco giro y margina las resoluciones anteriores de Naciones Unidas y a las que se han agarrado siempre las aspiraciones saharauis: su derecho a la autodeterminación mediante un referéndum.

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